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miércoles, 22 de agosto de 2012

LA ISLA MISTERIOSA ( 1 )



Queremos ser felices.
A ser posible, inmensamente felices.
En determinadas etapas de tu vida, te levantas y ves que te están dando matarile, caña, azúcar moreno, cera, o como sea que le llamen allí donde vivas.
¿Qué he hecho yo para merecer eso?

No has hecho nada, chico, simplemente es que la vida es así.

¿Y qué se puede hacer en tales circunstancias?
Vete a una isla misteriosa, o cuenta un cuento; también tienes la posibilidad de contar un cuento sobre una isla misteriosa.

¿A sí, pues hazlo tú, chico!

Está bien, acércate a mí y no te despegues.
Lo vamos a hacer juntos.
Todas y cada una de las palabras, son tan tuyas como mías.

Te siento ahí cerca, leyendo.

No te muevas, no respires; te necesito ahí a mi lado.
Cualquier cosa que se te ocurra, me aprietas la mano y me la dices.
Este camino se anda juntos, o no se anda.


LA ISLA MISTERIOSA ( 1 )

Llego al aeródromo.


Es un aeródromo, no un aeropueerto, porque es cutre.

...

El viejo DC-3, con pintas de haber volado a sotavento del mediodía se sostiene con alambres.

El piloto baja, se dirige al pequeño grupo que esperamos y nos comunica sin ambigüedades:



"Bien chicos, esto es lo que hay.

Será un milagro que no nos peguemos un piñazo.

No tengo ni idea de dónde está la isla del tesoro.

Es más.

Creo que estáis aquí porque no tenéis otro lugar mejor donde estar.

Así que el que tenga la más mínima duda, es mejor que se quede en tierra, porque yo mismo las tengo todas".

...

Miré a mis compañeros de viaje.

Carne de cañón.

Parados, abandonados, sin fe, sin futuro.

...

Como nadie decía nada, dije lo primero que se me pasó por la cabeza.

"De acuerdo Jefe. ¿Dónde ponemos las mochilas?".

...

El viejo avión arrancó motores.

Se deslizaba por la pista de tierra dando pequeños tumbos.

El piloto se encendió un purito cubano, dio gas y nos comunicó:

"Nos vamos al infierno, muchachos".

...

Y allí que nos fuimos todos, a buscar un tesoro en una isla perdida.



Donde los mapas se acaban.

...








6 comentarios:

  1. Todo será mejor que quedarse en tierra perdido. Un beso.

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    1. Completamente de acuerdo.
      Si nos movemos, nunca seremos un blanco fácil.

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  2. ¿Y como vamos a encontrar el tesoro de esa isla si está perdida?
    Propongo proponer, cada uno de los que estamos en ese viejo DC-3, una isla a donde ir.

    *-Mi propuesta, proposición o proponer es:
    yo pongo sobre la mesa este mapa hacia la isla de las soluciones. Aunque me temo que esa pequeña porción de tierra está un poco perdida.... también.....

    Todos se me echaron encima.... y no había paracaídas suficientes.
    ......

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    1. Más difícil todavía(como en el circo).
      ¡¡ TACHAAAAAAAAN !!
      ...
      Yo propongo que el avión se incendie, que los extintores fallen, que perdamos altura de forma preocupante, que nos asomemos por las ventanillas y veamos un inmenso mar azul sin islas, que no hayan paracaídas suficientes, y que entonces el contador de cuentos suelte la frase:
      "Todos se me echaron encima...y no había paracaídas suficientes".
      ...
      Y entonces, sólo entonces, estaremos cerca del destino, ya que la situación empezará a parecerse a la realidad.
      Y tal vez, empecemos a creernos que el cuento es real.

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  3. Así es....... por lo tanto hago otra propuesta:

    ...volvamos a soñar...y volvamos a buscar esa isla perdida...

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  4. Ahora estoy confuso, no se si volver a ver todas las películas de 007, o de Indiana Jones.
    O mejor, me espero al siguiente capítulo...
    Qué pasará????

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