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miércoles, 22 de junio de 2011

UNA HISTORIA MUY ANTIGUA ( I )






CUENTO PARA LELES Y LUIS.


Mi disciplinada y eficaz secretaria Leles:

Me has pedido un cuento para el día de tu aniversario, y te lo voy a escribir.
La cuestión, según lo veo, es la siguiente:
Primera posibilidad: te hago un cuento bonito, con palabras suaves que endulcen tu alma. Bien.
Esta primera opción plantea un problema.
¿Te acuerdas de la cicatriz que tengo en la cabeza?
¿Te has fijado que en la entrada de la oficina hay una mesa de mármol con una esquina rota?
¿Recuerdas los acontecimientos acaecidos hace un mes, cuando tras escribir un cuento de aniversario de boda, apareció el marido y sin previo aviso me tiró la mesa a la cabeza?
Pues eso. Dejemos claras dos cosas: los cuentos los carga el diablo y tu marido está cachas.


Segunda posibilidad: te considero mi amiga, y como tal tengo la oportunidad de decirte lo que pienso.
Por ahí ya vamos mejor.



HOMBRE DE UNA SOLA PALABRA

Hace mucho, mucho tiempo, el Señor creo al hombre y a la mujer.
Los creo distintos, pues cada uno de ellos gozaba de unas determinadas cualidades y carecía de según qué virtudes.

Al hombre, por ejemplo, se le negó la capacidad de quedarse embarazado.
No tiene discusión posible.

A la mujer se le negó la capacidad para entender lo que es un “fuera de juego” en fútbol.
Tampoco tiene discusión, son hechos.

Mientras que a la mujer le gusta comentar, charlar, intercambiar opiniones, el hombre suele permanecer en silencio.

Y claro, tú te preguntas el motivo.

Pues bien, me meto al lío.

El tatarabuelo del bisabuelo, del tercer tatarabuelo de los ancestros de Luis, era un hombre prehistórico.
Salía por la mañana a cazar mamuts, y si no se lo comía nadie, solía volver a casa con la espalda marcada por alguna alimaña.

Durante miles de años el cerebro masculino se fue modelando al ritmo de los acontecimientos relacionados con la caza, la pesca, el mamporro con las tribus vecinas, la captura y derribo de hembras humanas y la reproducción a un nivel primario.

Afortunadamente la civilización se fue desarrollando, y el hombre se centró en los acontecimientos relacionados con la caza, la pesca, el mamporro con las tribus vecina, la captura y derribo de hembras humanas y la reproducción a un nivel primario. No hemos avanzado ná de ná; la renada vamos.

Lo siento Leles, de verdad que siento ser yo quien te lo diga de una forma tan cruda, y justo el día de vuestro aniversario, pero…, es imposible cambiar treinta y cinco mil años de historia a piñón fijo.

Por mucho que los cambios sociales se esfuercen en alterar el destino, la realidad es otra.

Leles, secre, tu marido es un hombre primitivo, tu hermano es un hombre de Cromagnon y yo soy el típico Neardental.

Estas son las malas noticias.


Mañana te contaré las buenas.
Pero antes voy a tener que abrir la botella de orujo que me regalasteis.
Más que nada para inventarme algo bueno, y que encima te lo creas.

¡Señor, qué encargo más difícil!





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6 comentarios:

  1. Esto promete.
    Y que conste que un fuera de juego es algo que varias, por no decir muchas, mujeres saben lo que es! Perdón, sabemos!

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  2. Es lo que tiene ser Hombres del Neardental, que se le da mucha importancia a algo que no la tiene.
    ...
    Se trataba de acrecentar la imagen primitiva del hombre.
    Comparar un embarazo con un fuera del juego es un despropósito.
    Por eso lo he escrito.
    ...
    Recuerda Melón, que soy un cuentista, y uso cualquier recurso a mi alcance para provocar emociones.
    Y juego a decir lo contrario de lo que pienso, para así poder escribir lo que me fuerzo a imaginar.
    Es un juego extraño y peligroso, lo reconozco.
    De hecho a veces he metido la pata hasta la frente.

    Pero me resulta imposible no arriesgarme.
    ...
    Es..., como si para hacer unos bonitos fuegos artificiales, entraras en la fábrica pirotécnica con una antorcha en la mano.

    Te arriesgas un montón, pero te puede salir bien.
    Vivir es un riesgo, escribir también.
    Soñar, ya ni te digo.
    ...
    Bona tarda, chiquetta. (¿Se decía así?)

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  3. "Bona tarda" está bien dicho.
    Lo de "chiqueta" es más valenciano que catalán (uy! terrenos pantanosos); quizá por aquí decimos más "noieta" un diminutivo cariñoso de noia=chica.
    Pero que conste que tu "chiquetta" me gusta, suena medio italiano también...
    Y sí, ya sé de tu provocación nata, y necesaria para tu profesión vespertina :)

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  4. Driver políglota de pacotilla22 de junio de 2011, 20:51

    ¿Sabes lo que me pasa en verano?

    Resulta que me paso todo el año hablando en español, pero...
    En el cole estudié francés, y tenía amigos valensiás. Por otra parte es oir el italiano y siento música en mi cabeza.
    Para complicarlo más llevo unos tres años relacionándome con catalanes.
    Y claro, el cuerpo me pide decirles aunque sean las frases más sencillas.
    El verano pasado me lancé a hablar catalán en Tarraco, en un pueblo que se llama Altafulla.
    ¡Intenté que un casteller me explicara cómo se monta una torre!, y al final medio me enteré.

    El caso es que en verano, me caliento y me sale una mezcla de francés-italiano-valensiá, con ciertos toques afrutados de catalán.

    Osea una mezcla que no hay quien la entienda.
    ...
    Pero eso sí, disfruto como un niño con un lapicero.

    ¡Menos mal que los camareros suelen ser de Alcorcón!

    Y al final me dicen: "¡Va chico, déjalo. Buen intento".

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  5. Tú entre Móstoles y Alcorcón tienes a todos los parientes, no?
    Altafulla es preciosa.

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  6. ¿Preciosa Altafulla? Mucho.

    Y Sitges, y Sal Pol de Mar, y L'Escala, y el golfo de Rosas, y Port Bou, y los viñedos al sol, y la calima de la tarde, y las piedras románicas de los monasterios, y el museo romano de Tarraco, y las altas torres de Girona, y cruzar el meridiano cero, y el puerto de Barna, y las Ramblas, y callejear por el casco viejo de Barcelona, y sumergirte en Gaudí, y salir del metro y tropezarte con la playa, o embarcarte en un crucero y ver Barna desde el Mediterráneo a la puesta del sol contrapeada por la montaña mágica, o cruzar el Golfo de León con marejada y ver el azul y el blanco explotar en espuma fértil.

    Y los catalanes, mis amigos, sempre.

    Mediterráneos.
    Paraules musicals.

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