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domingo, 30 de octubre de 2011

LA ROSA DE LOS VIENTOS



Érase una vez una mujer que estaba rodeada de fuego por todas partes.
Estaba ardiendo en el infierno de la vida.
De seguir así, se achicharraría.

A menos que...
Se estableciera un vínculo de confianza.
Y empezara a navegar por La Rosa de los Vientos.

...

El Servei d´Ocupació de Catalunya es un lugar como otro para hacer amigos.
Estás ahí, o en la cola del paro, o trabajando, o limpiando los cristales; eso es lo de menos.
Estás ahí, y una persona se acerca, te deja una nota en un papel y se va.

"Te espero el domingo en el puerto. En el bar de la Casa del Pescador.Sobre las diez.
Confía en mí".
...

¿Pero quién es esta mindungui para dejarme una nota en mi escritorio?
Nos acabamos de conocer y ya está con notitas.
¡Pues no tengo yo cosas que hacer el domingo!

...

Lo cierto es que a veces las cosas se complican, y lo que empieza por una brasa se convierte en un hoguera.
La hoguera se transforma en un incendio.
Y el incendio va y lo arrasa todo, todito. Amiguito.
...

Y digo yo, ¿no podía haber sido otro día?;  ¡mira que precisamente el domingo!

¡Y encima a las diez!, ¡no hay horas en el día para quedar! ¿Y por qué no a la hora del aperitivo?
A las diez estoy yo tan agusto descansando.

Y encima en la Casa del Pescador. ¿No había otro sitio más cutre?
Podíamos haber quedado junto a los cubos de la basura, ¡no te digo!

A ésta lo doy yo plantón, ¡vamos que si le doy plantón!

¡A mis años y con notitas tontas!, ¡ni que estuviéramos en el colegio!

...
Lo cierto y verdad es que cada una de las cosas importantes que te han salido bien en la vida, han sido por casualidad, por chiripa, de carambola vamos.
...

Érase una vez, una señora que se levantó un domingo temprano, y lo primero que se le vino a la cabeza fue el final de una nota que una amiga le había dejado en su escritorio:
"Confía en mí"

...
¡Já!, ¡já! y ¡requetejá!
¡Para confiar en alguien estoy yo!
¡Pues sí!

Precisamente estoy donde estoy porque confié en muchas personas.
¿Y sabes lo que te digo?

Santa Rita. Va a volver en confiar en alguien Santa Rita.

Pero Santa Rita vestida de pastora.

¡A mi edad confiar en alguien!
...

Tras el desayuno y el cigarrito, la señora lo empezó a ver más claro.

Pues mira, voy a ir, sí, voy a ir porque si no el lunes me dará la brasa en la oficina.
Vale, voy, aprovecho para comprar el periódico y el pan, saludo a Santa Rita y me vuelvo para casa.

...

"¡Bon día, chiquetta!"
"¡Buenos días Santa Rita, digo Teresa!"

"Te preguntarás por el motivo de la cita"
"¡Qué va hija, me pego este madrugón porque me da la gana, para celebrar el día de la mujer trabajadora!"

"Sígueme, vamos al grano"

...

Punto de atraque B-62.
Un pequeño barco de vela.  Tintineaban sus jarcias.

Las dos mujeres embarcaron, soltaron amarras, extendieron el velamen y se dirigieron a la bocana del puerto.

Una suave brisa se extendía entre la línea del horizonte y tu cansada alma.
Un viento constante e impertinente, como todas y cada una de las circunstancias de los últimos veinte años de tu vida.

El único motivo por el que la señora no extranguló a su amiga Teresa con sus manos, fue que las necesitaba para no caerse por la borda.

Empezaron las olas.

"¡Recuérdame que el lunes te mate en la oficina!"

Teresa se aferraba al timón con todas sus fuerzas, y le gritó a su amiga:

"¡Te recuerdo que el lunes tienes intención de matarme en la oficina!"

...

El Gofo de León se llama así porque en sus entrañas guarda una manada de feroces felinos fornidos.

Cientos y cientos de leones se empeñan en que las olas sean montañas de espuma inexpugnables.
Una forma como otra de irte al garete.
...

Teresa se soltó del timón, puso a su amiga al mando de la nave y le gritó:
"¡Confío en tí!"

Su amiga le preguntó:
"¿Cómo quieres que te estrangule mañana, despacio o rápido?"

Teresa no pudo responder, pues los leones les arrojaron todo el Mediterráneo por encima de sus cabezas.

...

Así que la señora del cuento, agarró el timón con todas sus fuerzas, viró la botavara, se afianzó sobre la cubierta y maniobró de frente a las olas.

Atravesándolas de un limpio tajo.

...


Érase una vez una mujer que estaba rodeada de fuego por todas partes.
Estaba ardiendo en el infierno de la vida.
De seguir así, se achicharraría.
A menos que...

Se estableciera un vínculo de confianza.
Y empezara a navegar por La Rosa de los Vientos.

Entre la playa y el cielo.




Atentamente para Teresa: Driver.


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3 comentarios:

  1. Ayer entre la playa y el cielo.
    Ahora con los pies en la tierra, miles de gracias!
    Bona nit, D de Don, Don Driver.

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  2. ...bien D , bien T al parecer es Lunes:

    Quisiera saber como será el estrangulamiento...

    ¿despacio o rápido?
    ¿habrá puente?
    ¿podrá alguna de las dos celebrar Todos los Santos de su amiga por adelantado?

    ¿truco o trato?

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  3. Qué bonito relato. Suerte de tener un amigo que te lleve a navegar. Un beso.

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