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lunes, 28 de mayo de 2012

ELECTRÓN ENVIDIOSO


Soy un simple electrón envidioso.
Estoy aquí orbitando alrededor de mi colega el protón.
Ambos dos formamos un simple átomo de hidrógeno.

Alguien nos encadenó en un aminoácido, que junto a otros átomos de carbono y oxígeno, conformamos la comisura de los labios de una bella mujer.

Llevo toda la mañana dando vueltas alrededor de mi socio el protón (echamos más horas que el wolframio de las bombillas de la Feria de Sevilla).
Al atardecer hemos sentido un profundo estertor. Como una extraña sacudida.

El neutrón del átomo de oxígeno más próximo, que es un poco cotilla, nos ha dicho que la bella dama había juntado sus labios con los de otro ser humano, y que los niveles de testosterona se habían elevado al cielo.

Y yo aquí dando vueltas como un gilipichis. Sin poder irme de marcha con mi socio el protón; sin ni poder rozarme con aquel neutrino que me mola, sin besar al átomo de carbono, que menudas curvas tiene el átomo de carbono.

Mientras tanto los humanos rozándose todo el día, o sintiendo que se rozan; y luego van y escuchan música celestial, o sienten que escuchan música celestial; y los peores, los peores son los que sienten la belleza, o mejor dicho, que sienten que sienten la belleza.

Y yo aquí, dando vueltas. Más sólo que la una.

...


3 comentarios:

  1. Querido tron, si ella ha juntado sus labios con otros no te preocupes que algo notarás.... y de todas esas sensaciones algo te tocará.....seguro!

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  2. Espero que pueda fundirse con otro átomo. Un beso.

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  3. ay electrón, tú siempre tan negativo...

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