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viernes, 14 de septiembre de 2012

LA ISLA MISTERIOSA (11): ¡ Basta de mentiras !

Después de la tempestad viene la calma.
...
He dormido como una marmota. Después de la Tormenta y tras doce días a la deriva, me apetece no hacer nada. Necesito relajarme.

La jungla cercana nos regala fruta, y las rocas del acantilado cangrejos; así que nos hemos pasado varios días descansando y tomando cangrejo con bananas, piña al cangejo de la roca, festival de frutas sazonadas con patitas de cangrejo e incluso panaché de delicias frutales de la isla de La Conchimbamba, un postre exquisto.

Ángel Rubio y sus dos enanos se han bañado en la playa de las tortugas durante horas.
Yo he mantenido una prudente distancia, pues estaba claro que esta familia necesitaba un poco de paz.
Retozar, reirse, capuzarse, saltar olas, bucear.
También les he visto abrazarse y darse besos.
Supongo que tras tantos días en un estrecho bote salvavidas, estar en un espacio tan abierto como esta isla, les ha regalado momentos sencillos y agradables.
Al fin y al cabo la noticia de la existencia de pequeñísimo, era lo mejor que tenían en ese momento.
Y la estaban disfrutando.
...
Así que me he buscado una roca al final de la playa y me he dedicado a descansar por la patilla.
...
No sé a vosotros, pero cuando me relajo a mí me pasan cosas curiosas.
Me doy cuenta de lo que me ocurre, desde la distancia.
Sí, es como si estuviera fuera de mi vida, y lo viera todo más claro.

Esta tarde, tras degustar un "racimo frutal acompañado de pinzas de cangrejo" , me ha dado por pensar en todas las mentiras que mi alma alberga.

Así, de pronto, sin anestesia.

Vas por la vida en una sociedad que es una mentira, persiguiendo sueños que son falsos, dándote codazos con el personal mentiroso, escuchando discursos completamente tendenciosos y conviviendo en un puzzle de relaciones fatalmente interesadas.

¿Resultado? Te vuelves mentiroso. Es lógico.
...

Si abres las portezuelas de tu alma, ves un armario bastante desordenado.
La camisa de la amistad, tirada por los suelos.
Los calcetines de la familia, que huelen a rancio.
Los pantalones de vestir, hipócritas por naturaleza.
Las zapatiilas de estar en casa, más sucias que el palo de un gallinero.

¿Qué estoy haciendo con mi vida? Es todo una mentira.

La gran mentira de tu vida.

...

Y..., ¿puedo cambiar?
¿ llego a tiempo de no perder mis días, de llenarlos con algo auténtico?

...

Así que allí, masticando las pinzas de un cangrejo, en una isla que no sabía dónde se situaba, decidí dejar de mentir.
Total, si me sale mal no creo que me detengan, ni que me pongan una multa, ni que me castiguen sin postre.

Eso es, voy a dejar de mentir; voy a intentar ser feliz conmigo mismo.
Empezaré por la verdad.

...

En mi caso, dada mi edad, mi profesión y mi historia, tengo que empezar por las mujeres.

Sí, he mentido muchísimo a las mujeres.
¿Y por qué?
Pues muy fácil, en realidad peso ochenta kilos, y setenta son hormonas.

¡Duele!, ¿verdad? La verdad siempre duele; por eso da tanta pereza abordarla.
...

Me pasa por ejemplo con Ángel Rubio; es un bellezón, rubia, ojos azules claros, sonrisa abierta, mirada firme, cuerpo de ola, sensual, maternal y sexy a un tiempo.

Si os fijáis, no he dicho nada de su carácter, ni de sus cualidades humanas, ni de su personalidad, ni de las cosas que me puede enseñar, ni mucho menos de los sueños que seria capaz de cumplir.

He ido al grano, al grano. Me he fijado en su cuerpo, en su cara y ¡ YA ESTÁ !
...
¿Creéis que soy mala persona por ello? Noooo; lo que pasa es que me he dejado llevar por lo fácil, por lo que se ve a simple vista, por aquello en lo que se fijan otros hombres como yo.

Vamos, que soy un bruto.
...

¿Y realmente qué me gustaría?
Pues mira, chico, la verdad es que me gustaría ser capaz de tener amigas. Que me cuenten sus cosas y yo contarles las mías. Enriquecernos mutuamente. Crecer. Reir. Compartir.

Pues no, como soy un hombre de ochenta kilos, setenta y cinco de ellos hormonas, pues no. Lo primero que me pide el cuerpo es enamorarlas, luego darles besos, luego abrazarlas y luego dormir con ellas.

¡Duele!, ¿verdad? La verdad siempre duele; por eso da tanta pereza abordarla.

...

Necesito un truco para brutos, y lo necesito ya.
Estoy cansado de mentir y de mentir.

...
¡Ya está!, las voy a empezar a llamar de usted, más que nada para que no se me olviden mis nuevas intenciones.

Basta ya de " ¿te importaría decirme qué tienes que hacer los treinta próximos años?"
Acabemos de una vez con lo de "no me mires con esos ojazos, que parecen los faros de mi camión, bellezón".

Voy a empezar con "me gustaría sentarme a charlar con usted un rato, señorita".
Luego seguiré con " su opinión sobre algunos temas actuales son de mi interés".
Tras un tiempo, donde la amistad se cimentaría cual catedral de piedra, llegaríamos al definitivo "usted es una amiga en la que se puede confiar".

Decidido, ¡basta de mentiras!

...

A Ángel Rubio se le empieza a notar la barriguilla de embarazada.
Me recuerda "Las tres Gracias", del maestro Rubens.
Siempre que voy al Museo del Prado, me paro a mirar esta excelente pintura.

Curvas, feminidad, barroco, volutas, fruta, esplendor, rotundidad, naturaleza.

...

La familia se acerca a mi roca, al completo.
Están felices como delfines.
No sé qué tiene el agua, que los humanos salimos de ella con una sonrisa.

Como las cosas hay que hacerlas en caliente, me armo de valor, me incorporo, cojo aire y con la sensación de empezar una nueva etapa en mi vida, le suelto al Ángel:

"Me gustaría sentarme a charlar con usted un rato, señorita".

...

¿ ...?

....

"¡Estás tonto o qué, a mí me tuteas Driver!"

...

Enano y enana venían corriendo como gacelas, al llegar a mi altura se abalanzaron contra mi costillar izquierdo, provocándome una caída ridícula, que acabó con mis huesines junto a una cueva donde los cangrejos dormitaban.

...

A veces, harto de mentiras, intentas cambiar tu vida.

Y luego resulta, que lo más interesante que posees, es precisamente tu propia vida.

...

Miré al cielo, y juro que oí al Jefe reirse y decir:

"Buen intento, chico; buen intento"

...

9 comentarios:

  1. ¡Ostras!!!
    Agárrate que vienen curvas.....

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  2. tomae esperando la 12.14 de septiembre de 2012, 15:57

    ...cómo me ha gustado esta entrada!!!

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  3. No os pongáis nervios@s.
    Es que primero he escrito el título, luego me he ido a comer y luego he escrito el texto.

    Lo hago asi, porque si no, "semolvida".

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  4. Respuestas
    1. No me extraña, LIO.
      Y a ver si me devuelves mi dinero, ya sabes que es TIO.
      ¡Hasta luego, MIO!

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  5. Pues yo ni te cuento...!!ahora si que me vendría bien esa cena y esas cervezas porque si lo interpreto mal por lo menos le puedo echar la culpa a que estaba borracha.

    ¿Quieres que una amistad se convierta en ligue?
    ¿Quieres que un ligue se convierta en amistad?
    ¿Quieres renovar tus votos?
    ¿Quieres descansar y no te dejan?

    .................¿Quieres dejar de mentirnos???

    Rojoooooo, el primo Tomae y yo estamos LIOS...... ayudanos un pocoooo!!

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  6. No se que decir, para empezar, os diré que hoy he comido estofado de macarrones.
    Y siguiendo con el tema, pues yo, que puedo presumir de tener amigas (y amigos, como es lógico), tengo algo que decir:
    La vida no es cuadriculada, hay amigas de verdad, de esas que te conocen mejor que tú mismo, hay amigas también de verdad, que te conocen aún mejor, y las hay también de verdad, que te conocen del todo, o sea, más que tu propia mujer, y por supuesto, yo a ellas mejor que su marido.
    En esta vida hay de todo, no entiendo a qué viene tanto escándalo.
    A veces las amistades se convierten en ligue, y a veces en algo más.
    A veces los ligues se convierten en amistades, incluso a veces (las menos), también en algo más.
    Y a veces, las amistades se convierten en auténticas amistades.
    Y a veces (muchas) las amistades se convierten en nada, lo cual significa que en realidad no eran verdaderamente amistades.
    Bien, y después de todo este rollo, pues eso, que la vida no es cuadriculada, esto me lo acaba de decir hace un rato una amiga, que ahora mismo no se, si acabará en ligue, en amistad, o en nada....

    Y antes de que se me olvide, nadie le miente a nadie, cuando mentimos, nos mentimos a nosotros mismos, a estas alturas, a quien pretendemos engañar?

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  7. Creo que se flagela demasiado. Un hombre no puede impedir pensar como un hombre, pero una cosa es el pensamiento y otra los actos, y de momento se ha portado como un caballero.:) Un beso.

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  8. Gracias por vuestros comentarios.
    Intento reflexionar de forma ligera sobre algunos temas, sin pontificar y dejando las respuestas abiertas.
    Creo que todos necesitamos vivir una temporada en una isla desierta, y sentirnos capaces de retomar las riendas de nuestra existencia, relativizando nuestro pasado y abriendo caminos para el futuro.
    Tal vez sea un objetivo demasiado ambicioso para un cuento, pero es ahora cuando me pide el cuerpo acometer esta tarea.

    Vuestros comentarios me son muy utiles.
    Gracias, amigos.

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