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miércoles, 17 de abril de 2013

CONDUCCIÓN NOCTURNA.

No me digas que no.
Te has pasado media vida conduciendo de noche.
Y lo cierto es que al final amanece.
...

Te has enfrentado a problemas complejos con medios escasos. Y la mayor parte de las cosas importantes las has aprendido por el método de ensayo-castañazo-aprendizaje.

No le des muchas vueltas y reconoce que es así.

Ensayo: vas donde vas, como vas, a lo que vas y con lo que tienes.

Castañazo: todo sale al revés.

Aprendizaje: si tienes suerte y lo vivido se te pega al ADN, pues mira qué bien, ya lo tienes en el instinto para los restos. Y si no, se te olvida y vuelta a empezar.

...

Has conducido muchas noches en solitario.
Largas etapas, por carreteras secundarias principalmente.

Mal señalizadas, peor iluminadas, con un firme llenito de baches e irregularidades.

Más solo que la Tana.

...

Y encima, cuando faltaba media hora para que saliera el sol y en el horizonte se asomaban los anaranjados tenues, te entraba un sueño de mil diablos. Capaz de arrojarte a la cuneta, junto a los olivos.

Pero tú, te imaginabas algún ardid mental para no caer.

Contabas números y te fijabas en las líneas blancas del centro de la carretera.
Intentabas recordar el nombre de tus primos para rellenar la mente y no caer en el sueño.

O rezabas a un Dios invisible, sordo y lejano. Pero rezabas.

Cualquier cosa que te tuviera la mente ocupada, los reflejos tensos y la vida en salvaguardia.

...

Y al final, después de pasar una noche de esfuerzo y tensión...

Al final amanecía.

...

Todos y cada uno de los días de tu vida.

...

...

Cierra los ojos.

¿Ves los puntos que brillan ?

Son los reflejos de tu alma.

La que se acostumbró a conducir de noche.

Capaz de salvarte, mientras tu dormías.

...


6 comentarios:

  1. Quizá a menor escala, y posiblemente, muchísimas menos veces, yo también he vivido eso de darle la bienvenida al amanecer en la carretera.
    Esos puntos que brillan de los que hablas, conviven conmigo.
    Ahora no sabría decirte si es por las limaduras de la máquina de pulir cristales, o el recuerdo de aquellas noches enfrentándome a las luces de los que venían hacia mi (por el otro lado de la carretera), o incluso podrían ser las canciones de los Beatles que me acompañaban en el viaje.

    Lo más importante: seguimos vivos.
    Y los puntos que brillan siguen estando ahí, apegados a nuestras vidas, sin intención de marcharse.

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  2. Siempre amanece, camarada. A veces pensamos que la noche cerrada no abre la puerta al sol. Lo pensamos, lo sentimos y la tristeza se nos agarra al corazón... Pero por ensayo sabemos que es así. Siempre, querido camarada.

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  3. Bah, bah, bah

    En serio? Otra vez con lo melancólico-pastoril?

    Venga ya, hedbanno; el sol sale siempre por el mismo sitio y lo único que cuenta es el aquí y el ahora; eso que hacemos en este preciso instante y lo hacemos por imperativo categórico.

    Y lo demás, querido, son zarandajas. Y no digo más, que me conozco.

    Y, ojo, no te confundas; de sobras se lo que es caer en el ensimismamiento. Por eso se que los puntos brillantes se deben a la tremenda bofetada que te das cuando te pasas el rato mirando el horizonte y la lejanía ... sin ver la piedra que hace tropezar y caer en esa zanja que está justo ahí, a tus pies.

    Pues eso.

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    Respuestas
    1. ...el idioti que os quiere.18 de abril de 2013, 14:58

      eso eso ! y jo! tengo unas gafas verdes que lo ven todooooooooo!!

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  4. Gracias a todos por opinar.
    Os aseguro que os he leído a todos despacio, muy despacio.
    Tan despacio, que os he sentido en esencia.

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  5. ¡Hola Driver! Soy Asun, además de agradecerte tu visita y tu comentario - tu caso es idéntico al que están protagonozando mi hija y su novio, muy pronto marido - he venido aquí para decirte que te he leído en el blog de "Susto" y me ha emocionado tu generosidad.
    No sólo escribes bien, HACES el Bien!!!
    La caraba, vamos.
    Un abrazo admirado y ¡qué Dios te lo pague!
    Asun

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