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sábado, 25 de junio de 2011

EL CEREBRO SARRACENO






EL CEREBRO SARRACENO.

Buenas tardes. Me presento. Soy el cerebro sarraceno.

Me llaman así porque siempre estoy cabreado o del mal café.
Soy un protestón y nunca estoy conforme.
Pincho a todo el mundo y me sublevo fácilmente.
...

Mi propiertario o propietaria (nunca me he interesado por saber el sexo de mi dueño)tiene, como todos los humanos, su sexualidad dependiente del hipotálamo.
Es éste un órgano tan simple y primario que no lo dedicaré ni medio minuto.
Funciona a base de hormonas, y hasta los humanos han conseguido manejarlo a base de química.
La cosa no tiene ni mérito ni interés.
...

Soy un cerebro sarraceno que siempre estoy cabreado.
Resulta que mi Creador se esforzó por dotar a los humanos de un conjunto de tejidos neuronales, que en longitud ronda los tres mil kilómetros, que en volumen apenas ocupa 450 cm3, y encima peso poco.
Los humanos han conseguido avanzar muy rápidamente en los últimos cuatro siglos en temas científicos, pero a mí no consiguen entenderme todavía.
Son unos pardillos de tomo y lomo.

Me explico.

Del total de potencialidad que albergo, apenas si usan un cinco por ciento.
Una penita.
Por más que grito, mi propietario ni se entera.

De vez en cuando le doy un dolor de cabeza, con la sana intención de llamar su atención.
Resultado más frecuente: me da un poco de ácidosalicilsalicílico y se va a dormir. Error. Ese ácido no resuelve nada. Ni me entero.

Otros se vuelven tristes y melancólicos y se meten unos chutes de antidepresivos que pa qué las prisas. Nada. Yo como si nada.

Están también los que ponen a trabajar a pleno rendimiento el sistema locomotor. Se ponen cachas, pero yo sigo allí pegando gritos.

También están los artistas y gente creativa, que se dedican a pintar, hacer música o escribir. Pasan el ratito con su entretenimiento, pero luego tienen que volver a escuchar mis lamentaciones.

Soy un incomprendido. Con la potencia que tengo y lo desaprovechado que estoy.
Cuando mi propietario se va a descansar, le entretengo con algún sueño reconfortante, y hago lo que más me gusta. Recordar a la gente que aprovechó más mis capacidades.

Recuerdo con especial cariño a Alber Einstein. Ese chaval con 22 años usaba ya el ochenta por ciento de mi capacidad. Si no fuera porque desaprovechó tres años de su vida en una estafeta de correos, habría sido capaz de entender la quinta dimensión. Como fue trabajador al final desarrolló la teoría de la cuarta.
Para mí que se quedó a medias.

También le tengo gran afecto al indio Srinivasa Ramanujan. Este chico vivía en la India a principios del siglo XX, y sin tener ninguna formación académica, desarrolló de forma autodidacta el campo de las matemáticas hasta alcanzar las cumbres del conocimiento que había en su época. Como no tenía ninguna formación en matemáticas, se las ingenió para desarrollar su propio lenguaje. Treinta años después de su muerte, todavía se sorprendían de sus hallazgos.
...

En fin. Soy el elemento más completo, con más potencia, con la mayor capacidad de adaptación, rápido como una flecha, me puedo transformar, crecer, relacionar conceptos, buscar soluciones, imaginar lo imposible, consolar, amar, inventar, hacer renacer, consolar, mover al propietario para que luche, corra, se alimente, estudie, aprenda, comprenda...

Realmente soy la bomba.

Algunos de los propietarios se minusvaloran y no me dejan crecer.
Otros se refugian en la monotonía y nunca se arriesgan a usarme a plena potencia.
Otros tienen miedo de usarme.
...

Realmente estoy muy quemado.
Me conformaría con que me usaran para mejorar sus vidas, que nunca tuvieran miedo, que rieran y comprobaran como la risa hace que mis conexiones trabajen mejor
Es tan fácil para mí, que la simple obsesión que tienen para minusvalorarme, me enerva.
Hay días en los que me gustaría que mi Creador me pusiera en la cabeza de otro ser vivo.
Aunque fuese en un castor que se dedica a hacer presas en un río.
Donde fuera.
...

De momento voy a seguir protestando, aunque me llamen sarraceno, gruñón y testarudo.
Albergo la esperanza que algún día mi propietario se dé un trompazo, pierda la memoria selectiva de la cantidad de chorradas y miedos que alberga, y me utilice de foma potente.

Ese día, tal vez consiga que sea diferente.
Ese día va a descubrir que su mejor amigo lo tiene muy cerca.
Entre los ojos y el cogote, y...

Se va a llevar la sorpresa de su vida.




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3 comentarios:

  1. ...yo diría que has de hacer que tus neuronas bailen, no seas selectivo... aunque pienses que esa música no va contigo, si ellas bailan (van a su bola) te sentirás joven.

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  2. Cooorcho, Driver. Pues sí que... Menuda descripción. Buena, muy buena... Compartí velada de San Juan con un cerebro así injertado en mujer. Bingo: "consolar, amar, inventar, hacer renacer, mover al propietario para que luche, corra, se alimente, estudie, aprenda, comprenda..." Y vuelves a tu guarida consolado, reinventado, renacido... Vente pa Tarraco, broder. Haremos terapia grupal y jugaremos al baile de las neuronas. "Yo te presto esta que la tengo repe..." "Pues a mí me vendría bien la mitad de la que tuenes justo donde se recapta la serotonina..." "Huy, no...que ando escaso" Bla, bla... Lo dicho. Vente pa Tarraco, camarada. Que ya te echan de menos incluso las piedras milenarias...

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  3. TOMAE: estamos de acuerdo, bailar es la gimnasia del cerebro. Con el baile las neuronas se relajan, vibran, se descargan de electricidad negativa, disponiéndose en el orden adecuado para establecer entre ellas las relaciones pertinentes.

    SUNSI: no estaría mal juntarse para compartir el tejido neuronal. Tengo media idea, el otro tiene un cachito, la otra el resto de un pensamiento, la de allá una parte de un tercio de una sensación.
    Y entre todos juntos obtenemos lo que uno solo ni se imagina.
    Eso es lo que hacen los amigos cuando se juntan, recomponer los restos de mil naufragios para construir naves sólidas, ligeras y de perfil elegante.
    Dispuestas a navegar por nuevos mares.
    ...
    Haremos lo posible por ir.
    Y si lo posible no vale, haremos lo imposible.

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