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jueves, 22 de diciembre de 2011

GITANO VIEJO

Una vez contraté a un gitano viejo como vigilante de una obra en Leganés, Madrid.

Para pagar hacemos transferencias a las cuentas de los trabajadores.

El gitano viejo no tenía cuenta corriente.

Me pidió que le acompañara a la Caja de Ahorros para abrir una, pues él no se aclaraba con eso de los papeles.

Le ayudé y a pesar del careto del director de la sucursal, se abrió la cuenta.

El gitano viejo cumplió con su trabajo, nadie robó en la obra, pues en aquel barrio le respetaban mucho.

Un día de Navidad me acerqué por la obra a las 11 de la noche.

Habían como treinta personas alrededor de un fuego.

Me acerqué. Todos los que estaban allí eran gitanos que acompañaban al vigilante mayor para que no estuviera solo en Navidad.

El anciano estaba contando cuentos a los pequeños, y todos escuchaban.

Me senté con ellos y escuché historias sobre viajes y estrellas plateadas.

Narró el nacimiento de un Dios que se hizo hombre y vino a este mundo en un portal sucio, acompañado por un buey y una vaca.
Mientras crepitaban  las maderas de la hoguera, nos describió las caras de los pastores que fueron a adorarle, la pinta que tenían María y José, se detuvo en hablar sobre los animales que allí se reunieron.
Ovejas, cabras, conejos, mulos...
Cada vez que describía los tipos y el número de animales presentes, los chiquillos abrían la boca en señal de asombro.

A continuación, se extendió en todos y cada uno de los detalles de unos Reyes que vinieron de Oriente para adorarle.

Los camellos, altísimos.
Los ropajes, brillantes y majestuosos.
El respeto, sentido.



Le dí las gracias al viejo gitano delante de todos sus familiares, por los maravillosos cuentos de aquella noche de Navidad.

Eso, y que le ayudé con lo del banco, dieron como resultado que se quitara el sombrero al despedirse.
Y los gitanillos me acompañaron a la salida de la obra.

Parecían los ángeles del Portal.

Tenían el alma tan alegre como ellos.

No me extraña, su abuelo les acababa de contar la más grande de las historias jamás contadas.

Una noche de Navidad, bajo las estrellas.

Brillantes.

.

10 comentarios:

  1. ¿Dijo cómo era la mirada de María hacia ese Niño?

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  2. El abuelo dijo que María miraba al Niño, de la misma forma que la abuela Josefa miraba a los suyos.
    Y los gitanillos, que conocían a la abuela Josefa, comprendieron.
    Nada como un buen ejemplo.
    Nada como un cuento contado con una verdad.

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  3. Diego, gracias, gracias, gracias.
    Feliz Navidad.

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  4. ¿Seguro que ese caballero gitano no era tu "otro yo", Driver? Qué bonito, camarada. Ese fuego también ha calentado el corazón de los que no acaban de hacerse a la idea de que casi, casi es Navidad...

    Gracias, camarada.

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  5. Fekiz Navidad a todos.
    Me marcho a Murcia a ver a los abuelos.
    Y a registrar los cajones de su casa, buscando historias para todos.
    Y a escuchar sus recuerdos.
    ...
    Otra vez a la carretera.
    Buscando puntos de referencia en el páramo.

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  6. Registra broder... y cuidado con la carretera, que me gustaría verte de vuelta, para que me cuentes más historias de estrellas y corazones.

    Bicos y Feliz Navidad.

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  7. Me encanta la historia pero también sé que hay que contratar gitanos en las obras para que no te roben. Un beso.

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  8. Sugerente y tierno, como la Navidad.
    No dejes de repartir emociones con tus historias on line en el 2012!

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  9. ...hermano de raza (dos puntos)

    dirán que no nos parecemos
    dirán que no tenemos el mismo abuelo
    dirán que uno es así y otro esta allá

    Que digan lo que quieran, pero yo digo alto y claro que tengo un hermano que me vigila.

    Feliz Navidad Driver, saluda a los abuelos...

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  10. Que pases unos días especiales por tu tierra, al lado de la gente que quieres.

    Un abrazo fuerte.

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