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lunes, 12 de septiembre de 2011

EL CEREBRO SARRACENO




Buenas tardes. Me presento.
Soy el cerebro sarraceno.

Me llaman así porque siempre estoy cabreado o del mal café.
Soy un protestón y nunca estoy conforme.
Pincho a todo el mundo y me sublevo fácilmente.
...

Mi propietario o propietaria (nunca me he interesado por saber el sexo de mi dueño)tiene, como todos los humanos, su sexualidad dependiente del hipotálamo.
Es éste un órgano tan simple y primario que no lo dedicaré ni medio minuto.Funciona a base de hormonas, y hasta los humanos han conseguido manejarlo a base de química. La cosa no tiene ni mérito ni interés.
...

Soy un cerebro sarraceno Y siempre estoy cabreado.

Resulta que mi Creador se esforzó por dotar a los humanos de un conjunto de tejidos neuronales, que en longitud ronda los tres mil kilómetros, que en volumen apenas ocupa 450 cm3, y encima peso poco.

Los humanos han conseguido avanzar muy rápidamente en los últimos cuatro siglos en temas científicos, pero a mí no consiguen entenderme todavía.

Son unos pardillos de tomo y lomo.
Me explico.

Del total de potencialidad que albergo, apenas si usan un cinco por ciento. Una penita.

Por más que grito, mi propietario ni se entera.

De vez en cuando le doy un dolor de cabeza, con la sana intención de llamar su atención.

Resultado más frecuente: me da un poco de ácido salicilsalicílico y se va a dormir. Error. Ese ácido no resuelve nada. Ni me entero.

Otros se vuelven tristes y melancólicos y se meten unos chutes de antidepresivos que pa qué las prisas. Nada. Yo como si nada.

Están también los que ponen a trabajar a pleno rendimiento el sistema locomotor. Se ponen cachas, pero yo sigo allí pegando gritos.

También están los artistas y gente creativa, que se dedican a pintar, hacer música o escribir. Pasan el ratito con su entretenimiento, pero luego tienen que volver a escuchar mis lamentaciones.

Soy un incomprendido. Con la potencia que tengo y lo desaprovechado que estoy.

Cuando mi propietario se va a descansar, le entretengo con algún sueño reconfortante, y hago lo que más me gusta.
Recordar a la gente que aprovechó más mis capacidades.

Recuerdo con especial cariño a Alber Einstein. Ese chaval con 22 años usaba ya el ochenta por ciento de mi capacidad. Si no fuera porque desaprovechó tres años de su vida en una estafeta de correos, habría sido capaz de entender la quinta dimensión. Como fue trabajador al final desarrolló la teoría de la cuarta. Para mí que se quedó a medias.

También le tengo gran afecto al indio Srinivasa Ramanujan. Este chico vivía en la India a principios del siglo XX, y sin tener ninguna formación académica, desarrolló de forma autodidacta el campo de las matemáticas hasta alcanzar las cumbres del conocimiento que había en su época.
Como no tenía ninguna formación en matemáticas, se las ingenió para desarrollar su propio lenguaje.
Treinta años después de su muerte, todavía se sorprendían de sus hallazgos.
...

En fin.
Soy el elemento más completo, con más potencia, con la mayor capacidad de adaptación, rápido como una flecha, me puedo transformar, crecer, relacionar conceptos, buscar soluciones, imaginar lo imposible, consolar, amar, inventar, hacer renacer, consolar, mover al propietario para que luche, corra, se alimente, estudie, aprenda, comprenda...

Realmente soy la bomba.

Algunos de los propietarios se minusvaloran y no me dejan crecer.
Otros se refugian en la monotonía y nunca se arriesgan a usarme a plena potencia.
Otros tienen miedo de usarme.

...

Realmente estoy muy quemado.

Me conformaría con que me usaran para mejorar sus vidas, que nunca tuvieran miedo, que rieran y comprobaran como la risa hace que mis conexiones trabajen mejor. Mucho mejor.

Es tan fácil para mí, que la simple obsesión que tienen para minusvalorarme, me enerva.

Hay días en los que me gustaría que mi Creador me pusiera en la cabeza de otro ser vivo.
Aunque fuese en un castor que se dedica a hacer presas en un río.
Donde fuera.
...

De momento voy a seguir protestando, aunque me llamen sarraceno, gruñón y testarudo.

Albergo la esperanza que algún día mi propietario se dé un trompazo, pierda la memoria selectiva de la cantidad de chorradas y miedos que alberga, y me utilice de foma potente.

Ese día, tal vez consiga que sea diferente.

Ese día va a descubrir que su mejor amigo lo tiene muy cerca.

Entre los ojos y el cogote, y...



Se va a llevar la sorpresa de su vida.

Va a ser feliz.



.

Atentamente para Laura: Driver.

6 comentarios:

  1. Hola cerebro sarraceno, soy un seso y estoy sobre una rebanada de pan, a mi propietario le acaban de ajustar las cuentas unos sicilianos y por una extraña razón gravitatoria he caído en este lado de la tostada, me encuentro algo pringado junto un líquido viscoso de color rojo que me acompaña en esta situación tan planoencefalogramatica

    ¿puedes ayudarme? ¡sos!

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  2. Tu situación es harto complicada, asesuado seso.
    Cuando los sicilianos intervienen, no dan puntada sin hilo, no dejan títere con cabeza, no hay testigos ni grabaciones que los incrimine.
    Estás liquidado,germà.
    ...
    ¿Por cierto, te ha devuelto la pasta Hacienda?
    A mi no, y me preocupa.
    Voy a quemar las naves contigo, en cuanto cobre.

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  3. ¡cojoño! me has reconocido! ¡pero si voy con el traje de mi materia! ¿no ves hermano que hay morros bajo la cresta?

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  4. Gracias por el cuento, conductor.
    Lo guardaré muy dentro de mí.

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  5. ORACION DE LUNES

    ¡Gracias Señor por darme el hermano que me distes!
    ¡Qué sería de mí sin su existencia!
    ¿Dónde me habría llevado la razón y el orden sino a una oscura biblioteca de erúditos aburridos?
    ¿Quién habría alquilado conmigo un patinete para navegar los mares de Tarraco?
    ¿Cuándo habría yo ido a ver Los Miserables a la Gran Vía?
    ¿En qué momento de mi vida habría alcanzado la gloria de filmar un risueño reportaje en un apartado monasterio?
    ¿En qué compañía iba yo a emprender el Camino de Santiago, sin anestesia?
    ¿Quién me debe 500 pavos y creo que los he perdido?

    Gracias, Señor.

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  6. Cerebro sarraceno ... yo tengo mis épocas de cabreo "cósmico", pero acaban desgastándome en exceso, prefiero un cerebro suave y calmado.

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