Buscar este blog

sábado, 19 de mayo de 2012

LA GRAN ESTAFA: PLACERES FEMENINOS ( 6 )



Embarcamos en el puerto de Marsella un sábado por la mañana.
El grupo estaba formado por varios chicos y varias chicas, con un objetivo común: realizar un robo de diamantes.
La coartada era simple; formábamos parte de un grupo de bailarines, e íbamos a actuar en los espectáculos de animación que la naviera ofrecía a sus pasajeros.
...

Tenía todo perfectamente organizado. Pero se me olvidó considerar un pequeño detalle.
Aquel grupo de personas tenía un pasado y eran seres humanos.
Era imposible controlarlo todo.
...

Tras acomodarnos en nuestros camarotes, les había citado en una sala de reuniones con el fin de ultimar los detalles del robo.
Les esperé durante una larga hora, pero ninguno acudió a la cita.
¿Dónde estaban?
...
Un transatlántico de tipo medio tiene capacidad para unas tres mil personas y ofrece una gran variedad de actividades para ocupar tu tiempo de vacaciones.

Me pareció ver a una de las chicas en cubierta, iba corriendo y la seguí.
Tras bajar tres piso de los ocho con los que contaba el buque, la ví entrar en una zona de ocio.
Se trataba de un salón de belleza, decorado con estilo internacional.

Allí estaban las chicas, esperando a ser atendidas.
...

Tras una sauna de vapor caliente, la piel se abre de forma natural y tus poros se preparan para ser cuidados.
Es un placer de dioses.
Luego venía una ducha templada, con un suave chorreo que se efectuaba a través de unos surtidores, en una especie de túnel del cuidado.
Cuidado amoroso.
Y después, una breve e intensa ducha de agua fría, que te devolvía el ritmo cardíaco a tu más tierna juventud.
Divino tesoro.

Media hora más de relajación, escuchando jazz sobre una tumbona.

Después la sesión de masaje thailandés, donde las vértebras lumbares se libraron de la presión de años de trabajo y malas posturas, en una suerte de liberación absoluta del sistema óseo.
...

Después de aquello, la encargada del salón les preguntó a las chicas si querían pasar por la peluquería para arreglar sus lindos cabellos.
De la forma que se lo preguntó, la pregunta llevaba aparejada la respuesta.

"Sí; nada nos agradaría más"-respondieron al unísono-

...

Seré sincero.
Sé que las chicas pasaron una de las mejores tardes del Crucero en aquellas instalaciones.
Pero desde mi mentalidad de hombre, me resulta complicado enteder según qué cosas.

El caso es que cuando salieron, se las veía felices; así que no hice preguntas.
E iban guapas.

...

Me senté solo a contemplar el atardecer en la cubierta superior.
Y me vino el recuerdo de cuando mi hermana tenía 18 años y yo 16.
Ella era estudiante de primero de Medicina, y yo era un chico muy curioso.

Un día descubrí que debajo de su cama, ella guardaba una caja de cartón atada con cuerdas.

Le pregunté por su contenido y mi hermana me explicó que contenía huesos humanos, pues los necesitaba para estudiar la asignatura de anatomía humana.

Una tarde que estábamos solos, sacó la caja y me los enseñó.
Una caravela, un fémur, una clavícula y un hueso sacro femenino.
Alucinante.
...

Cogí el hueso sacro y observé que tenía dos agujeros laterales.
"Son para las articulaciones de las piernas;ahí va el fémur" - me explico mi hermana-

Luego observé un agujero más pequeño, en el centro del hueso.
"Ahí van los órganos genitales y el final del sistema digestivo"- me dijo la futura doctora-

Tras comprobar lo pequeño que era el agujero, pensé que era imposible que por allí viniera al mundo un ser humano. Pregunté a la estudiante, pues mi curiosidad era enorme.
Estaba tocando un hueso muy duro y no se me ocurría como se podía producir el parto.

...

Miré un rato el mar azul.
El sol se estaba poniendo.
Era ese momento del día en el que al cuerpo le apetece un poco de calor.
Y recordé la mirada de mi hermana cuando me lo explicó.

...

"Hermano, cuando una mujer está cerca de dar a luz, el hipotálamo (una zona de su cerebro) libera una hormona muy potente que se dirige al sistema óseo, en concreto al hueso que tienes en tu mano, y consigue ablandar el hueso para que la apertura sea mayor y facilitar el nacimiento del niño".

Me quedé embobado con la explicación.

...

Ahora, cada vez que veo a una mujer, ya sea una amiga, una familiar o simplemente una persona que pasa por la calle, no pierdo el tiempo en intentar comprenderla.

Sé que su cuerpo y su mente están diseñadas para grandes tareas, gobernadas por complejos mecanismos fruto de una evolución de más de treinta mil años, que todas y cada una de sus curvas tienen más de una función, más de un significado.

Así que cuando las miro, me quedo igual que cuando tenía dieciséis años y mi hermana me explicó el misterio de los huesos femeninos.

Me quedo alucinado de tanta belleza.




De tantísima belleza.








Belleza divina.

.

3 comentarios: