Buscar este blog

viernes, 23 de septiembre de 2011

EL JUICIO FINAL ( I )





Hoy no es mi mejor día.
Acabo de palmar, de doblar, vamos que me acabo de morir.

¡Se acabó lo que se daba!
...
Estas cosas pasan, dicen que es natural, pero..., qué queréis que os diga, llevo un par de días ejerciendo de fiambre, y la verdad es que no acabo de acostumbrarme.

Ví una luz muy intensa, me dirigí hacia ella y ahora estoy aquí, esperando el siguiente paso.

Han colocado mi alma en una especie de contenedor metálico, un lugar frío donde un cartel reza:

PESO MÁXIMO CIEN ALMAS.
...

Miro a mi alrededor y me acojono.
Creo que se han equivocado conmigo, y me han puesto en el contenedor equivocado.
¡Menuda metedura de gamba!

Estoy rodeado de otras almas, y a mí esto no me cuadra.

A mi lado flotan almas de lo más sospechosas:

Os cuento, porque si no lo digo reviento.
¡Han puesto mi alma en un contenedor metálico junto a: prostitutas, ladrones, asesinos, mentirosos, pecadores, estafadores, drogadictos, estresados, comisionistas y embusteros profesionales!

De acuerdo, no he sido un santo, pero..., ¿dónde está aquí el que manda?,
¡que alguien me de el libro de reclamaciones!

Me acerco a un ángel con pintas de sargento y le pregunto.
Ni me responde, me grita: "¡A la fila, alma de Dios!"

Esto no pinta bien. Nada bien.

...

Quiero ver dónde estoy exactamente.
Me acerco al borde del contenedor metálico y me asomo por la borda.
Esto es una especie de mar de nubes, donde se ven otra serie de contenedores que navegan entre olas. Hay un montón.

Alargo el cuello y miro en la dirección en la que avanzamos.
Vislumbro una especie de playa, donde otros contenedores metálicos han llegado y están desembarcando.

Me acojono más.

Se oyen trompetas, como si estuvieran anunciando el Juicio Final.

Un alma que hay a mi lado echa la pota.
Otra reza con un rosario en la mano.
Se oyen gemidos de pánico.

Pensaba que la vida era complicada, pero esto de morirse empieza a parecerse al desembarco del día D.

El ángel con careto de sargento nos da instrucciones a gritos:

"¡A ver, almas de Dios, alinearse en dos filas!
Treinta segundos para desembarcar.
Os quiero ver mover el culo."

Y luego, por si había alguna duda, añade:

"¡Salir cagando leches y correr en ziz-zag!
Dos almas juntas, es un chollo.
¡Nos veremos en la playa!"

...

Alguien bajó el portón metálico de la proa.
Y entonces ocurrió.

Nos empezaron a disparar desde la misma orilla del infierno.


.

5 comentarios:

  1. Espero al capitulo II preparando la defensa.... Será fuerte. Eres un auténtico "driver". Tú,por lo menos, pesas... yo ni eso, por eso será una defensa "a saco".

    ResponderEliminar
  2. Driver, lo siento pero me he visto obligado a publicar una nota preventiva en TDN. No sé a donde quieras llegar con todo esto. Da la cara y explica las cosas. Hablando se entiende la gente. Es peor esconderse de la realidad.Dinos por lo menos el color del camión, algun dato. Hay que ser valientes y lo que tenga que pasar que pase. Alimentando la leyenda de esta manera no vamos a conseguir nada,ni vamos a salir de la crisis. Perdona pero te lo digo como lo siento.

    ResponderEliminar
  3. A ver si nos aclaramos, Driver. ¿Esto es una pesadilla o qué lo qué? Que todo este asunto me asusta, ¿oyes?. ¿Estás vivo? Quiero pistas. Si es una broma, te la cargas, chico.

    Ahora entiendo el post de jmcaleroma. Y yo allí, personándome y asegurando que existes...
    Un voto de confianza. Espero el capítulo II

    ResponderEliminar
  4. Tranquila hermana.
    Intento llegar a Dios a través del camino más real que conozco.
    El mismísimo infierno.
    ...
    Espera a los siguientes capítulos.

    ResponderEliminar