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viernes, 25 de febrero de 2011

EL PADRINO 17: EL CRUCE





El Lascietto estaba a quince kilómetros y había un almacén de mecánica en donde podrían conseguir un manguito, una correa del ventilador, la tapa del delco y un relé, que son las piezas que desde el principio de la humanidad han servido para arreglar cualquier avería de un motor de cuatro tiempos, siempre que el problema no fuera que “se había ido la junta de la culata”, lo que llevaría el problema a un plano distinto, que podría definirse como “avería imposible de arreglar en un taller de carretera”.

- Y que te den también un juego de bombillas de freno

Después de doce horas en la cabina del camión sobre la autopista, el coche y la carretera comarcal de la Toscana cambiaban el formato, la perspectiva y la realidad fuera de los cristales se hizo distinta, cercana, suave y llena de detalles que con un mapa en sus rodillas eran reconocidos por Maria.

Unas ruinas romanas, el perfil de un pueblecido en la cresta de los montes. Y el verde definitivo y sobrio de los cipreses. En el frontal del salpicadero una pegatina del escudo de un equipo de futbol y tres fotos circulares, dentro de un cristal sucio y medio arrugadas. Una mujer de melena negra y ojos tristes, como de treintaitantos, una niña con los ojos tristes la madre pero con una media melena rubia con el uniforme del colegio y la sonrisa abierta y sincera de un bebe. Varias cintas sueltas y varias carátulas de cassettes de Francesco Di Gregori...

Tras culminar cada colina aparecía una valle nuevo con las mismos verdes oscuros y la tenue tendencia al marrón de los campos mas lejanos.

María tenia una falda suelta con unos dibujos como amebas doradas y las manos llenas de pecas. Pero a Driver lo que le parecía su mejor don era su limpieza en general. Su olor como a jabón, su pelo brillante. Driver pensó por un momento que era el momento de cambiar el rumbo de su vida para incluir a aquella mujer definitivamente en sus días. Y al llegar a un cruce en donde Lascietto quedaba a tres kilómetros , en otra dirección Firence quedaba a 267. Paró y miró en la dirección que podía ser el camino a otra vida.

Llamaría al Gordo ,le diría que ya no iba a regresar más, que había decidido abandonar el camión y empezar otra historia. Otra vez la falda de María y su manos pasando páginas del mapa. Buscó las palabras que serían el comienzo. Y así pasaron segundos que se alargaron...pero las palabras no aparecían y la historia que debía ser le empujaba a girar en la dirección debida.

- Espera un momento.

María se bajó con el mapa y correteó unos metros por un camino que terminaba también en aquel cruce. El aire movió su pelo y la falda, de una forma especial que hicieron que algo se rompiera por dentro del Driver. El campo cierto y perfecto de la Toscana, el silencio infinito del interior de un coche parado en medio de una carretera, el tiempo detenido y allí Maria recogiéndose el pelo con una gomilla.

Y solo faltaba una frase para cambiar el rumbo de la historia por donde , ahora ya era evidente que tenía que seguir.Driver se sintió desfallecer, porque no podía pensar en nada, solo mirar aquel cuadro de luz color y la figura estruendosamente hermosa de Maria que tenía delante. Silencio y un cierto olor a grasa. Silencio y un cruce de caminos en medio de la Toscana.

Driver noto que empezaba a sudar y por momentos sintió que era incapaz de hacer lo que tenía que hacer. Pero no encontraba las palabras. “Qué te parecería si...” No coño, no. “Maria no me digas que no te gustaría...” Joder.” Mira, si en vez de seguir por aquella carretera, tomamos ésta..., o cogemos ésta, o si decidimos que..en vez de optar...”

Mierda.
No pasaba ningún coche en ninguna dirección y el aire que movía la falda, el pelo de Maria y cimbreaba los cipreses, dentro del coche no se oía, era una idea, un concepto fastasmagórico...En silencio , el absoluto silencio de un coche parado en medio de la carretera y el Driver viendo que estaba fallando estrepitosamente un gol con la portería delante y el portero batido.

“ Maria, si has dejado todo en Madrid, no es por una cabina para tres”. Ahora va bien. Maria empezó a caminar regresando al coche.

“ Osea, que tenemos...no osea no , es decir que tenemos, ...no que tenemos...es ahora cuando podemos...”.
Que no , que no sé cómo decirle... Y Maria como una imaginación, caminando sobre una imagen irreal en el parabrisas del Fiat aquel, preciosa, como una diosa sobre aquella tierra dura y noble. Pero Driver abandono la idea y comprendió que sin una buena frase para empezar no puede escribirse ninguna historia.

-Si nos da tiempo a la vuelta podemos pasar por ese camino para ver unas ruinas etruscas.
El aire que traía acompañándola y su voz despertaron a Driver de un sueño. Mejor de una pesadilla.

- ¿Estás bien Driver, estás blanco y sudando?
-...
- ¿Quieres que conduzca yo un rato? Tienes un bajonazo de tensión.
-...
- Venga que si quieres que pasemos a conocer Stromboli ya vamos mal de tiempo.
...
La vida sigue por el camino que sea, pero Driver dejó atrás la dirección correcta y pasaron varias horas hasta que dejó de sentir un regusto amargo y un cierto desánimo por no ser de otra manera.

Por no tener a tiempo la frase que fuera digna de empezar una buena historia.

Y escuchó con claridad el sonido de un alma que crepitaba entre el fuego.
...

El sonido de su alma, de su fuego.

...

Ardiendo eternamente en el infierno.

6 comentarios:

  1. Perdona, Driver. Me he perdío. Prometo empezar para no perder el hilo.

    ¿Cuando acabes harás un resumen?

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  2. ¿Y por qué tiene que arder en el infierno, leñe?

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  3. Sunsi: si buscas un hilo conductor lo tienes difícil.
    Piensa que cada capítulo fue escrito por una persona diferente. Unos por el fiscal Calero (texto intimista, narración minuciosa, descripciones detallistas), y los otros por Diego (ritmo alocado, cambios de ritmo y abundancia de imágenes, golpes, cataclismos y explosiones de la naturaleza divina y humana).

    Si lo vas a leer entero, debes recordar que la serie fue escrita por dos amigos.
    Muy amigos.
    Cuyo fín era divertirse.

    La Garrrta infiel, no me seas presurosa.
    Sólo es el capítulo 17.
    El final es diferente.
    Pero permíteme que no te lo cuente.
    Vas a tener la oprtunidad de leerlo, corazón.

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  4. Si, si una serie escrita por dos amigos,
    para divertirse
    bien, me parece bien.

    ...pero habrá un hilo conductor?
    eh? Driver.
    ¿cual es el hilo?
    ¿conductor?
    ...
    ...Y los puntos, ¿qué me dices de los puntos?
    Cambios de rasante,
    cambios de velocidad,
    cambios de marcha.
    puntos del carnet, tal vez.
    ....

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  5. El único hilo conductor es el hilo de la amistad, entre hombre y hombre, y entre hombre y mujer.
    Los demás hilos salieron volando por la ventanilla.
    Pesaban poco.

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  6. "El hilo conductor" era en realidad el título de la novela. El protagonista iba ser en principio un electricista. Luego Driver tuvo una vecina peliroja y surgieron preguntas que requerían una respuesta con cierta urgencia...al final la idea era hacer una roadmovie, como aquella del El Quijote que dos tipos distintos pero complementarios recorrían el mundo y sus absurdas complicaciones...nos quedamos sin hilo y co dos conductores... de un camión.

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