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martes, 27 de noviembre de 2012

SUEÑOS REALIZABLES ( 14 ) : SUEÑOS ILUSTRADOS.






A veces ocurre.


Lo que te rodea es monótono, gris y aburrido.
Ni un trazo de color, ni una palabra amable.

Hay épocas en las que las personas de tu entorno están bastante indignadas y cabreadas, y tú intentas acercarte, pero nones.
O no hay tiempo, o no hay ganas, o ambas.

Es entonces cuando hay que hacer algo diferente.
Yo propongo rellenar cuadernos.

Sí, es barato y es fácil.
Entras en una papelería y te compras un libreta que te guste y un útil de escritura a tu medida.
Es un placer. No hay dos seres humanos que se vayan a comprar la misma libreta ni el mismo lápiz.

Las hay de todas las medidas , texturas y gramajes.

Y de lápices, la bomba.

...

A mí me gustan las libretas muy grandes, con las hojas en blanco, sin rayitas.
Y de lápiz, un rotulador de punta muy fina. Para que no se pueda borrar ni un trazo.

...

Y entonces, puedes hacer practicamente de todo.
Desde escribir un cuento, hasta dibujar un rincón de tu ciudad, hasta inventarte un sol que te guste.

Y cada hoja es un mundo diferente.

Sí, ya se lo que me vas a decir, que no sabes escribir bien, o que no sabes dibujar decentemente.

Pues no, estás en un error.
...

Si le das la libreta a un señor del Sahara, te pintará una duna, con toda seguridad.

Si se la das a un esquimal, un iceberg cae fijo.

Los indios de Norteamérica, suelen inclinarse por dibujar plumas. Se les da bien.

La gente de las mesetas, gustan de dibujar mares de cereales.

Los habitante de la costa acaban pintándote unas olas.
...

Te lo digo yo, que me he pasado un montón de horas dibujando al aire libre, y siempre se te acerca alguien a preguntar, y si le dejas la libreta, te pinta algo.

Así de sencillo.




...

Hay una parte de tu cerebro que se mueve cuando dibujas.
Inténtalo, aunque sean unas simple rayitas verticales y horizontales que se cruzan.

Te vas a sorprender.
Entran a funcionar unas conexiones neuronales que tenías sin funcionar desde hace mucho tiempo.

Y producen un placer interno, suave y gratificante.

...

La Biblioteca Nacional está repleta de cuadernos de dibujo, donde los grandes artistas hacían ensayos para las figuras de sus cuadros.
Allí puedes encontrar todos los volúmenes que en dos dimensiones, llegan a tu cerebro como tres.
La maternidad.
La pasión.
La amistad.
El odio.
La paz.
La venganza.
El trabajo.
La muerte.
El esfuerzo.
El nacimiento.

Todos, toditos los conceptos posibles, son sugeridos por líneas rectas, que se cruzan, sombras, curvas abiertas y sombreados.

Verlos es un placer.
Sentirlos un gusto.

Imitarlos, una bendición.

....

Cómprate una libreta y deja que tus sueños surjan.

Vas a notar que mejora tu vida.

¿No te acuerdas cuando eras niño y te lo pasabas de miedo con un lápiz?

Pues eso, chico.

Lo mismo.


...

5 comentarios:

  1. Te lo prometo. Lo haré en los ratitos que voy a tener todos los días viajando en el tren porque conduciendo..... como que no ¿verdad?

    ¿Me prometes tú que también relaja?...es que estos "estreses" que tenemos a veces no pueden ser buenos....

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  2. Relaja si lo haces sin prisa.
    Pasos a seguir:
    1 Comprar libreta.
    2 Comprar lápices de colores.
    3 Comprar sacapuntas.
    4 Poner tu nombre en el cuaderno (con tfno por si se pierde).
    5 Primer intento: rayas verticales, todas juntas, a la misma distancia (ya has conseguido que alguien te mire en el tren)
    6 Segundo intento: rayas horizontales, todas juntas, a la misma distancia (el que te mira ya tiene claro que estás haciendo algo interesante).
    7 Ahora tienes un montón de cuadraditos.
    8 Ahora partes los cuadraditos con una línea inclinada, que vaya de una esquina a la opuesta.
    9 Ahora tienes un montón de medios cuadraditos.
    10 Ahora coges el color rojo. Y pintas el interior de tres o cuatro medios cuadraditos, separados unos de otros.
    11 Ahora coges el verde, y haces lo mismo.
    12 Y así rellenas de color todos los medios cuadraditos, de forma que nunca se toquen los del mismo color.

    Si ni te da tiempo en un viaje del tren, lo haces en dos o tres viajes.
    Pronto te darás cuenta que algunas combinaciones de colores te gustan más que otros, que el relleno con colores desestresa que no veas, y que el tacto de los lápices es agradable.

    Procura que el papel no sea "satinado", porque si no, el lápiz patina y es un fastidio. Necesitas un papel que sirva para lápices de colores, "con grano".
    ...

    Otro día te enseño a hacer un sol que se mueve.

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  3. Te he dejado una cosita en el sueño número 12.

    Es un corto muy bonito, no sé si lo conoces....es durillo pero creo que puede enseñar mucho tanto a niños como a mayores.
    A mi me puso la piel de gallina....

    Oye...gracias por el "desestresador" de colores!!! Voy a tener casi dos horas diarias para probarlo!

    Besos primo

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  4. En cuanto tenga un rato veo el video.
    Ahora me tocan deberes con la "tropa de asalto", dos aguerridas mozas que hacen preguntas como:
    "¿Y esto por qué me lo tengo que estudiar?"
    "Y..., ¿exactamente para qué sirve esta chorrada?"

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  5. Te hablaba de las vidas paralelas y todo eso.
    Me viene al pelo todo esto que cuentas, para contarte una cosa.
    Hace algunos años, primero de Ingeniería. Viernes a las 4 de la tarde. Clase teórica de geometría descriptiva.
    Un tostón de clase. No por nada, es que todo lo que iba a explicar el profesor, yo ya me lo sabía de antes.
    Tenía el dibujo semanal que hay que presentar, en mi carpeta de dibujos.
    Era un abatimiento de sección de cono, sobre plano a no se cuantos grados respecto del horizontal.
    A lo que iba, una lámina, con todas sus lineas, unas rectas, otras curvas, en eclipse, o en círculo.
    Todas entrelazadas.
    Yo tenía aquel bolígrafo tan curioso que escribía en 4 colores. Me puse a rellenar espacios entre líneas, con el color rojo, separados, sin que se tocara ninguno. Después empecé con el verde. También procuraba que entre ellos no se tocaran. Manías que yo tenía, a la hora de dibujar con colores.
    Al final, toda la lámina era un revoltijo de colores.
    Lógicamente, no la entregué.
    A mi lado se sentaba un tal Justo, que durante todo el rato, miraba con interés mi obra de arte.
    Nos hicimos amigos, desde ese día.
    Cuando estaba a punto de rellenar el último espacio que quedaba en blanco, me dijo: ya lo se, se trata de que no se toquen los colores entre ellos.

    Esto además es una anécdota añadida, se trataba de Justo Thaus, mago malagueño que vive en Barcelona, y llegó a tener hasta su propio programa de televisión en Cataluña.

    A lo que iba, he hecho muchos dibujos de esos a lo largo de mi vida.
    Algunos no los he pintado con lápices, ni bolígrafos, ni rotuladores. Los he recortado directamente con cristales y se han convertido en lámparas Tiffany.

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