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martes, 22 de mayo de 2012

LA GRAN ESTAFA: MÚSICOS ( 8 )

En los cruceros hay mucho tiempo.
Unas veinticuatro horas horas por día; si las aprovechas, dan mucho de sí.
Y si eres capaz de conectar con gente de otros paises, aprendes cosas.
Y ellos aprenden de tí.
...
Leles, una de las componentes de la banda de estafadores, estaba tomándose un café en la barra de una cafetería situada en la cubierta cuatro.
Allí estaba ella.
Unos músicos montaban sus instrumentos sobre unas tarimas, con el fin de ensayar.
Tenían una caja de mezclas de la época de Mozart, vieja pero sonaba muy bien.
Tan sólo un problema, las conexiones eléctricas funcionaban cuando funcionaban, y ese día no tocaba.

Por más que situaban los extremos de los cables eléctricos en sus conexiones, los electrones se negaban a correr.

Un fastidio a las cuatro de la tarde.

Leles sabía que el agua y la electricidad no son buenos compañeros, así que se fue a la peluquería y pidió un secador de mano.
Se acercó a los músicos, conectó el secador, lo aplicó sobre las conexiones, y las moléculas de agua que estaban escondidas, pasaron del estado líquido al gaseoso.
¡Alejop!, solucionado.

...

Como los músicos eran de donde el viento da la vuelta, y allí hablan en neozelandés cerrado, pues que querían darle las gracias a Leles y no se entendían.con ella.

Así que le dieron un papel, un lápiz y le señalaron las guitarras.

Leles lo entendió a la primera, escribió un nombre y el título de una canción con letras grandes, muy grandes, tan grandes que se entendían incluso en neozelandés cerrado.
...

Y entonces, a las cinco de la tarde de un día cualquiera, unos músicos la hicieron feliz, tocando una de las canciones que le gustaban.

En vivo y en directo, sobre la cubierta de un barco, donde la madera es más madera, el viento es más viento y por tanto, la música es más música.


...

En los cruceros hay mucho tiempo.
Unas veinticuatro horas horas por día; si las aprovechas, dan mucho de sí.
Y si eres capaz de conectar con gente de otros paises, aprendes cosas.

Y ellos aprenden de tí.

.

Al aprender, sientes que el día está más lleno.

Dándote ganas de vivir.

.



6 comentarios:

  1. Así da gusto planear la estafa...
    gracias!!

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  2. ¡Cómo que gracias!
    Esperando estoy que volváis de una vez por mi tierra, ¡que ya no me queda orujo!
    Y por supuesto no estoy dispuesto a comprarlo en el super, ¡ah, no, esosíquenó!, que no es igual, ni sabe a ná, ni tiene gracia, ni sabe bien, ni te ríes ni ná si lo compras por ahí, en cualquier lugar, ¡pagando por Dios!, y encima te lo venden con una etiqueta, y con un código de barras.

    ¡ASÍ NO SABE A NÁ!

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    Respuestas
    1. Un día de estos me pondré en camino con unas cuantas botellas en la maleta...
      Por ahora sigo destilando.

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  3. Me parece que al final se van a olvidar de su objetivo.:) Un beso.

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  4. entre vistas al océano, música dedicada, orujo y baile... yo no sé si robaremos diamantes, pero ESO SÍ, qué buen viaje...

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  5. Esta historia, cada vez que me pongo con ella, va a su aire.
    Y eso me encanta.
    No tengo ni idea de dónde va.
    Y eso me encanta todavía más.
    ...
    Parece como si la ignorancia me fuera a conducir a algún sitio.
    Y eso, me gusta todavía más.
    ...
    Estas son las cosas que me llevan a escribir.

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