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domingo, 29 de enero de 2012

EL ASESINATO BLOGUERO DE MODESTINO (IV )

Resumen de lo publicado:
Modestino es un gran aficionado a la novela negra, y suele publicar en su blog interesantes resañas tanto de las novedades editoriales, como de los clásicos publicados hace años.
Esta costumbre, aparentemente inocua, ha desequilibrido el mercado mundial de ventas, pues los lectores ya no compran novela negra si Modestino no las aconseja antes, con puntualidad y argumentación literaria.
El dueño de la mayor editorial mundial de novela negra, ubicada en Alemania, decide prescindir de tan incómodo lector. Y hace una llamada a Beirut, donde un oscuro personaje aparece para resolver tan inapropiada circunstancia empresarial.

LA MANO QUE MECE EL REVOLVER.

Tenemos la equivocada creencia de que un asesino a sueldo es un simple matón, sin más moral que la que dimana de un puñado de dólares. Un mercenario del asesinato, que alquila su mano sanguinaria para mecer un revólver durante unos segundos, y descerrajar tres tiros en la cabeza a alguna víctima propiciatoria.

Pero el mercado internacional del asesinato a sueldo, está repleto de individuos completamenete normales, como usted o como yo.
Gentes que tienen su trabajo, su familia, sus perros y sus jardines de camelias.
Son populares en el vecindario, ayudan a cruzar la calle a viejitas renqueantes, y los domingos, en el oficio religioso, depositan generosas aportaciones, ganándose la confianza de cuantos hombres justos se cruzan en su camino.

Las sociedades civiles donde desarrollan su vida, acaban por reconocer su aportación a la comunidad; no siendo extraño que se hagan merecedores de reconocimientos tanto públicos como privados.

Pero...; suelen desarrollar actividades donde viajar es parte de su ajetreada cotidianidad.

Y entonces..., explota una parte de su personalidad, que ni criminólogos, ni psiquiatras, ni jueces, ni investigadores privados han sido capaz de explicar en términos racionales.

Se convierten durante un par de días en asesinos a sueldo, siendo su característica principal que lo hacen por placer. Por el puro placer que les produce el hecho de transgredir las normas más elementales de convivencia y humanidad.

El hecho de estar caminando por el filo de la navaja de la vida y la muerte, les proporciona tal descarga de adrenalina, que quedan irremisiblemente enganchados a sus actividades delictivas para el resto de sus días.

Dan miedo, mucho miedo.

En estos momentos en los que escribo unos simples párrafos dominicales, una suerte de sudor frío recorre mis dedos que teclean.

Sé a ciencia ciencia, que si el asesino tuviera información exacta de mi ubicación o de mi identidad, mis días estarían contados.

Su crueldad y eficacia en el dudoso arte del asesinato, es de tal calibre, que provoca en sus víctimas la inevitable consecuencia de que algunos recemos nuestras últimas oraciones.

Y en otros, sus primeras.

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El señor Paolo Sinalma, natural de Palermo, afincado en Beirut y profesor emérito de literatura, compra en estos precisos momentos un billete de avión con destino a Madrid.

El miedo, ese caballo salvaje y sin riendas que cruza nuestras vidas, se desboca.

Convirtiendo mi latido en un desacompasado golpear de tambores.

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PD: No dejen de leer la última entrega de esta serie: ASESINATO EN LA EMBAJADA DE ITALIA, pendiente de que el asesino no descubra al autor de la serie, en cuyo caso quedaría inconclusa para los restos debido a la imposibilidad de escribir desde el fondo del río Manzanares, atado a un saco de piedras.

2 comentarios:

  1. Hermano, por una extraña razón adiviné que tú no eras un tipo normal ...¡qué alivio!

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  2. Qué susto. Ya no me fiaré de nadie.:) Un beso.

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