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lunes, 15 de octubre de 2012

LA BALA ROJA Y LAS CHICAS BOND.



En el centro de mi pueblo hay una calle de nombre Juan Bravo; fue éste un noble castellano conocido por su participación en la Guerra de las Comunidades de Castilla. Si el noble hubiera o hubiese soñado con las chicas de la bala roja, tal vez se habría quedado aquí eternamente. Él se fue, él se lo perdió.



Cuando vengáis a Madrid no dejad de ver dos de los monumentos más impresionantes y menos conocidos de la capital, ambos en Juan Bravo. Uno es de gran importancia cultural, el otro también.

La Embajada de Italia, enorme palacete de principios del siglo XIX, impresionante bandera tricolor, un volumen contundente, una especie de “¡eh, tú, fíjate amigo, esto es una señora República!”.



Y un poquito antes está el concesionario oficial de Ferrari en Madrid. La casa de los sueños donde algunos humanos han perdido la cartera y la cabeza; el corazón no, estoy seguro que el corazón, no.



Andaba entonces de realquilado en el blog de una tarraconense llamada Sunsi.

Era un aficionado a la escritura, pobre de solemnidad. Tan pobre era que ni blog propio tenía.



Mi casera me invitó junto a otros miembros y miembras del blog a unos encuentros filológicos en la Embajada de Italia en Madrid. Nunca comprendí cómo consiguió la invitación para mí, pues un simple camionero nada tiene que ver con el tema. Sospecho que detrás de la trampa se escondía una picapleitos. Estoy seguro.



El caso es que allí fui y allí tuve la suerte de verlas por primera vez. Divinas de la muerte. Se habían puesto unos trapitos de nada. Lacroix y Versaces de “andar por casa”. ¡Dios de mi vida y de corazón! Entre el cava que deglutimos con voracidad de náufragos, la música de fondo (tangos de N. Piazzola) y los ojos transparentes de las susodichas…,no sé , no sé, caí en una especie de letargo estético. Fuera de juego a la hora de conocerlas. Plum cataplumplás. A dormirla. Uno menos, tocamos a más.



Aquellas mujeres eran diferentes entre sí y eran latinas, lo cual no era impedimento para ser amigas y discutir a grito pelado a la vez. Tantas generaciones de mujeres apasionadas no iban a interrumpirse así como así.

Ellas no eran muy conscientes pero, en aquel momento eran la reserva espiritual de algo que en Europa estaba en decadencia. El libre pensamiento.



Trataré de explicarme. Allí estaban en la Embajada, haciendo relaciones públicas, en compañía de ellas mismas, pasando un buen rato, intercambiando impresiones sobre el mundo de la filología, las entradas del blog de Sunsi…; eran muy diferentes, algunas de ellas incluso contrarias. Pero algo tenían en común. En el fondo eran unas inconscientes.



Ocho de la noche. Fiesta en la Embajada. Se oye la movileta de una de las chicas Bond. Llamada de Barna. Careto serio. Contracaretos más serios todavía de las susodichas. Un comentario: “Me voy a Barna”. “Y yo”, “y yo”, “”y yo”…, en aquella sala había eco.



Salida espectacular de las cinco chicas. Ahora no son filólogas, ni abogadas, ni expertas en marketing, ni profesoras, ni ná de ná. Ahora son las chicas Bond.

Mi nombre es Pepa, Pepa Bond. Mi nombre es Sunsi, Sunsi Bond. Y así todas.

Master, Mañana más y Mireia. Cinco mujeres como cinco soles.



Entre que entraron al concesionario y salieron en el Testarrossa F-600, pasaron cinco minutos. Fiu, fiu.



Anudados al cuello unos pañuelos vistosos de colores vivos. “Telma y Luise” hubiesen muerto de envidia.



Aquella “machina” emitía a partir de las 4.500 vueltas un sonido tan sensual, que las chicas Bond tenían la sensación de estar oyendo bellas palabras de amor susurradas al oído.



De la aceleración mejor no entrar en detalles. La sensación de ser aplastada contra el asiento cada vez que aceleraba el Ferrari, sólo es comparable a…, bueno, mejor me quedo callado que igual me echan del blog.



Pero lo mejor era la sensación de libertad. El aire en la cara a 250 km por hora. Ya nadie se acordaba de la pequeñas diferencias entre sus formas de ver el mundo, los matices de comunicación, las chorradas del día a día encerrados en la monotonía.



¡A tomar viento!, ¡Allí estaban todas a tomar viento!



Conforme Madrid quedaba atrás sus sonrisas picaronas se fueron expandiendo en la noche, como los agujeros negros, sin prisa pero sin pausa.





La BALA ROJA atravesó los Monegros a 280 KM por hora, justo en el momento en el que se dieron cuenta que eran portadoras de una larga tradición.



La del libre pensamiento.



En el centro de mi pueblo hay una calle de nombre Juan Bravo.

Si el noble hubiera o hubiese soñado con las chicas de la bala roja, tal vez se habría quedado aquí eternamente.



Él se fue, él se lo perdió.

...

12 comentarios:

  1. Seguro que su pensamiento sigue siendo libre, aunque hayan quitado el Ferrari de su escaparate. Las echo de menos.

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  2. Yo también las echo en falta; por eso voy a verlas a Tarraco cada verano.
    ...
    Por cierto, ayer usé tu libro "Magdalenas con problemas" para hacer ejercicios de lectura con mi hija pequeña, y sirvió para enseñarle entonación al leer.
    Nos reímos mucho. Primero lo leía mal, me paraba en las comas un buen rato y me saltaba los puntos.
    ¡No se entendía nada!
    Luego lo leíamos despacio y bien, parando un poco en las comas y mucho en los puntos. Así sí que se entendía.
    Y luego seguimos jugando.
    Y nos parábamos en las comas un mooooooontooooón, y el los puntos una eteeeeeeerniiiiiidad, y no nos enterábamos de naaaaaaaaada.
    ...
    Así que al final nos dimos cuenta de cómo hay que leer, entonando lo justo.
    Y de paso, mi hija se enteró del mensaje de tu precioso libro.
    Y también me dí cuenta de que cuentas las verdades de las que hablan las madres sin miedo.
    Y así, leyéndote, me di cuenta que es verdad lo que me dijistes sobre tu forma rápida de escribir.
    Sencillamnete, lo que escribes lo tienes ya vivido.
    Y eso está bien.
    Así que lo noté.
    Y me acordé de tí.
    Y leí tus dedicatorias.
    Varias veces.
    Sí.
    ...
    Y entonces, también te eché de un poco de menos.
    Y me imaginé que estabas en la cocina con tus hijos.
    Y que mientras vives, se van escribiendo en tu cabeza nuevas frases enlazadas.
    Así que te ví, en la cocina, con los chicos, viviendo y riéndote a la vez.
    ...
    Esto es lo que me transmitió tu libro ayer.
    Así, que lo guardé cerca, para otro día...
    releerte.

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  3. Gracias, Driver. Ayer hubo serenata en el castillo, con numerito de gritos incluidos... Te cuento, así entre nosotros, que mi Pablo (y no se llama así) tiene por costumbre "ir debiendo dinero". Así, el domingo dejó de hacer los deberes de inglés de las extraescolares. Los hizo el lunes a mediodía, que es cuando debía de estar haciendo los deberes de matemáticas, que tendrá que terminar hoy a mediodía, que es cuando tendría que estar haciendo los de lengua e inglés que le manden hoy...
    Apasionante... :-)
    Gracias por utilizar mis palabras, así también estuve en tu casa. Te imagino con tu presencia grande junto a sus manos diminutas y sus risas, y su pelo negro detrás de la oreja para escucharte mejor. Bonita foto.

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  4. Yo también tengo serenatas en mi camión.
    El domingo, mientras la pequeña hacía de monaguilla, la mayor se preguntaba en voz alta el porqué de que las mujeres no alcanzaran ni el sacerdocio, ni puestos relevantes en la Iglesia.
    No es fácil responder a según qué preguntas, y si algo tienen estos enanos es la lógica muy desarrollada.
    Bonito pastel.

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  5. No sé qué decirte sobre el Ferrari pero puedo contarte lo que le contesté al cura sobre esa cuestión. Las mujeres no podemos llevar una Iglesia porque estamos muy centradas en la familia y la parroquia necesita dedicación total y absoluta. Un beso.

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  6. Susana, yo no me atrevería a hacerle ese razonamiento a mi hija, pues veo muy fácil que le diera la vuelta con el argumento de que "por la misma razón de que un hombre ha de estar muy centrado en la familia y la parroquia necesita dedicación total, un hombre no puede llevar una iglesia".
    En la sociedad a la que yo he traído a mis hijas, las chicas tienen la iniciativa en muchos aspectos, suelen sacar mejores notas que los chicos y no aceptan de ningún grado que se las discrimine por razón de su sexo.
    Esperan de sus padres, de su familia, de sus amigos, de su colegio y de su educación, un trato lo más igualitario posible.
    Así que me he conformado con explicarle lo mismo que le explicaría a un hijo varón: "Mira, hij@ mía; en este mundo hay situaciones incomprensibles, principalmente porque somos los humanos los que las manejamos. Debemos aprender a distinguir "el mensaje", de "el mensajero".
    Una buena noticia nos puede ser dada por alguien que nos cae mal; y del mismo modo una mala noticia nos puede ser comunicada por alguien que nos cae bien.
    No por ello debemos caer en el error de despreciar las buenas noticias, ni la buena gente.
    Quédate con la mejor de ambos, y haz tú misma tu propio análisis".
    ...
    Tengo 50 tacos, y cada día lucho por transmitirles a mis hijas las cosas que pienso que les van a servir en el futuro.
    Eso implica luchar contra los prejuicios, los convencionalismos, los usos de una sociedad cansina y la falta de buena voluntad.
    Y en verdad os digo que es el trabajo más complejo que he abordado en mi vida, la educación.
    De hecho, lo único que tengo totalmente claro es no mentir nunca a mis hijas, y cuando no estoy seguro de algo, decirlo sin tapujos.
    En fin, la educación resulta agotadora; por eso mezclo juegos y educación frecuentemente, con la esperanza de convertir el aprendizaje en algo agradable para ambos.

    Y por eso les regalo cuentos frecuentemenete; pues a veces no encuentro otra forma de transmitir algunos conceptos.

    Gracias por tu intervención.

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    Respuestas
    1. Aquí me voy a tomar la libertad de hablarte totalmente en serio, sobre el tema que estais tratando.
      Ahora no soy Rojo Merlin, soy José Manuel Rivas, y te lo digo con todo el rigor que puedo, cuéntales cuentos a tus hijas, que ya tendrán tiempo de enterarse de que todo lo que tenga que ver con la iglesia es mentira, todo está pensado y tramado desde el más puro machismo, y además, todo está urdido desde el corazón de una mafia (la santa mafia).
      Cuéntales cuentos, que seguramente, les ayudarán a formarse como personas.
      A mi tus cuentos me sirven para aprender, por eso te lo digo.
      Y bien, es solo mi consejo, por supuesto, tu puedes hacer lo que quieras.
      Saludos cordiales (como diría uno que conozco).
      Saludos mágicos (como diría el otro).
      Un abrazo (como diría yo).

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  7. Te haré caso, Rojo, y seguiré con los cuentos.
    Intento que la moraleja nunca sea absoluta, que la conclusión haya que trabajársela cada uno, que quede un poco en el aire.
    ...
    Os cuelgo una pequeña serie, "La Tormenta Perfecta".
    Esta historia es consecuencia del encuentro en mi vida con dos sacerdotes de características semejantes.
    Hombres de campo, bestias, fuertes, de complexión y naturaleza sana; ambos se hicieron sacerdotes de mayores, tras vivir intensamente.
    El contacto que tengo con ambos me inspiró esta historia personal.
    Espero que os sirva.
    ...
    Gracias también por tu intervención.

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  8. 1º Creo que lo haces bien con tus hijas.

    2º De acuerdo con Jóse Manuel: cuentos..... de lo demás ya tendrán tiempo.

    3º Por qué las chicas Bond no se conformarán sólo con mi adorado que tienen que llevarse también el coche!!?

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  9. No me parece bien que hayas admitido un comentario insultante contra la Iglesia. Es tu blog, naturalmente, pero creo que el respeto es fundamental.
    Los hombres y las mujeres somos iguales frente a la ley, lo cual no significa que tengamos los mismos intereses. Una mujer siempre pondría a sus hijos o sus sobrinos antes que cualquier trabajo. Ésa es la realidad. Lo demás son teorías.

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  10. Susana, mi opción personal es transmitir los valores del cristianismo, a través de cuentos e historias, y con la más amplia difusión de la que sea capaz, en el medio más potente, y de la forma más personificada posible.
    No me siento ofendido por opiniones no coincidentes con las mías.
    Guardo mis energías para intentar transmitir valores, a través de la reflexión y la imaginación, pues esa tarea es más compleja y difícil.
    Y sí, he conseguido algunos éxitos, aunque haya tenido que pagar algunos precios.
    A mí, me compensa el esfuerzo de no sentirme herido.
    ...
    Siento que a tí te haya ofendido algún comentario, aunque me atrevo a adelantar que no era esa la intención.
    Simplemente las personas nos expresamos, con mayor o menor acierto, con unas experiencias personales, en un mundo cambiante y en evolución.
    No te enfades.
    Tal vez, cuando acabe de escribir la serie "La Tormenta Perfecta", alguien piense que efectivamente, en la Iglesia hay grandes tipos.
    Y ése es mi objetivo, mi meta.
    Transmitir emociones ciertas que puedan hacer tambalearse a algunos de los prejuicios que nos rodean.

    Por eso me apasiona escribir, y escuchar.
    A todos.

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  11. Siento mucho que Susana haya leído mi comentario y le parezca insultante para la iglesia.
    Susana, te pido perdón, si para ti es un insulto el hecho de no creer en ninguna religión.
    Y en cuanto a los hechos, que en definitiva, son los que valen, ahí están, no están ocultos, son conocidos por todo el mundo.
    Que la iglesia es machista, lo sabe todo el mundo, y tampoco lo ocultan ellos mismos.
    Y en cuanto a lo de la santa mafia, no son palabras mías, así se le ha llamado siempre.
    Pero en ningún momento pretendo ser ofensivo, y si lees el comentario, solo es un consejo en cuestión de educación, y a su vez también le digo que haga lo que quiera, no trato de imponer nada a nadie.
    Bien, y dicho esto, espero que sepas perdonarme si ha parecido que era una ofensa, aunque también admito que lo parece.
    Para mi el cristianismo es algo mas profundo que la iglesia tal y como la conocemos ahora mismo.
    Jesucristo ha sido el personaje mas importante de toda la historia de la humanidad, y lo seguirá siendo.
    Es una lástima que todos conocemos sus enseñanzas, pero no nos ponemos a practicarlas.
    Un saludo.

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