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sábado, 16 de junio de 2012

RAFAEL


Lo se.
Ha sido una semana difícil, y este sábado estás que muerdes, ¡ñam!, ¡ñam!.
También se que albergas serias dudas sobre el sentido de la vida, el destino de tu alma, la naturaleza humana y el devenir de tus amoríos, la salud y la fortuna de tu paupérrima hacienda.
Tranquilo, a mí también me pasa, es normal.
...
Así que te propongo un ejercicio de redención, donde si bien no puedo proporcionarte ninguna respuesta concreta a tus cuitas y dudas eternas, puedo llevarte al mismísimo cielo, corazón.

Es fácil.

Madrid, Museo del Prado, te espero en la puerta de Velázquez a las nueve de la mañana.
Será sencillo reconocerme, llevo vaqueros, camisa blanca y dos niñas guapísimas.
Estaré bajo la estatua de Velázquez, platicando con Don Diego.
...

Tras sortear con habilidad juvenil a los trescientos mil japoneses que se interponen entre nosotros y el cielo, dejaremos atrás el control de acceso y nos meteremos de lleno en harina.

Exposición sobre Rafael.
No se si el  cielo existe, o es una invención para sobrellevar este valle de lágrimas.
Sinceramente.
Pero se que la exposición te va a poner en un lugar agradable dentro del orbe.



Te conozco perfectamente.
Vas a quedar tan impresionado, que desearás besar al guardia de seguridad, a la japonesa de ahí al lado y a una señora de Gijón que ve la exposición con su cuñada.
Te lo garantizo.
...



Convencido estoy que se van a remover zonas de tu cerebro, que hace tiempo están paralizadas.
Y que vas a sentir un placer íntimo y duradero.

En un momento determinado te vas a reconciliar con el género humano.
Y tal vez, te dejes llevar y hagas de una vez las paces con el género divino.



Encima, y para satisfacción de tu cansada alma penitente, vas a ver unos cuerpos danones del diez, pintados con armoniosa proporción, carnal compostura  e impresionante realismo.

¿Pinta bien la cosa, eh?

...

Supongo que tu espíritu se saciará de belleza, y a las dos horas querrás descansar.
No hay problema.

Enfrente del Museo del Prado está el Museo del Jamón, donde tras aliviar nuestra alma con color, proporción, belleza y humanismo, nos apretaremos unos bocatas y nos beberemos unas cervezas, que para sí quisieran los mismísimos arcángeles custodios.

...

Avisados estáis.

No sé si el cielo es un lugar físico o una entelequia donde el espíritu humano forma un "continuom" desde tiempos inmemoriales.

Ni lo se, ni tengo ninguna prisa por descubrirlo.

Pero si quieres saber qué se siente al tocar el cielo, ve al Museo del Prado y sumérgete en la exposición del renacentista Rafael. Sin prisas.

Vas a sentirte en el mismísimo cielo.

....

Cuando vuelvas a casa, te miras en el espejo.

Descubrirás que tu cara, rígida y tensa por los avatares de una semana, está adornada con pigmentos, sombras, carmines, veladuras, verdes, ocres, sienas, brillos y reflejos dorados.

Y que por fin, estás sonriendo, canalla.

.


18 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Gracias por la recomendación. A ver si encuentro el momento, con permiso de los japoneses y la señora de Gijón.:) Un beso.

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  3. De repente me pilla un poco lejos pero en breve iré....prometido.

    (es oir jamón y cervezas y....!!!)

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  4. Es curioso, siempre que voy al museo del Prado, me paso horas en la sala Velázquez, y como consecuencia, pues no conozco el resto de arte que hay en el museo.
    Me nombras a Rafael, ese que era enemigo íntimo de Leonardo. Son palabra mayores.
    Me temo que no voy a tener más remedio que visitarlo, pero eso sí, lo del jamón está antes.
    Saludos para todos.

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  5. Rojo, cuando vengas avisa con tiempo.
    619 21 44 39
    Repito.
    VI, I, IX, II, I, IV, IV, III, IX
    Como verás, mi móvil es del tiempo de los romanos.

    Me gusta hacer de cicerone en mi pueblo (y el jamón, y las cervecitas), y que la gente se ahorre taxis.

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  6. ...si acaso sería DCXIX XXI XLIV XXXIX !!! a ver si aprendes hermano!!!

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    1. jajajaja es verdad!
      Esta vez no podemos más que darle la razón al anónimo hermano....

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  7. Driver, chulito de Madrid18 de junio de 2012, 19:17

    Mi querido y antiguo hermano Tomae.
    Veo que te sabes el antiquísimo y bello sistema de numeración romano.
    Mas te advierto, con cariño y profusión didáctica, qie ya estamos en el siglo XXI, y mi número en sistema binario es:
    100100111010000111011001100111

    Aunque yo personalmente prefiero el sistema hexadecimal:
    24E87667
    dada su proverbial potencia, la capacidad de dividir por 2, 3, 4 y 12, y mi particular acercamiento matemático al conocimiento hindú, origen de extensos ratos de bienestar y congratulación intelectiva.

    Chico.

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    1. ....chico (y también para Marga) lo de la divisibilidad del 12 respecto al 10 tiene mucho que ver con aquello de la circunferencia esférica del reloj, o lo de las vueltas de las manecillas ¿o tu segundera no tarda 60?

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    2. piiiiiiiiiiiiiiiiiiiii...

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    3. Lo de la divisibilidad del 12 tiene que ver con que es el primer número divisible por 12, 6, 4, 3 y 2.
      De tal suerte que si vas a comprar huevos por docenas, su mitad, su tercio, su cuarta, su sexta parte y su doceava, siempre son números naturales.
      ¿No te acuerdas cuando éramos pequeños y madre nos mandaba a por docena y media de huevos?
      ¡Y ahora qué!
      "Deme usted 1.6 kg de berzas"
      ¿Y cómo las dividimos entre los seis hermanos?
      Imposible de los imposibles, germá.
      ...
      Recuérdame que este verano, cuando pidamos helados para los niños, los pidamos por docenas.
      "Docena y media de Camys de turrón, por favor"
      ¡Hala, ya los podemos repartir entre 9, entre seis, entre tres e incluso entre tú y yo!

      E incluso nos podemos repartir el tiempo de una forma más natuaral.
      Podemos repartirnos la hora que suelen tardar nuestras chicas en arreglarse en:
      60,30,20,15,10,5,2 y 1 minutos.

      ¡Abajo las calculadores, viva el cálculo mental!

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  8. Chico, conseguiste (por enésima vez) marearme... mira que hasta al anónimo fratello lo entendí...

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  9. No pelearse!!!
    Paz y amor.
    Si os sirve de consuelo, mi teléfono es anterior a los romanos, solo tiene la mitad de los números
    6 6 6-1 6-2 6 6-1 6-1 6 6+2

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  10. Tranquilo Rojo, mi hermano y yo solemos "pelearnos" bastante.
    Ya en el vientre materno nos pegábamos por un chute de líquido amniótico.
    Luego, con la lactancia, nos arreábamos auténticos pepinazos en la lucha por una teta.
    En la educación primaria nos tirábamos lápices, piedras, sillas y borradores.
    En el Bachillerato nos especializamos en lanzarnos mutuamente bolitas de papel con una goma elástica. Eso duele bastante.
    Al hacer el Servicio Militar, nos separaron como medida de precaución; pero en las maniobras siempre acabábamos en bandos contrarios, luchando cuerpo a cuerpo.
    La vida nos llevó por los derroteros de formar una familia y traer niñas a este mundo; pues bien, cuando nos vemos en verano organizamos batallas entre las familias, en la playa, hasta que viene la autoridad y nos separa.

    En fin, como verás hay tradiciones que se conservan.

    Es más, la vida, sin sus continuos ataques, trompicones, collejas y zancadillas, me parece muy aburrida.

    Dicen que no hemos maduradao, y que ya va siendo hora de que sentemos la cabeza.

    Pero no lo hemos logrado todavía.

    Afortunadamente, no lo hemos logrado todavía.
    ;))

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  11. tomae para Rojo Merlin19 de junio de 2012, 16:32

    ...yo no creo que mi hermano pueda sentar su cabeza (cabezón que tiene) De hecho, intentándolo varias veces en su vida ha desistido "de sentarla", resulta que como es cabezón necesita de un punto de apoyo que le ayude a ese asentamiento; él es de una subraza caucasiana que necesita de su nariz para asentar su cocorota, pero lamentablemente siempre la tiene rota (la nariz) a consecuencia de la fuerza motriz que me une a él. Fuerza motriz que impulsivamente siempre que le veo me obliga a romperle ese apendice nasal de nuevo ...cosas de hermanos.

    ...hermanos motrices.

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  12. Y, además, le debe 500 "pavos"

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  13. Dada mi actual y futura posición en el orbe, y viendo que el Señor en su infinita misericordia me dotó de la compañía de Tomae, ruego a los amables lectores que si les sobra algún botiquín de emergencia, alguna guía de primeros auxilios o en su caso, alguna horas de su preciado tiempo en el hipotético caso que su formación en las artes de emfermería sean amplias, las compartan con éste su servidor pues, ya lo dijo el poeta....

    "De tus heridas nacerán,
    dolor y amor,
    pasión y venganza,
    conocimiento y desdicha,
    gloria o defenestración supina,

    pues son tus heridas
    las trazas de un sin vivir,
    que con ellas no sois nada,
    y sin ellas, menos que nada.

    Así que siéntete afortunado,
    cuando al mirar tu rostro,
    al auscultar tu costado,
    al acariciarte el alma,
    o al tocarte el corazón,

    ves que de tanto vivir,
    llevas cicatrices altivas,
    heridas de necesidad mortales,
    pesos infinitos en el almero,
    o cortes de tanto sufrir,

    Pues has de pensar siquiera,
    que son de vivir las marcas,

    siendo mejor ir señalado,
    por cortes y cicatrices,

    que antes de perder mi alma,
    prefiero perder mis narices.

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  14. ¡Qué son quinientos del ala!
    Que sí, yo te los debo.
    Más no te los pagaré ahora,
    sino cuando nos veamos en una cala.

    Porque si los desembolso ahora,
    seguro que te los gastas,
    prefiero deberlos sin penas,
    pues tienen destino muy cierto,
    ¡gastarlos juntos, en una semana!

    Cuando te vea triste y cansado,
    te haré una visita,
    y los gastaremos juntos,
    con alborozo y mucha risa.

    Reservo pues los quinientos,
    para cuando los necesites de veras,
    ¿ocasión?, seguro que surje,
    en cualquier noche estrellada.

    Nos puliremos la pasta,
    brindaremos sin mesura,
    y te acirdarás que yo las deudas,
    las pago sí,
    pero en noches sin mesura.

    Bailaremos sobre la playa,
    quemaremos arena y asfalto,
    te lo asegura tu hermano,
    que en comparación contigo,
    siempre será más alto.

    Y entonces comprenderás,
    que hay deudas que no se olvidan,
    pues el dinero te lo robé,
    para devolverlo,
    y así salvarte la vida.

    No me los pidas más,
    pues son tu seguro más cierto,
    olvídate de la guita,
    quítatela del pensamiento.

    Pues el día que no tengas,
    más salvación que tu hermano,
    acudiré con ellos muy presto,
    con los billetes en la mano.

    Y te demostraré que los amigos,
    al igual que los cojones,
    sólo se conocen en...
    las difíciles ocasiones.

    Tienes suerte que yo te deba,
    eres acreedor de pura raza,
    así que estate tranquilo,
    ¡y no me des más con tu maza!

    Recuerda siempre que estás,
    vigilado con ardor,
    por éste seguro que es,
    tu hermano el más mayor.

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