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viernes, 3 de junio de 2011

EL VIAJERO



EL VIAJERO

Hace muuuucho, muuuuucho tiempo, un muchacho empezó un laaaaargo viaje.

Todos y cada uno de los largos viajes que puedes hacer en tu vida, empiezan de la misma forma.
Con un primer paso.
...

Por una simple cuestión de orden y de temporalidad, después del primer paso viene el segundo, luego el tercero y luego (por muy extraño que nos parezca al principio), viene el cuarto.

Esto del orden es algo tan obvio, que cuando lo cuentas en un cuento, es como si no hubieras dicho nada.

Pero la realidad es otra.
Cuando llevas andados trescientos cuarenta y cuatro mil setecientos ochenta y cuatro pasos, la cuestión se torna bien diferente.

Lo normal es que te canses.
...

Ayer, sin ir tan lejos, tuve que acercarme a las Conchinchinas de Arriba.
Este pueblo está donde el viento da la vuelta, donde San Pedro dio las tres voces, donde los mapas se acaban.

Es un pueblo lejano, inóspito, feo.
Una auténtica pedrada en la frente.

Por no haber no hay ni agua corriente, ni niños corriendo por las aceras, ni pájaros cantando en las ramas de los árboles.
...

Ayer fue mi día de suerte, y nada más llegar a este pueblo se puso a llover.

Al principio eran unas gotas frescas y primaverales.
Al rato las gotas se enlazaron de forma suicida y formaron goterones.
Pasaron tres minutos, y los goterones se convirtieron en una cortina de agua.
Cinco minutos más y aquello era una catarata.
Potente, espumosa.

Al cabo de media hora, sí, lo has adivinado, el Océno Atlántico caía del cielo en oleadas de miles de hectómetros cúbicos.
...

Y allí estaba yo, hermano.

Empapado por dentro y por fuera.
A babor y a estribor.
Aguas abajo y aguas arriba.
...

Así que me acerqué a un árbol alto, trepé a la rama más alta de las ramas altas del árbol alto, y me quedé mirando los pasos que había recorrido hasta llegar allí.

Trescientos cuarenta y cuatro mil setecientos ochenta y cuatro pasos.
...

Realmente era imposible saber cuántos de aquellos pasos habían sido buenos, cuántos malos y cuántos regulares.

Puse cara de experto y me dije a mí mismo, allí, subido a la rama alta del árbol alto:

"¡Sí que he dado pasos!", mientras una ardilla pelirroja me miraba con creciente curiosidad.
...

Éstos eran los pensamientos que ocupaban mi mente aquella lluviosa mañana.

El agua caía, le ardilla me miraba, yo ya no sabía qué más hacer y...

Lo oí: "¡Crick!"
Luego fue: "¡Craaack!"

Y sí, el siguiente sonido que oí fue el definitivo: "¡Crock!".
...

La rama se rompió.
Me vi atraído de forma absoluta por la Ley de Gravitación Universal y...
caí a plomo hacia el suelo.
...
Mis últimas oraciones se vieron acompañadas por la curiosa mirada de la pelirroja ardilla.
Ella tenía cara de no entender nada.
Yo tenía la cara de la ardilla, que tenía cara de no comprender nada.
...

Recé mi última y breve oración:
"¡Adiós Mundo!"

Y esperé el topetazo, el castañazo definitivo que me devolvería de forma absoluta a los orígenes de la materia primigenia: el polvo.
...

Pero, no.
Sentí agua.
Líquido elemento.
Colchón de espuma amortiguante.
...
Fue tanta el agua caída, tantas las lágrimas con las que el cielo regó mi alma, que me desplomé sobre metro y medio de colchón acuoso.
...
Esto me libró de una muerte anunciada.
Retrasmitida en directo por una curiosa ardilla reportera.
...


Hace muuuucho, muuuuucho tiempo, un muchacho empezó un laaaaargo viaje.

Todos y cada uno de los largos viajes que puedes hacer en tu vida, empiezan de la misma forma.

Con un primer paso.

...

Atentamente: Driver per el seu germà

11 comentarios:

  1. Germà nico pepino3 de junio de 2011, 17:16

    Por aluviones, Gracias Hermano...me has recordado aquel viaje, que hicimos en casa de tía Angélica.

    El verano en Baden Banden, a la orilla del Rihn, ¿o era el Pó? allí estábamos tu y yo tonteando con las germà nicas...mientras se tostaban al sol protegiéndose su aria piel, con rodajas de pepino... tu y yo jugateando ... y Tía Angelica, con su mirada más Merkel nos amenazó.

    Fueron nuestros primeros pasos, los de Banden Baden...

    Anda que no ha llovido desde entonces...
    y meses después ne la OctuberFest...todos los germà nos y las germà nas con cervezas en las ma-nos, y tú y yo con nuestros Gin Tónics (adornados con rodajas de pepino) y tía Angélica, nos la devuelve.

    A pepinazo limpio.

    Pepinamente: tomae para Driver.

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  2. Germá nico; se te saluda con alborozo y sentida aflicción.

    Dado el evidente desasosiego que alumbra tu sentir, he de tranquilizarte mediante la exposición de las medidas tomadas esta misma tarde.

    Lo primero y para abrir boca do: he retirado a nuestros diplomáticos de la embajada en Berlín.

    Lo segundo y no por ellos menos importante: he presionado a través del Cuerpo Diploma tico, mediante la anulación "sinecuanum" de la cita que teníamos para el sábado con Erika y Manjaussen, las dos alemanas de la Güosvaguen que nos intentaron vender el Golf-o.
    ¡ Menudas golf eran !

    Lo tercero y no por ello último en importancia:

    Le he retirado el saludo a nuestra Tía ANGEL Y K.
    Sabedor como soy de su condición de FEMEN INASEN TÍA, (osea la Tía Femen Inasen), seguro estoy que éste mi gesto le dolerá.
    ...
    Me marcho a comprar pepinos españoles.

    ¡Ea!

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  3. Hay muchos viajes ... el último mío tuvo un excelente colofón.

    Un abrazo, conductor.

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  4. Germà emborrachado en recuerdos3 de junio de 2011, 20:17

    Me parece bien Hermao! esto es verdadero amor fraterno, y lo de más son mandongillas...(como las que hacía la abuela)

    ...y sí, con tus medidas, meas hecho pensar en nuestro torso...¿les contamos lo de nuestro torso?
    Un Cuerpo digno de Diploma, es lo que hay, una simple cuestión de medidas...

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  5. Modestino, ya sabes.
    SI NECESITAS UN CONDUCTOR SÓLO TIENES QUE SILBAR.
    Es fácil.
    Se juntan los labios y se sopla.
    (¡Qué ganas tenía de soltar la cinematográfica frase!)
    ...
    Por cierto, gracias por rescatar del olvido la expresión "gente de bien".

    Hacía décadas que no la oía.

    Y se agradece.
    ...
    Me lo pasé muy bien contigo, jurisconsulto.
    Espero repetir, en Madrid, Zaragoza o Huesca.

    En cualquier camino.
    En cualquier carretera.
    Buscando respuestas a preguntas imposibles.

    .

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  6. Germà con lágrimas en loso jos.3 de junio de 2011, 20:36

    ¡Por el dios TOR, sóooooooooo, hermano!

    Esas intimidades amén de espectaculares, dignas de admiración y glosa literaria, pertenecen a la más estricta de las intimidades de nuestro pasado.

    ¡Conteneos hermano, estamos en horario infantil, boto abrí-os, boto a cerra-os!

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  7. tomae cerca de Huesca...3 de junio de 2011, 20:39

    Hermano, si aparcas el Camión huescamente, hazme un hueco y avisa...¡que me acerco con el Ferrari! al medioAragón...y la líamos... ya asabes, la juerga acostumbrada, Huevos Fritos, Gintonics, Bacon... en ese orden, o desordenadamente, directo al colesterol...nos hermanamos con Modestino y montamos una juerga como la de antaño...

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  8. D, levemente des-cojonao3 de junio de 2011, 20:45

    ¡No me tientes, no me tientes!
    ...
    Aún recuerdo la última juerga.
    Te veo contando el chiste del señor que quería un café bien caliente...
    Y al camarero luchando con la cafetera express.

    ¡Señor, es acordarme y se me saltan los puntos de la operación de apéndicis!
    ...

    Decidido: este verano reptil-imos, digo...repetimos.

    .

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  9. Donde dije digo, digo Diego...
    Jefe... sabes que no te conviene abusar...
    Claro, reunión de machotes... y las mujeres qué??!!, ande vamos nosotras???

    Por cierto, no se le olvide qeu hoy Comulga por primera vez su sobrina, a las doce.

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  10. Driver olvidadizo4 de junio de 2011, 8:32

    ¡Gracias secre!

    ¡AIIIIIIIIVOOOOOOOO!

    El cuento de MARÍA, la mujer del médico.
    Que se me ha olvidado del todo.
    ¿Lo ves secre, lo ves?

    ¡No estamos en lo que estamos, cachis!
    ...

    Atenta a los tiempos.
    Me subo al Ferrari.

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  11. También te prestas a llevar gratis a la gente en tu Ferrari? Sería genial: ir dando una vuelta a esa velocidad que sólo se puede coger con un Ferrari y a la par escuchar un cuento de los tuyos...
    Veo que aún sigue habiendo pepinos por aquí :)

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