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viernes, 1 de junio de 2012

DIOS JUEGA AL PÓKER ( 2 )

De acuerdo chico, vamos allá.
...
Subí a la sala de espera de los familiares que estaban en cuidados intensivos.
Rápidamente me informaron que mi amigo había sufrido un infarto cerebral, y que estaba hecho fosfatina.
En media hora dejarían pasar a los familiares de dos  en dos, cinco minutos cada uno, cinco minutos nada más.
...
Me dió un subidón y empecé a andar por la sala de espera.
Sólo veía caras desencajadas y rasgadas por un dolor intenso.
Y entonces fue cuando mi cerebro pegó una explosión.
Y me fuí al carajo, directamente.
La primera consecuencia fue que perdí momentáneamente el sentido de la audición, no era capaz de oir nada.
La segunda consecuencia inmediata fue que perdí el sentido del color, y sólo veía imágenes en blanco y negro.
La tercera consecuencia fue que me dirigí a la capilla del hospital y entré dándole una patada a la puerta.

-"¿QUÉ TE PASA, CHICO?"
- Mi amigo se muere, Señor. No despierta.
-"¿NOS JUGAMOS UNA PARTIDA?"
- Perdone, pero no me encuentro nada bien.
- "POR ESO MISMO, CHICO, DEBEMOS JUGAR".
- ¡ Para cartas estoy yo !.
- BIEN, TOMA CINCO CARTAS.
- Ya está. (Llevaba una pareja de doses).
- EMPIEZO YO. VEAMOS. PONGO SOBRE EL TAPETE EL LIBRE ALBEDRÍO.
- No tengo nada que apostar. A no ser que apueste mi vida, mi amor, las ganas que tengo de pegar patadas y mi viejo camión.
- ESTAS ACABADO, CHICO. ¿QUÉ QUIERES GANAR EN REALIDAD?
- Quiero que mi amigo despierte.
- ENTONCES DEBES MOVER EL CULO.
- Señor, no soy médico, no soy cirujano, es más, me mareo si veo sangre.
- SI NO HACES NADA TU AMIGO MORIRÁ.
- ¿Y qué carajo quiere que haga? Usted es Omnipotente, venía precisamente a pedirle un puto milagro.
- DEBES ACTUAR RÁPIDO. PIENSA, CHICO, PIENSA.
  ¿QUÉ TIENES TÚ QUE NO TENGAN LOS DEMÁS?
 ¿QUÉ PUEDES HACER POR TU AMIGO MORIBUNDO?
- No tengo nada Señor. Sólo sé que quiero a mi amigo, y que cuando éramos pequeños, fuimos muy felices.
- MIRA, HIJO. TENGO CUATRO ASES Y TÚ DOS DOSES.
  VAS A PERDER.
- ¡Ya lo sé!, ¡No me lo recuerde!
- A NO SER...
- A no ser ¡QUÉ!; mire, sé que usted tiene las de ganar, pero si se lo ocurre algo, es mejor que lo diga cuanto antes. El tiempo se acaba.

- AMARAS A TUS HERMANOS COMO A TÍ MISMO.

- ¡Y eso cómo se pone en práctica hoy! ¡Vamos, que me tengo que ir ya!

- QUIÉRELO. QUIÉRELO DE VERDAD.

- Hasta pronto Señor. Ahora tengo que salir pitando.
...

Bajé saltando los escalones de dos en dos.
Fui al camión y saqué mi viejo radio casette,  cogí de la guantera un par de cintas de música.
Subí corriendo a la sala de espera.

Una enfermera salió, gritó el nombre de mi amigo y dijo:

"LOS FAMILIARES DE J.C., DE DOS EN DOS, CINCO MINUTOS"

Su madre estaba llorando sin fuerzas. Sus hermanos la acompañaban. Así que cogí del brazo a mi amiga Maria Jesús y le dije:

"¡ VAMOS !"
...
Entramos en la unidad de cuidados intensivos.
Aquello parecía la guerra.
Nuestro amigo estaba entubado y conectado a varias máquinas.
Le pregunté a la enfermera que cómo estaba mi amigo.
Me dijo que esa información la debía dar el médico.

Le dije que no tenía tiempo de chorradas, que fuera al grano.

Me contesto: "LLEVA DOS DÍAS INCONSCIENTE, SI NO DESPIERTA PRONTO, NO CREO QUE SE SALVE"

...

Dios, me miraba detrás de sus cuatro ases.
Y yo, con mis dos doses me encaré con él.

-"Pienso intentarlo JEFE".
- "DE ACUERDO CHAVAL"

Así que me salté las normas de la unidad de cuidados intensivos.
Conecté el casette a  la red eléctrica.
Y puse la música que mi amigo J.C. amaba.

A todo volumen.





Le cogí el brazo derecho.
Le desabroché el pijama.

En esos momentos la enfermera pulsó un botón rojo en la sala de control. ¡Código Rojo!

Le agarré el codo, extendí su brazo, busqué la carne suave que hay en la parte opuesta al codo.

Miré al cielo y lo dije:  "¿QUÉ QUIERES SEÑOR, JUGAR AL PÓKER?, ¡PUES VAMOS A JUGAR AL PÓKER!

Un guardia de seguridad apareció en la sala y empezó a correr hacia mí.

Eric Clapton seguía tocando.

Yo le apreté a mi amigo el pellizco más fuerte que jamás alguien ha sufrido, en un lugar especialmente doloroso.

El guardia de seguridad se abalanzó contra mí, y me mandó a freir monas a tres metros de distancia.

La guitarra de Eric atacó un punteo rítmico.

El guardia me redujo y me arrastraba hacia la salida.

Y entonces ocurrió.
...

Dios Todopoderoso, el que tenía los cuatro ases, se quedó de piedra.

Mi amigo se despertó.

Oía la música, me miró y me dijo:

"¿DÓNDE ESTOY?"

Y yo le contesté a gritos mientras el guardia de seguridad me arrastraba:

"¡ESTÁS EN EL INFIERNO, PERO ESTÁS CONMIGO!"

...

Y entonces  fue cuando por fin, tras dos largos días de sufrimiento.

Conseguí llorar.

Con una pareja de doses en el bolsillo.

...

6 comentarios:

  1. Coño, tú tardaste dos días, yo ni medio minuto!!!!

    Esta es muy, muy, pero que muy buena

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  2. Es real, amiga.
    Por eso me ha costado tanto escribirla.

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  3. Qué historia más emocionante y si es real, te admiro. Un beso.

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  4. Te aseguro que es imposible escribir esto, si no lo has vivido.
    Y todavía falta lo mejor.

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  5. Chico, me hiciste llorar... bendito seas...

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