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viernes, 19 de octubre de 2012

LA TORMENTA PERFECTA ( IV y fin)






Allí estamos.
En la torre de la iglesia.
Apelotonados y solos a la vez.

Mirando como la gran ola final se levanta sobre las cumbres cercanas.



Dentro de poco barrerá la ciudad.
Y nos iremos todos al carajo.



Ya nadie se acordaba de sus hipotecas, ni del paro, ni de sus problemas de legalización, ni de la casuística de la pareja, ni del cansancio de la educación, ni de la tristeza del otoño, ni del cuñado pesadote, ni de Belén Esteban.



Todos pendientes de aquella gran ola que emergiendo de las montañas barrería la ciudad.

Inevitable y próxima.

..........

..........



Apareció flotando en el Jordán de la Avenida de Arcentales.
Un carrito de niño.

Flotando en la inestabilidad de tres corrientes diferentes.
Con un ser vivo dentro.

Se le oía llorar.

Y entonces, sólo entonces fue cuando Eduardo, por doscientos pavos al mes, hizo su trabajo.



Me señaló con su potente dedo y me dijo mientras se quitaba la camisa:

"No Driver, no. Adviento no es lo que viene antes del viento, que te lías tú solo".



Miró diez metros hacia abajo.

El carrito flotante se acercaba.



"Adviento viene del latín, Adventus Redemptoris; pardillo, que eres un pardillo.

Y significa venida del Redentor.

¡Qué viento ni qué viento, carajo!

El viento es eso que se nos echa encima todos los días, esa gran ola que dentro de nada nos va a conducir a la muerte".



Miró de reojo otra vez, el carrito se había enganchado a una rama.

El recién casado se estaba quitando la ropa.

Y una de las catequistas también.



"¡Qué viento ni qué viento!

¡Te parece poco el viento que ya tenemos encima!

¡Si sólo nos falta que nos parta un rayo!"

..

Al quitarse la camisa vi que Eduardo tenía una gran cicatriz en el pecho. Nunca se la había visto.



"¡Sí, chico sí! ¡Soy humano y tengo mis propias cicatrices!, ¿Qué te creías pardillo con patas?".



"¿Y sabes lo que te digo?, ¿sabes lo que te digo tontito?, Pues que no te enteras.

Chico abre los ojos, que te la vas a pegar.

Allí al fondo la gran ola que todo se lo llevará, todo.

Aquí estamos, esperando al Redentor, encima de una torre que creemos que nos va a proteger.

Y listos vamos.

De lo que se trata es de buscarle, coñe.

De que el agua limpie de una puñetera vez nuestros prejuicios, nuestras conciencias y nuestra cansina indiferencia.



Y sobre el Redentor no te quedes ahí, esperando que yo te lo traiga en bandeja", (¡menuda bronca me estaba echando!, ¡ciento cuarenta kilos de bronca , abiertos en canal!).



"¡Noooo!, ¡no esperes eso tontolaba!

¡Lucha por tu vida!

¡Estás solo!

¡Mueve el culo, chico!"

...

Se tiraron los tres.
Eduardo, el recién casado y la catequista.



Nadaron hacia el carrito.
Al fondo se veía venir la gran ola.

Pero parece ser que eso, les importaba un carajo.
Simplemente, les importaba un carajo.

...

Tal vez, tenga que venir una Tormenta Perfecta.
Que nos ayude a mirar.



A mirar atentamente, hacia dentro.




...


Dedicado a Eduardo.
El hombre que me ayudó a encontrar a Dios, dentro de los hombres.

...





4 comentarios:

  1. Vas a 200 por hora, así que te comento aquí.
    Muy instructivo tu cuento. El anterior, una obra maestra.
    Has sido capaz en pocas palabras de escribir parábolas, moralejas, metáforas, y símiles, de tal forma que aquí me tienes, dándole vueltas al coco.

    Al final, llegamos siempre a lo mismo, hay que mirar hacia dentro.

    Si te fijas, da igual quien lo diga, Jesucristo, Buda, Confucio, o el cura de mi pueblo.

    Pero es la única verdad.

    Espero que no te importe, ya que esto es gratis (pagando la cuota mensual, claro), pero este último cuento tuyo lo he guardado en documento aparte.

    Todos los demás están guardados también, en internet, pero por si acaso, este lo saqué afuera, para que no se pierda nunca.

    Me gustará releerlo en el futuro, igual que estoy haciendo ahora con otros textos, como por ejemplo, el Quijote, el Eclesiastés, Perry Mason, la Fundación de Asimov y Sin Plumas (de Woody allen).

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    1. Todos mis cuentos son gratuitos, Rojo.
      Una vez intentaron pagarme uno, y me salió un churro que no veas.
      Parece ser que las cosas importantes son gratuitas.
      Ejemplos ilustrativos:
      Gratis es:
      1 Escuchar los programas de Radio Nacional sobre la historia del rock.
      2 Visitar algunos museos; ayer fui al museo del traje en Madrid y entramos los tres (mis dos hijas y yo) gratis.
      3 Leer los Evangelios, sin que nadie te diga qué has de pensar.
      4 Bañarse en las playas públicas.
      5 Subir a la cima de una colina.
      6 Escuchar.
      7 Perdonar.
      8 Contar historias.
      9 Sonreir.
      10 Dar la mano.

      En fin..., siempre me han interesado las actividades gratuitas.

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  2. Siempre habrá alguien que se tire a por el carrito sin pensar en la terrible ola que se les viene encima y por supuesto incondicionalmente. Eso es muy de agradecer.
    Luego ya solo hace falta que sepamos salvarnos a nosotros mismos.....

    Igual que Rojo, yo también estoy aprendiendo mucho y no sé si eres consciente de que, a mi al menos, me estas ayudando mucho con tus/mis naufragios, tus/mis islas, tus/mis tormentas y cualquier otra dificultad que te/nos vaya surgiendo.

    Besos

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  3. Hablar de las dificultades y de cómo las abordamos, debería ser una asignatura obligatoria.
    Nos proporciona puntos de referencia en el devenir diario.
    Lo que ocurre es que no estamos acostumbrados a hacerlo.
    Ejemplo:
    Reunión de trabajo un lunes por la mañana:

    "¿Qué tal el fin de semana?"

    "Bien, muy bien. He asesinado a un vecino que pone la música a 100, he envenenado a mis cuñados a base de paella de cicuta, y he roto los frenos del coche de los vecinos del tercero, ésos que han montado una secta"

    "Y...¿cómo te sientes ahora?"

    "De vez en cuando tengo algún remordimiento. Pero se va pasando con el tiempo".
    ...
    No, creo que no estamos acostumbrados, ;)

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