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sábado, 23 de julio de 2011

ALBATROS OBSTINADO




Siempre hay una primera vez. Un primer paso. Una huella virginal.
Es la que vale.
La primera.

Soy un albatros. Una simple ave.
Nací entre los acantilados. Frente a un bello mar.
El Señor Dios me ha dado la oportunidad de ser el primero en hoyar con mis patitas, las doradas y virginales arenas de esta bendita playa.

Soy el primero en levantarme.
Todos los días.
Me produce una gran satisfacción estrenar la playa.
Lo llevo en la sangre.


El Océano Glaciar Ártico es frío, como el hocico de un perro.
Cuando el invierno acaba, no hay olas ni espuma. Tenemos un manto blanco que cubre una dura capa de hielo azul. Impenetrable.

Entonces llega el momento de los rompehielos. Enormes barcos rusos, con poderosas quillas de acero, potencia inaudita y generosa obstinación.
Abren amplios surcos en el mar helado.
Caminos para los más débiles.

Cada final de invierno, cuando los rompehielos salen de sus bases, los albatros vuelan sobre sus mástiles.

Estas aves son obstinadas y perseverantes.
No se conforman con estrenar las playas que es Señor Dios les ha regalado.
Van a por nota.
Les gusta posarse en la proa de los enormes rompehielos rusos.
Mirar de cara al hielo.
Sentir el bramido de la brisa helada.
Y escuchar.

Pocos sonidos tan espectaculares como el producido por una quilla de acero cuando rasga la mar helada.

Es como un ¡Brommm!, pero en clave de sol.

Un sonido divino.



Reconozco que es un auténtico placer ser un albatros obstinado.
Estar en primera línea ahí donde hay algo que inaugurar.
Un playa.
Un macizo helado.
La mente de un niño que va a prepararse para su Primera Comunión.
La fe de un adolescente que se prepara para su Confirmación.


Hay tantas cosas que hacer siendo un albatros, que cada día le doy gracias a nuestro Dios por la ingente tarea que tengo por delante.

Soy un albatros obstinado.
Un ave catequista.


Siempre hay una primera vez. Un primer paso. Una huella virginal.
Es la que vale.
La primera.



Atentamente. Driver para los catequistas que rompéis el hielo.

.

2 comentarios:

  1. Y estrenar las primeras Nieblas de la mañana?
    Volar en la penumbra de la Niebla sin saber que vas a encontrar delante tuyo... eso es estrenar un nuevo camino!
    :D

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  2. ¡¡Casta!!

    ¡Qué alegre alegría alegrera, escuchar tus palabras alegreras, que te regalan alegría alegre!

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