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sábado, 1 de octubre de 2011

PARA ESTAR GUAPA, NO HAY QUE SUFRIR.





Mi prima María se fue hace tres años, justo cuando me quedé embarazada.
A ella no le gustaba este pueblo.

Fue María quien me enseñó el oficio de peluquera.
Cortar, marcar, la permanente, los tintes, el volumen.

Me entraba una Tiranosauria Res, y yo devolvía al mundo una Diosa del Olimpo.
...

Cuando Jose vino al mundo, el pueblo entero se puso contra mí.
Algunas venían a la peluquería sólo para ponerme contra las cuerdas.
Menudas eran.

Víboras venenosas, serpientes de cascabel, escarabajos peloteros, cuervas acicaladas con laca Sunsil.
...

Me concentré en alimentarle y en darle amor.
Eso me ocupó completamente durante dos años; los recordaré como los mejores de mi vida.
...

La abuela me ayudó con Jose, hizo lo que pudo. Una mujer fuerte.

Pero mi madre se quebró.
Tanto veneno pueblerino le afectó.
Ser el centro de las críticas, estar en boca del ejército de fariseos, acabó por romperla.
...

Mi jefa estaba con la mosca tras la oreja.
Más atenta a la reputación que a la recaudación.
...

Así que lo que pasó fue que en una misma semana perdí el trabajo y perdí a mi madre.
Un baño de realidad pasado por el tinte de Loreal.

Plás, plás, una tras otra.
...

Y allí me quedé.
Haciéndole papillas a Jose con los restos de mi alma.
...

Lunes, martes..., y domingo.
Lunes, martes..., y domingo.
...


El jueves pasado vino una carta de María.
La abrí.
No había nada escrito.
Tan sólo dos billetes de avión.
TO ALICANTE.
FROM RIO.

...

Pagué mi último alquiler.
Saqué los ochocientos euros que me quedaban.
Y compré dos maletas.
La mía azul.
La de Jose azul, también.
...
....
.....

María vino a recogerme al aeropuerto de Río.
Me contó que aquel pais era joven y alegre.
La gente buscaba la felicidad entre las estrofas del Bossa Nova.

Y luego añadió:

"¿Quién te ha dicho que para estar guapa haya que sufrir?".
...


Atardece en Río.
Jose juega con unos niños en la playa.
María agarra mi mano y me cuenta historias de músicos.
Al fondo se oye una guitarra.

...

1 comentario:

  1. Qué historia tan triste. Me alegro de que tengan un buen final.

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