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lunes, 4 de abril de 2011

EL RODWAILER NOCTAMBULO




EL RODWAILER NOCTAMBULO.

Aunque llevo una vida perra, no la cambio por nada.

Cuando nací era una bola de pelo. Los ojos y el hocico eran tres gotas húmedas. Lo demás, pelo.

Mi destino siempre estuvo unido al de los humanos. Unos tipos interesantes.
Cuando se levantan por la mañana se dan besitos y desayunan encaramados a unos extraños objetos que llaman sillas.

Luego dicen que se van a trabajar, y en vez de correr libres por la pradera, se introducen en una especie de lata con ruedas que llaman coches. No saben lo que se pierden. La pradera es más chachi. Chachi piruli, que dicen ellos.

Siempre están muy ocupados, y en vez de ladrar, hablan por unos aparatos llenos de botoncitos, sin ver la cara de su interlocutor. No lo entiendo.

Cuando llegan por la noche, dicen que están muy cansados. Incomprensible. Ni han perseguido gatos, ni han enterrado huesos, ni se han mordido a dentelladas entre ellos. ¿Sabrán lo que es estar cansados?. Angelitos.

Y lo más curioso es que se pasan las horas muertas mirando un mueble lleno de colorines y de voces. Aprietan más botones. Los colorines y las voces cambian. Pero su cara de aburrimiento no. ¿Por qué lo harán?

También está lo de hacer pipí. Se encierran en una habitación con la puerta cerrada, y allí lo hacen. ¿Cómo marcan su territorio?. No les entiendo.

Los domingos se reúnen en un gran edificio y rezan juntos. Leen libros sagrados y se concentran hacia dentro para hablar con el JEFE. Eso es lo único que me parece normal. Lo hacen poco. Una o dos veces por semana. Pensaba que eran más listos.


Mi destino está unido al de ellos. Vivo en su casa. Me alimentan. Dejan que sus hijos jueguen conmigo y hasta me ponen nombre.

Pero yo soy un auténtico perro Rodwailer, con una reputación que mantener, unas tradiciones que conservar. Un destino en mi vida perruna. Obro en consecuencia.



Cuando todos los humanos duermen, yo me dedico a hacer lo que más me gusta.

Salgo al jardín, tomo carrerilla, salto la valla de colores. De una tacada. ¡Plas!.

Y corro. Corro libre.

El JEFE me regaló la vida. Y con ella una serie de accesorios.
Me regaló la fortaleza. Con ella desarrollo la potencia y el dominio sobre las piruetas.

Me dio también la alegría. Esto me ayuda a poner caras graciosas y a correr destornillándome de las circunstancias.

El sentido del humor nunca está de más. Cuando vienen mal dadas, lo saco y arreglo el día. Gracias JEFE.

También soy tozudo y emprendedor. Esto viene bien cuando las tareas son arduas.

En mi cadena de ADN, está grabado mi sentido de la familia. Cada vez que tengo una camada, la protejo y alimento con un empeño febril. Pero no me cuesta trabajo. Ningún trabajo.

Soy un rodwailer noctámbulo, y me gusta correr de noche.

Veo tranquilamente, a paso perruno, todo lo que el Creador nos ha regalado.

La Luna. El reflejo de las luciérnagas en la laguna. El canto del búho.
El recorrido de las nubes cuando el viento las arrastra.

Lo que más me gusta observar son las estrellas.

Son muchas. Bellas y lejanas. Inalcanzables y poderosas.

Hacen vibrar las cuerdas de mi corazón perruno.

Cada vez que corro por las noches, cada vez que miro las estrellas que nos han regalado, cada día que le doy gracias al Creador… Es un día más que soy feliz.

Luego, por la mañana, los humanos miran el brillo de mis ojos y se preguntan el porqué de mi alegría.

Yo trato de enseñarlos algo de lo que siento. Pero son un poco cerraditos.
Estos humanos se están perdiendo lo mejor de la fiesta.

No saben rezar todos los días.

Deberían de empezar a correr por las noches. Perseguir estrellas.


Aunque llevo una vida perra, no la cambio por nada.

Por nada.


...

3 comentarios:

  1. ...me salen Can nas de leerte hermano, ¿te hace una partida de can asta? ¿esta tarde en el canódromo?

    Solos tú y yo... prepara las perras!!!

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  2. Hermano, no me seas can-íbal, que de tanto comer can-elones, te veo saltando como can-guro, andando para atrás cual can-grejo, iluminado por can-delas, con tu can-didez can-óniga, eso sí, sin saltarte los cán-ones, mientras juegas con la can-icas.
    Y no derrames tu can-taro, por fumarte un can-uto.
    Me ha enCANtado tu CANtarín y breve comentario a CANtonado, de un CANdor perfectamente CAN-analizable, fruto de tu CAN-dileja CAN-dorosa.

    En cuanto al juego, prefiero las CAN-icas.

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  3. Hace días que calibro hacer una entrada sobre perros en mi rincón .... porque cada vez veo a esos animales con mejores ojos, y a pesar de que no tengo ninguna soltura, absolutamente ninguna tratándolos.

    Pero los humanos deberíamos aprender de ellos unas cuantas cosas.

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