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martes, 25 de enero de 2011

NUMERO UNO








Hoy me apetece escribir sobre los mejores, los indiscutibles, los número uno.




Son gente de más de setenta años, que aman el vino, las mujeres y que encima tienen ideas.
...
Son de otra época, ancianos, jubilados, clases pasivas, pensionistas, abuelos.
Pero si los pasas por el tamiz de la comparación, están que se salen.
Me explico.
...


Actualmente, ganar un Campeonato del Mundo de lo que sea, es complicado.
Hay tal nivel en cada una de las especialidades, que simplemente participar ya es una lotería.
Y cuando participas, el patrocinador o paganini, pone sus condiciones.

Cuando ganes ponte la gorrita roja.
Y un clavel en la solapa.
Y el chico gana, se pone la gorrita roja y un clavel en la solapa.
...
Pero hace años era diferente.
El Campeón tenía una agenda personal y eran sus amigos los que salían en la foto.
Les llamaba con una semana de anticipación y les decía:
"Manolo, corro en EL Jarama el domingo. Tráete a tus hijos".
Y Manolo se traía a sus hijos.
"Jose, corro en Barcelona el sábado. Vente con tu hija, la que estudia ingeniería".
Y la chica veía cómo se desmonta un carburador con los ojos cerrados.
"Tomás, necesito un mono que me proteja y no pese".
Y Tomás le hacía un mono que le protegiese y no pesase".

Pero eran amigos de verdad, pues se atrevían a poner sus propias condiciones.

"Angel, voy con mis hijos y con dos o tres de sus novias". Vale.
"Angel, la chica quiere montar en la ciento veinticinco. Y la chica montaba en la ciento veinticinco". Vale.
"Angel, en la cazadora voy a poner mis iniciales. Que se sepa que la he confeccionado yo". Y las iniciales se bordaban sobre el cuero.Vale.
Y valía la amistad, y valía beber vino, incluso valía piropear a las novias de los chicos.
El derecho a hacer todo esto descansaba en algo muy simple. El respeto.

Si Angel ganaba trece veces el Campeonato del Mundo, era porque era el número uno.
Galopando una Derbi, rodeado de amigos, riéndose de la vida y concentrándose un par de horas antes de la carrera, era suficiente.
Pues el resto del tiempo estaba rodeado de lo mejor de cada casa. Gente aguerrida, valiente, trabajadora e imaginativa.
Personas a las que respeto, pues eran pioneros en cada una de sus especialidades, sin darse bombo ni platillos.
El que hacía las cazadoras de Angel Nieto era un tipo de Tarraco. Con los suficientes arrestos como para sacar una familia adelante, haciendo algo diferente. Monos de cuero que hacían que el piloto corriese que se las pelaba.
Y era él quien le aseguraba al piloto:
"Mira Angel, apura la frenada que si te caes con mi cazadora, no te vas a romper".
Y Angel apuraba la frenada, pues su amigo le había asegurado que no se rompería.
"Mira Angel, da todo el gas al salir de la curva cuatro, que tú llevas tres kilos menos que el alemán".
Y Angel daba todo el gas al salir de la curva cuatro.
La base de estos tratos verbales descansaba en la creencia que un amigo te da lo mejor.
Y entonces Angel daba lo mejor.
Y ganaba trece veces seguidas el Campeonato del Mundo.
Era el mejor, el número uno.


El que más mujeres amaba, el que más vino bebía y...
El que más amigos tenía.
Incluyendo a uno, que le hacía los monos de cuero más rápidos del mundo.
Un señor de Tarraco.

Un número uno.
...





Atentamente Driver, para el Sr. Tomás.






3 comentarios:

  1. Lo sabía, Driver. Esa chupa de Ángel Nieto no podía haberla confeccionado nadie más que el Sr. Tomás C. Si cabía alguna duda, hoy se ha disipado. ¡Qué orgullo de padre tiene tu broder! No es para menos.

    Gracias por la parte que me toca... Tarraco, hada de broder, amiga de prima de broder... Al final va a resultar que es cierto. Que este mundo nos cabe en un pañuelo.

    Los viejos nº 1 nunca mueren. Nunca.

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  2. Bien chico, lo he visto.
    Ampliando tu foto he visto las iniciales.
    Pone T C
    Las he visto en la foto y las he visto en el Museo de Angel Nieto, que está junto al Parque Tierno Galván, a unos doscientos metros del Planetario de Madrid.
    Desde donde se ven las estrellas.
    ...
    Las he visto, hermano.
    Sus iniciales.

    Y un día de éstos iremos a verlas juntos.
    Tan cerca como nos sea posible.
    ...
    Ya estoy buscando el teléfono de Angel.
    Igual se apunta.

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