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domingo, 12 de diciembre de 2010

EL PADRINO 6 ¿CUÁNTOS KILÓMETROS CABEN EN TUS OJOS?

Driver madrugó. Se fué al kiosco del barrio y compró el "Segunda Mano".





En aquel barrio periférico de los madriles el paro azotaba al personal , así que entre los montones de la prensa escrita el más gordo era el del As y el del Marca.
Fúrbol y más fúrbol , quespañavabien.

El Caja Madrid abría a las nueve, así que le daba tiempo de un cafelito.



_ "Pelanas ponme un cortao".
_"¿Quieres una porrita, Driver?".
_ "Ponme tres, que tengo literatura para rato."



Driver se empolló el Segunda Mano. La sección de empleo era corta. Camareros, representantes y contactos sobre todo; de lo demás poquito, de lo demás poquito.


_ "¡ Que! ¿ Hay algo hermano?".
_ "De folleteo lo que quieras, de curro poco".
_"Es que no ten teras, contreras, quel curro está en el caribe".
_ "Vale Pelenas, ¿qué te doy?".
_"Nada Driver, cuando curres menvitas a un polvo de los buenos, questoy atrancao".




Driver se fué al Caja Madrid; sacó los seiscientos euros que le quedaban, le ingresó a la vieja la mitad, y la otra mitad se los echó al bolsillo del vaquero.


Se acercó a la gasolinera donde curraba el Pupas. Allí estaba en su salsa; olor a gasofa, Michelín y tacómetro.

_ "Oyes Pupas, busco curro en la carretera, ¿sabes de algo?
_"Acércate al Mercamadrí. Allí hay movimiento."



En el muelle doce estaban descargando un trailer de pescao.
Un camionero de cientocuarenta y tres kilos discutía con el de la carretilla mecánica.



¬_"Tío a este paso no me descargas ni en Navidad".
_"Es que este carretillo no engrana bien".



Sonó la sirena del bocata, y el del carretillo se fue a almorzar.
El gordo pegó una patada en el suelo, se acercó a la carretilla e intentó moverla.
Nada, no engranaba bien.

_"¡Déjame a mí!", le dijo Driver al gordo.
_ "¿Y tú quién eres?"
_"Driver".
_"A mí háblame en castellano".
_" Conductor. Busco trabajo".
_" Así, sí me entero".

Driver engranó primera, y la máquina ni respondió.
Así que metió segunda, subió las vueltas, soltó bruscamente el embrague, y el carretillo salío disparado.

_ "No te pares, no te pares ahora, que la cagamos".

Driver descargó en la media hora del bocadillo el trailer entero. Al Gordo le firmaron los albaranes y le pagaron el porte.



_ "Así que buscas trabajo".
_ "Sí".
_"¿Sabes idiomas?".
_ "Me hago entender siempre".
_ "Bueno, yo soy autónomo; esto no dá para mucho. El caso es que mi ayudante se cansó de la carretera y estoy solo. Tengo cuatro portes de fruta desde Valencia a Oslo. Si te vienes y cumplimos plazo, tienes cuatrocientos mortadelos por viaje, gastos aparte. Si no cumplimos plazo, yo no pago la letra del camión, tu no cobras y la cagamos bien".
_" Vámonos".
...

Aquel conductor de ciento cuarenta y tres kilos hablaba poco. La gente de Corral de Almaguer, su pueblo, le respetaba. Sí señor, el primero del pueblo en ver la Aurora Boreal, fotografiarla, hacerle una ampliación y ponerla en el casino, al lado del poster de la Marta Sánchez.




_ "Juegan : son curvas con curvas".





Llegaron a Valencia. Les cargaron la fruta. Les dieron los albaranes azules para la frontera.Salieron echando leches por la A-7, camino de la Junquera.
Aquella posición en el Mundo era cómoda. Una cabina. Dieciséis toneladas en el culo. A la derecha el mar. A la izquierda la montaña.
Kilómetros y kilómetros.
De todas las cosas del mundo mundial, allí estaban algunas. La improvisación, la aventura, la incertidumbre y el poster de la Marta Sáchez.
Kilómetros y kilómetros.

Desde los fenicios hasta los Tercios de Flandes, aquellos habitantes de la piel de toro, habían recorrido la A-7 camino de la Junquera, con una mano delante y la otra detrás, con un legón lleno de aceite de oliva, para vendérselo a algún fulano del Norte y gastárselo luego en algún puerto del Sur.



Desde los romanos a la época del seiscientos, aquellos españolitos que habían atravesado los Pirineos se habían llevado un recuerdo de los bárbaros, ya sea en forma de honor y gloria en batallas perdidas y ganadas en los libros de Historia , ya sea construyendo apartamentos en Suiza , ya sea llenándose los ojos de curvas en alguna playa de La Costa Azul.

Y siempre igual, con algún Breda por medio, con algún Tratado por encima y con alguna Sylvie por debajo.

Kilómetros y kilómetros. ¿ Cuántos kilómetros cabían en los ojos de Driver?. Los mismos que millas náuticas cabían en los ojos de los fenicios; los mismos que lajas de piedra pavimentaban las calzadas romanas; los mismos kilómetros que hay entre Corral de Almaguer y Oslo.

Se deslizaba el Mediterráneo a mano derecha. Rápido.Eterno.

Aquellos eternos penachos blancos que coronaban las aguas habían visto pasar a tantos caminos del Norte, que sabedores que siempre volvían al Sur, ya ni les decían nada.
Se deslizaba eterno y rápido a mano derecha.

El Mediterráneo.




...
Al llegar a la frontera el lío estaba armado. La de Dios es Cristo.
Los gabachos habían cortado la autopista para protestar, en general por la política de libre comercio, y en particular porque el gordo se subía fruta a Oslo.
En la cafetería “Mis Tres hijos”, a quinientos metros de la zona gabacha, se agolpaba la España de las Autonomías: un veinte toneladas con fresas de Huelva, un treinta toneladas con acero de Bilbao y las dieciséis toneladas del gordo de Corral con fruta de Valencia.
En la zona de la fraternité la igualité y la liberté, media docena de agricultores habían interpuesto sus tractores entre los fenicios y los bárbaros del norte.
El Ministerio del Interior de la Españavabien, había mandado un relaciones públicas para decir aquello de señores no se preocupen ni se pongan nerviosos que esto está controlado.
La gendarmerí de la folí de la folí, había mandado al Teniente Gerard, que era el único que parlé an espagnol un pé.

Así y todo, nada y todo.

Las horas pasaban. La frontera no se abría y mi socio, el gordo , miraba el reloj con impaciencia.

_ "Conductor, la vamos a cagar. No llegamos".

_ "Lo sé".





Al cabo de tres horas la España de Las Autonomías había aumentado en número, tipos de transportes y cabreo.
La France de la folí de la folí , había augmenté en numeró, en agriculteurs cabrées y en berrerés en la autopisté.
En estos casos, y cuando la cosa se pone fea , suele aparecer un autre gendarme, de nombre Juan Fernández, que si bien es gabacho por el uniforme, espagnol por el nom, tiene todas las papeletas para que le den cuartelillo por todos lados. Y él lo sabía.
El representant du Ministere espagnol estaba tan aturdido como aquel día que una compañera del Ceu à Madrid le dijo lo de “ je suis trés content dàller me coucher avec toi, Manolo”.
El gendarme Juan Fernández exprimía su cerebro para escaquearse, y no sabía cómo.

Así que llegado a este punto de la cuestíón, mi socio, el gordo, elevó su humanidad a lo alto de una mesa, y dirigiéndose al personal autonómico dijo:

"Señores: que les dén a los gabachos, que les dén a la gendarmerí y que les dén al Ministerio del interior. Yo me voy a Oslo".
Yo me fuí trás él , nos subimos en el dieciséis toneladas y pusimos contacto.
Juan Fernandez, arrancó la moto de la gendarmerí, se dirigió al gordo y le dijo : “Service de protection”, encabezando la marcha.
Les agriculters de la folí de la folí se pusieron delante de la barricada, con un par.

Juan Fernandez, situado en ese ambiguo lugar que la vida le había deparado, se cogió la moté, y adelantádose al gordo, la situó a cién metros de la barricada.
El gordo arrancó.
La moté de la liberté y la igualité estaba allí, plantificadé en toda la mitad de la mité.
Juan Fernandez, como todo hijo de cristiano, tenía una doble hélice de ADN. Lo que no sabía él, ni los científicos, ni la madre que lo parió, era que en situaciones límite, la proteína 15.889 responsable de su pasado histórico, iba a mandarle una información especial : “Passez, passez”.

El gordo se puso el cinturón de seguridad, puso la reductora, que era mucha reductora, y avanzó hacia la barricada.

Juan Fernandez cogió el micro y le gritó al gordo : “ passez, passez”.
Como no había mucho sitio que digamos, el gordo pasó por encima de la moté que quedó reducida a chatarré con el consentimiento de Juan Fernádez, ex-gendarme de la folí de la folí.
Les agriculteurs, al ver que el camión del gordo no paraba y que había barrido la moté, empezaron a hacer cuentas sobre si sus tracteurs tenían le segur a toutes les riesgues.

Jean Le Duc, se cagó por la patilla y movió le tracteur.
El gordo vió el hueco, pegó un volantazo y se metío camino de Oslo.
La España de Las Autonomías, le siguió.



_ "No te pares, no te pares ahora, que la cagamos".

9 comentarios:

  1. Ojalá a la España de las autonomías les esperara también un final tan feliz. Lo tenemos complicado, me temo.

    ¡Qué historias te inventas, Driver, qué historias!

    Aparte de la serie de personajes reales, ¿vas a intervenir tú como personaje en todas?

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  2. Estamos con la serie "EL PADRINO". Calculo que serán unas veinte entradas, numeradas correlativamente. Estas veinte entradas son el resumen de un borrador de un conjunto de cuentos escritos un amigo de Sevilla y yo, donde los protagonistas son el camionero Driver, el Gordo de Corral de Almaguer y la chica María.

    Luego tengo idea de publicar otras series monotemáticas.

    AMOR HUMANO (GENERICO), AMOR DIVINO (GAVIOTAS), PERSONAS REALES (ENCARGOS), ABUELOS (RECUERDOS CON CATEGORÍA), LUGARES (EL MUNDO MUNDIAL) Y MAGIA BLANCA (LA FUERZA DE LAS PALABRAS).

    Disfruté tanto con la serie EL PADRINO, que me apoderé del nombre de Driver.

    Mi nombre propio es Diego.

    Él y yo somos dos caras de la misma moneda, tan íntimamente unidas, que la persona y el personaje se mezclan.
    Uno tira del otro, y el otro tira del uno.

    Allí donde la ficción y la realidad se mezclan.

    Un territorio donde me muevo agusto.

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  3. Me estoy calladita para no molestar pero, a los carretilleros los podemos llamar "toreros"...!?

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  4. Al final de esta serie, les vas a poder llamar muchas más cosas.
    Mujeriegos.
    Compañeros.
    Viajeros.
    Aventureros.
    Cofrades.
    Predicadores.
    Enamorados.
    Camorristas.
    Presos.
    Justicieros.

    Y todo aquello que te sugieran sus aventuras.
    De camioneros.

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  5. Bueno... a estas alturas del blog, el concepto Socia me queda muy grande. Vamos, que me siento de nuevo diminuta.

    Anonadado me has!!!!!

    Un abrazo fortísimo, Socio!!!

    :)))))))))))))))))

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  6. ...Eso eso, te montan un blog, y te olvidas, de los de tu propia sangre. Bueno bueno, estamos acostumbrados, Tú estás a miles de Km de nosotros, y aunque hayas trucado el Tacógrafo, llevas el depósito a rebosar. Lo huelo broter, huelo a gaso-il en todos los rincones de tu blog...¡un abrazo!

    ...dice Madre si pasarás por casa en Nochebuena, y si cruzas la Frontera, si cruzas la barricada,
    puedes aparcar el 16Tm junto al Ferrari.

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  7. Socia: a ver si me organizo y avanzamos con nuestra novela. Bsss a diminuta y a Diminuta.

    Hermano: dile a Madre que continúan persiguiéndome; pasaré por casa en Nochebuena, pero como siempre, un flis-flas.
    Así que en lugar de a la hora de la cena, pasaré a la del aperitivo.
    Sólo llevo quince minutos de ventaja a los matones de la Mafia.
    Y este año les han comprado dos Lamborginis amarillos que carburan no veas.
    Pegaditos los llevo al culo de mi Ferrari.

    Vete comprando los Martinis y los limones.
    Yo llevo el hielo.

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  8. Yo soy camionero y me hago pajas en los baños de las gasolineras :D

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