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jueves, 14 de julio de 2011

GAVIOTAS EN EL ACANTILADO




No eres la más sabia ni la más fuerte.
Simplemente tienes mucho que perder.
Por eso te arriesgas.

...
En las islas del mar Báltico las gaviotas anidan en los acantilados.
Es un sitio como otro cualquiera. El acantilado.

Somos muchas.
Unas creyentes, otras agnósticas.
Las hay incluso aconfesionales.
Pero todas somos aves.
...


Nuestra vida discurre en un devenir continuo entre la pesca y el nido.
Un día y otro también.
...
Los vientos de este mar son afables. Normalmente.
....

Aquel jueves de noviembre el viento roló al norte y se mezcló con la furia de las nubes grises.

"...la tormenta estaba a punto de comenzar, ....el miedo se apoderó del alma de todas las gaviotas de la bandada,...no había ni una que supiera nada...nada de lo que había que hacer en una situación así, era imposible contener al enemigo, la lluvia, el frío y el miedo. El miedo".

¿De qué sirve vivir si te atenaza el miedo?

¿Qué pasará dentro de una hora?
...
Estábamos atrapadas entre el acantilado y la tormenta. Si te vas malo, si te quedas peor.
...
Sólo había un ave que intuía lo que había que hacer.

Una sola ave para tomar una decisión.

Un segundo de gloria o una eternidad en el infierno.

...
La señora miró de frente a la tormenta. Salió del nido espoleada por su instinto.
Sus ojos azules tenían la belleza de la edad y la determinación del genio.

Si hay que morir lo haremos con dignidad.

Desplegó sus alas y se dejó llevar por el viento del norte.
El primer envite del vendaval la arrojó contra las rocas.
Se lastimó en las alas pero su alma permaneció intacta.

Lo volvió a intentar con las alas pegadas al cuerpo.
Se dejó caer y sin planear entró en barrena.
Directa al vacío.

Y cuando estaba a punto de estrellarse, abrió súbita y dolorosamente su velamen, lo extendió con orgullo y arrogancia.

"¡DIXIT!", -gritó-

Y la vieja ave logró encontrar la pirueta de salida, la acrobacia sentida para escapar de la trampa del viento del norte.

Marcó el camino para que el resto de la bandada la siguiera.
...

No eres la más sabia ni la más fuerte.
Simplemente tienes mucho que perder.
Por eso te arriesgas.

Gaviota madre.

...

Un segundo de gloria o una eternidad en el infierno.



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4 comentarios:

  1. Ay! tus palabras son para saborearlas.
    Veo que sigues igual de sembrado que siempre, me alegro.
    saludos calurosos,

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  2. que bonita entrada! me gusta mucho como escribes =)
    te sigo

    un saludo!

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  3. Driver pedigüeño14 de julio de 2011, 20:49

    ¿Algún encargo de cuentos veraniego, chicas?
    ...
    ¿Una abuelilla octogenaria con un cumpleaños cercano?
    ¿Una sorpresa para el maromo?
    ¿Mi amiga del alma, que no sé qué regalarle?
    ¡Mi padre, se va a enterar mi padre de qué estoy hecha!

    ¡Para mí, porque yo lo valgo!

    ...
    ¡¡¡ AL RIIIIIICO CUENTO FRESQUITO !!!

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  4. Anda broter ahora q estoy en las montañas cuenta aquella historia cazando mamuts y nos encontramos al YETI ... o era L
    a YETI?

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