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miércoles, 12 de enero de 2011

OLMO



Hoy me ha tocado trabajar doce horas seguidas.
Al llegar a casa mi hija mayor me ha pedido que le pregunte la lección de Lengua.
He tenido que esforzarme para no dormirme con "el uso de la tilde diacrítica".
Pero al final de la lección, me esperaba una sorpresa.
Y me la he tomado como lo mejor del día.
Así que la paladeo, como los cafés templados de media tarde.
A un olmo seco.
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las telarañas.

Antonio Machado.
Venía la poesia al final del tema seis de un libro de Enseñanza Primaria.
Ya tengo ganas de que llegue mañana.
¿Qué vendrá al final de tema siete?
Ya tengo ganas.

6 comentarios:

  1. Incluso los días más densos tienen rayos de sol como esa poesía.
    Yo oí en la radio "la princesa está triste, ¿Qué tendrá la princesa?" y me sentí transportada a esa languidez.

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  2. Mi segun me ha recitado hoy "Me gusta cuando callas porque estás como ausente..."
    Hay motivos para la esperanza.

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  3. Ana:
    Incluso los fríos días de invierno, conduciendo sin calefacción, con poca gasolina y en mitad de un atasco, tienen poesía.
    Si te empeñas, tienen poesía.

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  4. Lolo:
    Puedes estar como ausente, callado, con la mirada en la línea contínua de la carretera.
    Miras hacia delante y ves niebla.
    Miras por el retrovisor y ves más niebla.
    Pero..., si hay alguien en el asiento del copiloto, éste se convierte en luz.
    Y ya se sabe.
    La luz de la mañana despeja de la niebla los caminos.
    Siempre.
    ...
    Es un accesorio que viene de serie, por el hecho de nacer.
    Y este detalle hay que agradecérselo al fabricante, al Creador.
    ...
    Al final del Padrenuestro, enmedio de una iglesia, siempre termino:
    "No nos dejes caer en la tentación, y cuida a mis copilotos. Amén".
    ...
    Algún día cascaremos, y nuestros copis seguirán conduciendo.
    Y El los cuidará.
    ...
    Viene de serie.

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  5. No han cambiado en esto los libros de texto. Tantos años con esta poesía siempre. Me trae recuerdos del olor de la clase, de libros pintados con florecitas y algún corazón. Tantos años y ahora caigo que al olmo seco le salieron hojas... La saboreo contigo, Driver.

    Gracias, camarada.

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  6. SIENTA MUY BIEN LEERTE
    GRACIAS

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