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martes, 9 de octubre de 2012

CALZADILLA DE LOS HERMANILLOS.

El Camino de Santiago es largo, y da para mucho.

Hay muchas piedras. Algunas de ellas están dispuestas en las antiguas calzadas romanas.
Otras se elevan en construcciones románicas, mozárabes o medievales.

Hay muchos pueblos.
Algunos pequeños, pequeños, y otros grandes muy grandes.

Campo hay para dar y tomar.
Veredas, calzadas, senderos, caminos, pasajes, sendas, trazados.

Gente, de todo el mundo, caminando.
Unos buscan, los otros persiguen, y los hay que simplemente dejan que pasen cosas.

Tiempo para estar contigo mismo, a barullo.
Para estar con los amigos, también.
Para hablar con desconocidos, hailo.

Yo me he encontrado con mi hermano en un pueblo de la provincia de Leon, que se llama Calzadilla de los Hermanillos. Allí conocimos a un señor de la Habana (Cuba), que nos abrió su casa para darnos de comer un menú, y para dejarnos ver su alma caribeña.

El Camino es una forma de buscar como otra cualquiera.
Lo que pasa es que te regala tiempo.

Y eso se agradece, sí.




Arco mozárabe de San Miguel de Escalada.
Piedra caliza labrada con orden y sentido.




San Martín de Escalada.
En primer plano, cuerpo románico; al fondo, arcadas mozárabes.




Antes del uso del cristal en las iglesias, se usaba una de las pocas piedras traslúcidas que existen en la naturaleza, el alabastro, piedra yesífera que deja pasar la luz.
Ahí la veis, en la ventana que ilumina el interior de la iglesia.





Peregrino con gorra enmedio de la inmensidad castellana.
La barba del peregrino es una tradición que llega hasta nuestros días.





Aquí estoy (derecha) con mi hermano Tomae (izquierda), en la entrada a Calzadilla de los Hermanillos.
Obsérvese como mi hermano oculta su identidad dada la delicada situación en la que se encuentra con la Justicia.





Aquí vemos un grupo de alegres peregrinos, de diversa condición, edad y procedencia, haciendo un alto en el camino.
Buena gente.

...

Bueno, el de la gorra me debe 500 pavos.
No todo iba a ser perfecto.


Afortunada-mente.

...

6 comentarios:

  1. Hola Driver,

    todos nosotros (los 500) hemos podido comprobar (in situ) como va todo esto que dices, te lo contaremos (al unísono)

    Resulta que al sentirnos exfoliados(es decir con la piel arrancada a trizas) nos hemos visto en la obligación de enviar al camino a un representante de nuestro deficitario pecunio ...él con ánimo de templar los nervios (a uno y el otro lado de las fronteras) se pateó ese camino que mencionas a marchas forzadas, día y noche, contra viento y marea, y porteando todo tipo de mochilas, paquetes y bultos...así que desgastó las suelas de sus zapatos, calcetines y extremidades inferiores hasta límites insospechables.


    Compensó las balanzas.
    Amortiguó a las amistades.
    Comió por todos e invitó a todas.
    Se dejó invitar por todos.
    Fue hospedado y hospedó ...


    Saltaron las fronteras.
    Valió la pena.

    Y no solo consiguió condonar la deuda al deudor, sino que le convirtió en acreedor.

    Nosotros (los 500) esperamos tu vuelta.

    Un Saludo.

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  2. El camino es una gran experiencia. Un beso.

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  3. Lo de los 500 pavos ya parece un culebrón.
    Estaremos pendientes a los próximos capítulos.
    Por otra parte, esto del camino de Santiago, hay algo que no llego a pillar. Y eso que hasta un hermano mío lo hizo una vez. A ver, tanta historia, y tanta queja. Cuántos Kilómetros se recorren cada día, 200?
    Que alguien me lo aclare, yo pensaba que eran bastantes menos. Incluso menos de los que hace mismamente, un vendedor del Corte Inglés cada día.
    Y otra cosa más, para qué sirve el camino de Santiago?
    Lo siento, igual se supone que debería de saberlo, pero para mi sigue siendo un misterio.
    Saludos.

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  4. Rojo, te contaré lo que ví.
    Al día se suelen andar unos veinte km., que si vas en grupo son unos cuatro km. a la hora.
    Para hacer 100 km. hacen falta unos cinco días.
    ...
    ¿Para qué sirve?, pues depende.
    En general es como un parón en una vida occidental, sedentaria y lejos de la naturaleza.
    Independientemente de cada uno, lo de andar, madrugar, estar en contacto con la naturaleza, charlar con gentes de todo el mundo, pisar campo, etc. suele ser bastante sano por lo general, aunque claro, también lo puedes hacer en tu zona. En este sentido el Camino es un paréntesis, o una simple escusa.
    Supongo que lo principal es la cantidad de tiempo que tienes para avanzar por un camino hecho a la medida del hombre, sin asfalto, coches, ni prisas; luego cada cual usa ese tiempo para lo que quiera.
    Hay gente que aprovecha para rezar, meditar, poner en orden ideas, convivir o simplemente relajarse.
    Creo que su éxito radica en la individualidad del plan, pues nadie te dice lo que has de hacer y cada uno anda el camino a su aire.
    Más que experiencia religiosa, lo veo como una experiencia de superación personal, pues te has de enfrentar al cansancio, la lluvia y las vicisitudes del camino.

    A mí me recuerda los maratones populares, donde los retos personales, tanto físicos como mentales, ayudan a crecer y a conocerse a uno mismo mejor.

    Habrá a quien no le haga falta hacer el camino.
    A otros les vendrám de perlas.

    A mí me sirve para relajarme y ver a los amigos.

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  5. Viéndolo así, hasta me dan ganas de ir y hacer eso de andurrear unos cuantos kilómetros.
    Llevo toda la vida caminando, ya casi me parece demasiado poco, recorrer 20 Km. en un día. Casi podría ser mi media diaria, a lo largo de mi vida.
    Pero no importa, igual es el entorno lo que le da sentido a eso del camino de Santiago. Y también puede ser el hecho de que la mayoría de la gente que lo hace, no han recorrido nunca ni un kilómetro seguido.
    Bueno, no es mi intención criticar a nadie, al contrario, creo que llevas razón, igual debería plantearme hacerlo de vez en cuando. Es un buen método para relajarse y ver amigos.
    Gracias por contarnos tu experiencia personal, siempre se aprenden cosas.

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  6. La ventana de alabastro me ha encantado! Y los dos cuerpos serranos de los primos ni te cuento!!

    Ya te dije que creo que la experiencia tiene que ser muy buena y a mi, personalmente, me parece que recorrer este camino sirve, sobre todo, para encontrarse con uno mismo.
    Creo que este verano, si puedo, me animaré a hacer un tramo. Encima si a mitad de camino miro hacia el suelo y me encuentro con los 500......pues imagínate!!

    Atenta-mente, Money.



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