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viernes, 20 de julio de 2012

LAS PRIMAS SIN RIESGO

Uno, de natural humilde, nunca expone sus logros.
Te los guardas para tí, que para eso son tuyos.

¿A quién le importa lo que has conseguido?
A tí y a nadie más. Mayormente porque cada uno tiene una medida del éxito y del fracaso.

...
Pero como todas las reglas, ésta tiene su excepción.
Y hoy hablaré de mis primas, las que no tienen riesgo.
...

Uno, de natural conformista, tiene sus aqueles con la imaginación.
Y siendo la vida como es de una sola dirección y de un solo uso, se pregunta en ocasiones el motivo por el que no podemos vivir varias vidas.
Al no encontrar respuesta nítida a tan simple cuestión, me ha dado muchas veces por negar lo evidente, y vivir más de una vida.

Es éste un juego complejo, del que si no conoces las leyes básicas, puedes salir malparado.
Si deseas vivir más de una vida, has de ser cauto, ingenuo y ambicioso a un tiempo.
...
Así que un día lo decidí, con más pasión que conocimiento, con más empuje que mesura, con más ambición que sentido práctico.
Y ese día, empecé a rodearme de primas sin riesgo.
...
Si lees esto y eres un chico, sabrás del deseo irreflexivo que suele acompañar el conocimiento de la mujer.
Hay algo que nos impele a conocer cuantas más mejor.

Si eres chica, habrás observado que somos los chicos una especie de gorilas que todo lo observan.

Dicho lo cual y adivinadas las consecuencias inmediatas de tanta curiosidad innata, de sus circunstancias, parabienes, equívocos y distorsiones varias que acompañan el ímpetu de la curiosidad, llega el momento de presentaros a mis primas sin riesgo.
...

Bien, lo plantearé a lo bestia, sin anestesia.

Supongamos que un día de estos palmas, la cascas, doblas, te vas al infierno, vamos.
Dicen que los minutos previos al abandono de estos queridos territorios, se te pasa la vida por delante, como una peli.

¿Y qué ves?

Yo lo tengo claro y nítido, como un mediodía en una playa mediterránea.

Veo a las que llamaré "primas sin riesgo", y que técnicamente hablando son amistades, femeninas, con las que nunca hubo roce ni goce carnal.
Explicado queda.
...

Veo a Rosa, en Murcia, persiguiéndome a lomos de una bicicleta que rueda por una senda de polvo y cañas.
Veo a Almudena, la sirena que con quince años buceaba como los delfines.
Veo a Chusa, el día que tras el fallecimiento de su padre, nos fuimos a un casino y reventamos una ruleta rusa, más que nada para vengarnos del destino.
Veo a Pilar, en Madrid, riéndose bajo la estatua de Carlos III.
Veo a Sunsi, en Tarraco, gritando ante la sorpresa de un cumpleños lleno de sorpresas.
Veo a Pepa, en Tarraco, echándome de la cocina porque los hombres en su cocina somos torpes, lentos y patateros. Sobre todo patateros.
Ve a Montse, pedirme que saque a su padre de la negrura de la viudez, y me veo bebiendo Rioja con un señor de ochenta, mientras que su hija nos miraba con ternura.
Veo el parto de la Chusina de Madrid, y el cuento que le regalé y que siempre enseña a cuantos llegan a su casa; y que me mira sin decir, pero diciendo.
Ana, quien me enseñó los secretos mejor guardados de las catedrales góticas.
Carmen, la madrileña de la sonrisa infinita.
Teresa, la que ya sabía lo que iba a decir, antes de hablar.
Isabel, el latido sentido.


Veo las caras de las cantantes de jazz, de las conductoras de autobuses, de la señora de la panadería, de la abuelita nonagenaria que cuida primorosamente su moño blanco, y de la adolescente primigenia que estrena el regalo de la vida con su larga cabellera de potrilla salvaje.

Mujeres embarazadas, con niños sostenidos por la cadera que sirve de punto de apoyo a la Tierra, barrigas curvadas que son caracolas y espirales, y secciones de oro en la traza de la vida.

Y las veo bailar, y besar, y reir.

Algunas, si las tratas con mimo, te contarán los secretos de la Humanidad.

Otras te agradecen tu silencio, como si de un tesoro se tratara.

Las que todo lo dicen con una mirada.

Hailas, que te agarran de la cintura para bailar una balada.

Las que con un micrófono en la mano te recuerdan tu condición humana.

Las que se echan el pelo para atrás, salvajes y animales.

Las que sólo piden las cosas una vez, y lo piden por favor.

...

Todas mis primas, carnales, reales o imaginadas.

Las que alguna vez, me han hecho.

Inmensamente feliz.

...

8 comentarios:

  1. Qué suerte tener tantas primas.:) Un beso.

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  2. ¿Y no te has parado a pensar que cada una de esas también tienen su riesgo?
    Bendito riesgo dirás, pero lo tienen.....

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  3. Vivir en sí es una actividad de alto riesgo, sin duda.
    Mi forma de ver el mundo me lleva a sentir que es posible la amistad entre hombres y mujeres, y que si se deja fuera de las relaciones la natural atracción, entonces cabe la posibilidad de vivir más vidas.
    Es de suponer que la ternura y el amor tienen muchas intensidades; la bravura de la juventud, la locura de la adolescencia, el ímpetu de la edad adulta, la tranquilidad de la madurez..., y miles más.

    Si alguna ambición tengo, si alguna riqueza anhelo, es la amistad desinteresada, pues es una forma de amor que tiene lo mejor de la naturaleza humana y prescinde de aquello que la contamina.

    Al fin y al cabo, la amistad, la belleza y el conocimiento, son los únicos tres pilares que nos quedan cuando los terremotos desmoronan los edificios de la vida.

    Y a ellos nos agarramos, como náufragos enmedio del Océano.

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  4. Yo nunca me he planteado l aposibilidad de amistad entre hombre y mujer (heterosexuales los dos) porque desde muy chica ha sido algo connatural en mí verlos como hermanos, siempre pequeños a pesar de ser mayores. Es más, es tan raro, pero yo de los tipos de los que me he enamorado me he enamorado y punto, nunca han sido eso de "primero mis amigos", no, los miraba y sabía que iba a pasar algo y ya una entra en "modo coqueteo, ya no eres tú, la que se limpia la nariz sin ninguna vergüenza, o la que cuenta que ha comido postre de más (o la que de frent les dice invítame un helado") no, con los "enamorados" soy distinta... a lo mejor por eso casi siempre ha ido mal. Pero nunca me ha pasado eso de enamorarme de un amigo, eso se respeta hombre, la amistad es amor puro, sincero, verdadero, y para siempre...
    Me gustaría tener un amigo como tú, pero siendo tu prima de Perú, me siento halagada.
    Ha quedado muy bien la entrada, un abrazo grande.

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  5. tú EX-primia Melanny21 de julio de 2012, 10:47

    Oye cara- artón, vengo a decirte -Gracias Tomae por avisarme- que mi papi murió hace poco; no por ello -gracias de nuevo tomae por avisarme- estuvo a tiempo de leer estas bellas palabras que dedicas a tus primas ... y contar tu descuido y no mención sobre tu prima (Ahora EX) de Miami ...

    Papi tenia dinero a raudales, pasta para no acabar, ya sabes...los casinos, las propiedades, las acciones multinacionales ...¿no me preguntes porqué? -gracias tomae por avisarme- se olvidó de ti... Bueno sí, algo dijo en el testamento que expresamente dejaría encargado a sus muchachos que se acercioraran que le devolvieras los 500 Euros a mi querido primo y (ahora sí) multimillonario tomae.


    Esos muchachos dan miedo ... hasta la Merkel los teme.

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  6. tú EX-prima Michaela (la deSicilia)21 de julio de 2012, 13:51

    ...Driver, tío Vincenzzo no cree en los accidentes, ya conoces su lema "parecerá que sea un accidente" y creo que tu olvido no haya sido un accidente... Sabes que en la familia no creemos en esas cosas, las hacemos creer al común de los mortales.

    Dice que será breve ...

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    Respuestas
    1. Primo, necesito otro casino...............tu ya me entiendes

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  7. Mis primas me salvaron
    de morir sin aventura,
    pues ellas me liaron,
    o yo me dejé...,
    llevar, sin mínima mesura.

    Crucé bosques frondosos,
    nadé mares de olas,
    traspasando las fronteras,
    encontré bellas caracolas.

    Y no hay ni una que pueda,
    decirme que me propasé,
    pues ¡ahy Dios! testigo divino,
    Él sabe que me frené.

    Pues no espero del futuro,
    nada mejor que la amistad,
    con ellas me fumo un puro,
    cruzo una sonrisa,
    o nos vamos a pasear.

    Pues se de buena fuente,
    que esos beneficios son los más...,
    que de fémina puedes obtener,
    sin pasar antes por el altar.

    Y así el amor más puro,
    la amistad más vibrante,
    se obtiene con tus primas,
    las que amas...
    con todo el mundo delante.

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