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viernes, 2 de marzo de 2012

CIUDADANOS DEL MUNDO


Madrid es una ciudad repleta de gorriones.
Tienen una vida corta pero intensa.

Los hay que saben lo que se hacen, anidan en el Círculo de Bellas Artes.

Otros acostumbran a posarse en las casetas de venta de libros viejos en la Cuesta de Moyano.

Pero los que más me gustan son los que suelen acudir, muy temprano, a la terminal internacional del aeropuerto de Barajas. La T-4.

Aquello es territorio comanche para ellos, pues las autoridades disponen de halcones para dispersar a las aves.

Los gorriones, como saben que los halcones sólo trabajan de día, se acercan con las estrellas, para ver al gran pájaro argentino.

Ciento sesenta toneladas azules con forma de Boein 747 de Aerolíneas Argentinas.



Cada día, a las cinco horas solares, toma tierra.
Sus turbulencias dibujan caracolas en el borde de sus alas.
Magia aerodinámica.
Mecánica de fluidos divinos.

Tras aeronavegar toda la noche sobre la gran mar oceana, se posan en Madrid.
El pájaro azul.


De sus entrañas surge una avalancha de buscavidas, que otean en el horizonte una señal de esperanza.
Y lo primero que ven al llegar a mi pueblo es un gorrión.

Y entonces, sólo entonces, cuando comprenden que la pequeña ave está allí para darles la bienvenida, al sentir que el gorrión se la está jugando con un par, pues el halcón puede despertar en cualquier momento, cuando ven al pájaro insignificante gozar de su libertad...

Se tranquilizan.
...

Empiezan a sentirse ciudadanos de Madrid.

Gorriones libres.

.

1 comentario:

  1. Qué bonito. Yo también admiro a los gorriones,... y a inmigrantes. Un beso.

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