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lunes, 10 de septiembre de 2012

LA ISLA MISTERIOSA ( 8 )

A veces, cuando las cosas se ponen difíciles, tener un plan nos libra del abatimiento.
Enano y yo nos concentramos en pescar, de forma intensiva, concienzuda.
Angel Rubio y enana abrían el pescado en canal, lo limpiaban y lo exponían al sol.
Enanísimo seguía flotando en el líquido amniótico, creciendo sin prisa pero sin pausa.
...
Una primera y aventurera gaviota se acercó al bote, atraída por la suculenta pitanza que se le ofrecía.
Nosotros confiamos en que aquella ave atrayese a otras, y que de alguna forma nos marcaran la dirección de la tierra firme.
...
Mientras que crees en lo que piensas, el pensamiento es amable contigo.
Cuestión de fe.
...
Así pasamos ocho días, pescando, acumulando sardinas y con el espíritu prendido en un sueño de esperanza.
Y llegó el noveno día.
...
Por la tarde las nubes se ennegrecieron.
La luz solar apenas si encontraba resquicios para chocar contra el mar.
Bajó la temperatura.
Y el viento, aire en movimiento, trenzó una red de montañas oscilantes en la superficie del Océano.
Una tormenta.
...
Las gaviotas desaparecieron como desaparecen los conocidos cuando tienes problemas, como se largan los amigos flojos cuando vienen mal dadas, como se desvanecen los amores cuando en realidad son simples vapores del éter del deseo.
...
Olas. Altas. Temibles.
...
Recogimos las artes de pesca, le pusimos la capota al bote salvavidas y decidí mentir:

"Os prometo que nada malo nos va a pasar. Estoy completamente seguro".
...

Mi promesa logró tranquilizar a enano y a enana.
A Ángel Rubio no logré transmitirle paz.
Me miraba angustiada.
Yo esquivaba su mirada y me entretenía con los enanos, jugando a hacer figuras con los cordones de mis zapatos.

Mira, la cara de un perro.
Ahora un pez.

...

Pero cuando la gran ola nos volteó y salimos rodando sobre la superficie de un torbellino oscuro, entonces sí.

Me asusté.

Me asusté, pero no lo dije.

...

Como cuando te echas un pulso contra tus propias emociones.

Y eres capaz de reventar, antes que soltar una lágrima.

...

4 comentarios:

  1. Hola Driver.
    Tener un plan para cada ocasión sería algo estupendo. A veces, no es posible...

    Saludos.

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  2. De eso precisamente va esta serie de cuentos.
    ¿Qué pasa cuando fallan los planes?
    ¿Qué armas tenemos cuando el naufragio es oceánico?
    ¿Qué tenemos cuando creemos que no tenemos nada?
    ¿De dónde salen las ideas para salir adelante?
    ¿Cómo se llega a una isla desierta?
    ¿Cómo se sale de ella?
    En defínitiva, ¿de qué materiales estamos realmente constituidos?
    ...
    No tengo respuestas claras, pero escribir cuentos me da la opotunidad de intentarlo.
    Y eso ya es practicamente la mitad del trayecto.

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  3. Pues sí...las cosas si podían ir peor.
    Y sí, no te sirve de nada tener ningún plan.....siempre hay algo que te lo trastoca todo y te hace necesitar otro plan y así sucesivamente.
    ......por eso, a veces, es tan bueno llorar.
    Llorar es el plan B de cada plan que se te va chafando. No sirve de mucho pero te hace ganar el pulso.

    Un fuerte abrazo, que me tienes hasta angustiada....

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  4. Angustiados estamos todos!!!!

    Eso de reventar antes de soltar una lágrima me ha tocado, o más bien, me ha apuñalado, pero me temo que no puedo convertirlo en un cuento.
    Quizá más adelante.
    Los pulsos contra nuestras propias emociones no se pueden hacer en caliente, porque estamos perdidos.

    Bien, y después de este pseudo-auto-aludimiento, pues eso, que estamos a tu merced, nos tienes sin respiración.

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