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domingo, 30 de octubre de 2011

LA ROSA DE LOS VIENTOS



Érase una vez una mujer que estaba rodeada de fuego por todas partes.
Estaba ardiendo en el infierno de la vida.
De seguir así, se achicharraría.

A menos que...
Se estableciera un vínculo de confianza.
Y empezara a navegar por La Rosa de los Vientos.

...

El Servei d´Ocupació de Catalunya es un lugar como otro para hacer amigos.
Estás ahí, o en la cola del paro, o trabajando, o limpiando los cristales; eso es lo de menos.
Estás ahí, y una persona se acerca, te deja una nota en un papel y se va.

"Te espero el domingo en el puerto. En el bar de la Casa del Pescador.Sobre las diez.
Confía en mí".
...

¿Pero quién es esta mindungui para dejarme una nota en mi escritorio?
Nos acabamos de conocer y ya está con notitas.
¡Pues no tengo yo cosas que hacer el domingo!

...

Lo cierto es que a veces las cosas se complican, y lo que empieza por una brasa se convierte en un hoguera.
La hoguera se transforma en un incendio.
Y el incendio va y lo arrasa todo, todito. Amiguito.
...

Y digo yo, ¿no podía haber sido otro día?;  ¡mira que precisamente el domingo!

¡Y encima a las diez!, ¡no hay horas en el día para quedar! ¿Y por qué no a la hora del aperitivo?
A las diez estoy yo tan agusto descansando.

Y encima en la Casa del Pescador. ¿No había otro sitio más cutre?
Podíamos haber quedado junto a los cubos de la basura, ¡no te digo!

A ésta lo doy yo plantón, ¡vamos que si le doy plantón!

¡A mis años y con notitas tontas!, ¡ni que estuviéramos en el colegio!

...
Lo cierto y verdad es que cada una de las cosas importantes que te han salido bien en la vida, han sido por casualidad, por chiripa, de carambola vamos.
...

Érase una vez, una señora que se levantó un domingo temprano, y lo primero que se le vino a la cabeza fue el final de una nota que una amiga le había dejado en su escritorio:
"Confía en mí"

...
¡Já!, ¡já! y ¡requetejá!
¡Para confiar en alguien estoy yo!
¡Pues sí!

Precisamente estoy donde estoy porque confié en muchas personas.
¿Y sabes lo que te digo?

Santa Rita. Va a volver en confiar en alguien Santa Rita.

Pero Santa Rita vestida de pastora.

¡A mi edad confiar en alguien!
...

Tras el desayuno y el cigarrito, la señora lo empezó a ver más claro.

Pues mira, voy a ir, sí, voy a ir porque si no el lunes me dará la brasa en la oficina.
Vale, voy, aprovecho para comprar el periódico y el pan, saludo a Santa Rita y me vuelvo para casa.

...

"¡Bon día, chiquetta!"
"¡Buenos días Santa Rita, digo Teresa!"

"Te preguntarás por el motivo de la cita"
"¡Qué va hija, me pego este madrugón porque me da la gana, para celebrar el día de la mujer trabajadora!"

"Sígueme, vamos al grano"

...

Punto de atraque B-62.
Un pequeño barco de vela.  Tintineaban sus jarcias.

Las dos mujeres embarcaron, soltaron amarras, extendieron el velamen y se dirigieron a la bocana del puerto.

Una suave brisa se extendía entre la línea del horizonte y tu cansada alma.
Un viento constante e impertinente, como todas y cada una de las circunstancias de los últimos veinte años de tu vida.

El único motivo por el que la señora no extranguló a su amiga Teresa con sus manos, fue que las necesitaba para no caerse por la borda.

Empezaron las olas.

"¡Recuérdame que el lunes te mate en la oficina!"

Teresa se aferraba al timón con todas sus fuerzas, y le gritó a su amiga:

"¡Te recuerdo que el lunes tienes intención de matarme en la oficina!"

...

El Gofo de León se llama así porque en sus entrañas guarda una manada de feroces felinos fornidos.

Cientos y cientos de leones se empeñan en que las olas sean montañas de espuma inexpugnables.
Una forma como otra de irte al garete.
...

Teresa se soltó del timón, puso a su amiga al mando de la nave y le gritó:
"¡Confío en tí!"

Su amiga le preguntó:
"¿Cómo quieres que te estrangule mañana, despacio o rápido?"

Teresa no pudo responder, pues los leones les arrojaron todo el Mediterráneo por encima de sus cabezas.

...

Así que la señora del cuento, agarró el timón con todas sus fuerzas, viró la botavara, se afianzó sobre la cubierta y maniobró de frente a las olas.

Atravesándolas de un limpio tajo.

...


Érase una vez una mujer que estaba rodeada de fuego por todas partes.
Estaba ardiendo en el infierno de la vida.
De seguir así, se achicharraría.
A menos que...

Se estableciera un vínculo de confianza.
Y empezara a navegar por La Rosa de los Vientos.

Entre la playa y el cielo.




Atentamente para Teresa: Driver.


.

sábado, 29 de octubre de 2011

BUENAS NOCHES, CHICA.


Lo sientes.

Sé que tú lo sientes.

...



En lo más profundo de tu alma, lo sientes.

Cada mañana, cuando elevas tus brazos al cielo, lo sientes.



Cuando cansada te dejas llevar, lo sientes.


Incluso los días que no quieres saber nada, lo sientes.



...



Lo sientes.



Sé que tú lo sientes.



.

viernes, 28 de octubre de 2011

LIVE ABBEY ROAD



Lo sabes.

Sé que tú lo sabes.
...

En lo más profundo de tu alma, lo sabes.
Cada mañana, cuando elevas tus brazos al cielo, lo sabes.

Cuando cansada te dejas llevar, lo sabes.

Incluso los días que no quieres saber nada, lo sabes.

...

Lo sabes.

Sé que tú lo sabes.

.

jueves, 27 de octubre de 2011

OTOÑO


Anochece en un polígono industrial, en Alemania.
Con el camión cargado y el albarán rosa firmado, me encamino a la autopista del norte.

El sol se despide, y una tenue llovizna toma la iniciativa en el paisaje.
Caen gotas escurridizas sobre el parabrisas de cristal securizado.

Bailan y se deslizan a la vez.

En esos momentos donde ni es hora de merendar ni de cenar, cuando el otoño presenta sus respetos, es cuando siento que debería estar en alguna terraza soleada del sur.

Pero no, me encuentro en el norte, rodeado de lluvia y atardeceres grises.
Demasiado pronto para parar y demasiado tarde para acelerar.

El alma es como un viejo boxeador. Sabe encajar los golpes bajos, incluso algunos de los altos.

...
Avanzo unos doscientos kilómetros, en dirección al Norte, donde si se me aparece Dios podré ver la aurora boreal y sus verdes reflejos.
...
Luces rojas destellantes y amarillas ululantes. Son los colores de la autopista cuando llueve.
Otros destinos se cruzan conmigo, en la inmensidad del mar de asfalto.
..

Un señal de hostal, con un tenedor bajo la casita y la H blanca.
Cama y sustento enmedio de la nada conocida.
Mi destino.
Paro.

...
Cansado del día en la carretera, me dispongo a descansar para poder madrugar mañana.

La camarera me pregunta qué quiero cenar.
Al abrir sus inmensos ojos verdes, descubro una mina de esmeraldas en su interior.

"Un café solo y una canción", respondo.

"El café se lo traigo yo, para la canción ahí tiene una gramola".
...

Mientras que la chica de los ojos verdes prepara el café, me acerco a la máquina de la ilusión.

Una vieja gramola de los años cincuenta, con los intestinos repletos de jazz.

Introduzco una moneda y selecciono la canción A-21, sin ningún motivo.
...

Justo cuando la camarera de los ojos verdes llega con el café, empieza a sonar Ray Charles.
...

Éste era un músico que sabía que algún día alguien seleccionaría su canción en un viejo hostal de una carretera perdida en el norte.
...

Cuando la camarera pone el café sobre la mesa, me mira esperando.

¿Para qué andarse con zarandajas?, iré al grano.
...

"¿Bailas?"

"No sé a qué esperabas para preguntármelo."

...

El sol se despide, y una tenue llovizna toma la iniciativa en el paisaje.
Caen gotas escurridizas sobre el parabrisas de cristal securizado.



Bailan y se deslizan a la vez.


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martes, 25 de octubre de 2011

BLANCO Y NEGRO



Esta es la historia de dos hermanos que dormían profundamente tras un día de playa y juegos.
Soñaban con la luz que atravesaba el Océano Atlántico, entre América y Europa.

Desde muy pequeños se acostumbraron a soñar juntos.

Es fácil.

Tan sólo hay que vivir intensamente.



Empezaron construyendo castillos de arena, con agua del Atlántico o del Pacífico. Indistintamente.

Con un cubo de plástico rojo levantaron el castillo de la infancia; elevaron la alta torre del homenaje, en el centro, rodeada de murallas de sílice y espuma.

Las puertas de entrada al castillo estaban flanqueadas por algas y caracolas. Juntos.
...

Llegaron a la adolescencia y cabalgaron por América. Primero sobre ponys, después con caballos y...más tarde sobre rápidas yeguas, a pelo, agarrados de las crines, gritando a lo largo de la pradera y los desfiladeros. Juntos.

...

Más tarde se convirtieron en adultos.
Gente sin miedo, perseguían el sueño eterno.
Así que buscaron y buscaron, las respuestas a las preguntas.

"¿Quiénes somos?
¿De dónde venimos?
¿Dónde vamos?".

Como a todos los adultos, la búsqueda de respuestas les ocupó gran parte de su tiempo.

...

Estudiaron, trabajaron y viajaron.

Cuanto más avanzaban en su camino, más preguntas difíciles se les ocurrían, más extensas eran las búsquedas.
....

Llegó el día en el que las piezas del rompecabezas de la vida estaban todas, extendidas sobre la mesa de la cocina.

Y le preguntaron a su madre:

"¿Quiénes somos?

¿De dónde venimos?

¿Dónde vamos?"

...

.

Mamá se quedó pensativa.
Agarró el taburete de madera, lo acercó a la alacena de la cocina, trepó hasta la balda más alta, bajó un libro y una foto.



En el libro se veían fotos de una lejana ciudad española. Sevilla.

Edificios, gentes, plazas, bóvedas de piedra, palomas, torres doradas, bajorrelieves, mosaicos, azulejos, risas, velas, guijarros, cera y luz, mucha luz.



En la foto, dos chicos durmiendo.

Uno encarado hacia el sur y el otro hacia el oeste.

Café con leche.



Dormían y soñaban.

La madre respondió:

"Vosotros sois la luz, que un día vino y llenó de reflejos la habitación".

...

Esta es la historia de dos hermanos que dormían profundamente.

Soñaban con la luz que atravesaba el Océano Atlántico.

Entre América y Europa.



Entre ellos y la eterna luz.

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sábado, 22 de octubre de 2011

TRAE CONTIGO TU AMOR



Corrían los años ochenta en Madrid, y yo no sabía absolutamente nada de la vida que me esperaba; por eso me puse a cantar.
No se me ocurría nada mejor que cantar con un amigo.
...

Jose María y yo planeábamos con una vespa por la Castellana.
Y digo planeábamos porque para llegar a las gasolineras, muchas veces había que dejar que la máquina se deslizara cuesta abajo, agotado el combustible y el presupuesto, hasta llegar a la Estación de Servicio.
Madrid es una ciudad con muchas cuestas, y el conocimiento de aquellas gasolineras que estaban en la parte baja de la avenidas, facilitando los últimos metros de recorrido, era de vital importancia para la supervivencia de nuestra especie.

Cantábamos sobre la moto, a pleno pulmón, dejando que el aire fresco de la cercana Sierra de Guadarrama entrara limpio en nuestros pulmones, con el vivo deseo que esa mezcla de oxígeno y nitrógeno aclarase nuestras dudas existenciales.

El mundo era un signo de interrogación que rodaba sobre unos neumáticos Pirelli, fijándonos en todas y cada una de las esquinas que doblábamos, seguros de que en cualquier momento aparecería la Reina de Saba y nos besaría en los labios.

Nos divertíamos cantando sobre la vespa roja, aquella que a falta de presupuesto tenía un faro construido con papel de celofán.
El papel con el que se envuelven los mejores regalos de tu vida.

Daba igual que hiciera frío o calor. Que lloviera o tronara.
Lo importante era cantarle en la cara a la vida, a ver si despertaba de una vez y nos convertía en amantes bandidos de la eternidad.
...

Han pasado treinta años y todavía me acuerdo de la cara que ponían las chicas del autobús rojo cuando nos veían cantar sobre la vespa roja, zigzagueando de forma inconsciente entre su mirada y el carril bus.

...

Tras todos estos años, sigo sin saber absolutamente nada de nada sobre la vida que me espera; por eso esta misma tarde me voy a dar una vuelta y voy a cantar a voz en grito.

No se me ocurre nada mejor, que cantar con un amigo.

Absolutamente nada mejor, que perseguir la felicidad sobre unos neumáticos Pirelli.

Allí donde se cruzan los caminos.
...

Pongamos que hablo de Madrid.

.....

Esta es la versión que cantábamos sobre la vespa.





Tot un gest per la teva part.

jueves, 20 de octubre de 2011

LA MIRADA



Los nazarenos de mi cofradía tenemos la costumbre de regalar caramelos a la gente que está viendo la procesión en las calles.


Suelen haber cinco o seis filas de sillas llenas de público, y detrás de ellas a unos cinco metros de la calzada por donde transita la procesión, está la gente de pie.

Practicamente en las conchinchinas.

Lejos, muy lejos de tu mano.

...

Pero...

Siempre hay un niño pequeño, en los brazos de sus padres, viendo pasar la procesión y muy lejos de los niños de primera fila, los afortunados que acumulan varios kilos de caramelos regalados por los nazarenos.



La mirada lastimera de ese niño que lleva horas viendo como le dan caramelos a TODO el mundo menos a él, es la mirada de la injusticia en estado puro.



Asi que cada año me pasa lo mismo.

Me salto la fila, le dejo la cruz a un incrédulo espectador, me remango la túnica, pido permiso a los espectadores, los muevo de sus asientos, me pongo a trepar por las sillas, recibo una bronca de mi mayordomo, llego hasta el niño y le lleno las manos de caramelos.



Cuando vuelvo a la fila, recibo una sonora bronca de mis superiores, que suele ir acompañada de un serio aviso de expulsión de la cofradía.



Entonces me vuelvo a mirar la cara del niño.



Y entonces...



Me doy cuenta que el próximo año lo volveré a hacer.
 
 
 
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martes, 18 de octubre de 2011

LA GUITARRA MÁGICA.


Vino al mundo un 19 de octubre de 1.961, el año mágico.
Si lo lees al derecho es mil novecientos sesenta y uno.
Del revés, mil novecientos sesenta y uno, también.
...
Mañana cumple cincuenta años mi amigo Jose María Calero.
He tenido mucha suerte en conocerlo, pues gracias a él he conseguido algunas cosas fundamentales para el buen gobierno de la nave.
Sé la importancia que tiene la música, la gloria que se alcanza cantando.
También he conocido la fuerza de la palabra.
Si la usas con respeto te devuelve un tifón de sensaciones.

Luego está lo de reírse de la vida. Parece una tontería pero no, es una catarsis que sublima la realidad, un arte sólo para iniciados. Hay que ser un poco caradura para reirse de algo tan serio como la vida; pero si te lanzas, ya no paras hasta el final.

Mi amigo Calero me ha enseñado algunas cosas fundamentales, y todas y cada una de ellas tiene relación con objetos cotidianos.

La cuerda de una guitarra es el alma de la canción de tu vida.
El flexo de tu escritorio es la ventana de luz al conocimiento.
Una vespa es un elemento automóvil que puede transitar por la esperanza.
La navaja de tu abuelo, guardada en una caja de metal, descansa en tu escritorio, y cuando llega el momento puedes abrir con ella la barriga de un venado encabritado.
Los cordones de tus zapatos, bien tensos y lustrosos, pueden sujetar toda una cosmología universal.
El infierno es tan sólo un atasco enmedio de la Castellana, donde si lo deseas puedes saludar a las chicas del autobus rojo.

Los cabellos de tu hembra son las olas del mar de tu pasión, donde te arrojas a la desesperada en busca de un latido íntimo.

Las distancias son una suerte de dígitos relativos, donde las dificultades se convierten en metas, y las metas en sueños de una tarde de otoño.
...

Pero si hay algo que no deja de sorprenderme, algo de lo que estoy completamente seguro, es de que mi amigo Jose María y su guitarra forman un tandem íntimo que tiene un sentido trascendente.

Le he visto estudiar con la guitarra al lado, colgada de una nube.
Entrar al Tribunal Superior de Justicia, con el pin de una guitarra.
Cantar a su hija recién nacida.
Tararear a 120, trepando con su vespa en el asfalto de Madrid.
Subir a los escenarios y transfigurarse en Estrella del Alba.

Incluso el día que se casó, me dio su guitarra y me pidió que fuera a la iglesia con ella.
Creo que necesitaba sentir su presencia.
Así que la senté a mi lado y le dejé un buen ángulo para que  viera la ceremonia.
...

Trascendencia.
La palabra correcta para definir la relación de Jose María con su guitarra es trascendencia.

Cuando toca se divierte, le sale la vena artística, incluso se diría que cambia de personalidad, emana.

Pero yo le conozco, y se que toca la guitarra porque la vida es tan corta, que conviene decir lo que tengas que decir, cuanto antes y de la manera más armoniosa posible.
Eso es.
....

A veces cierro los ojos, cansado, y veo luciérnagas amarillas que revolotean por el mundo de las ideas.

Entonces veo una guitarra ardiendo, con intensidad inusitada, de cuyas cuerdas sale una canción viva y alegre que marca una cadencia reconfortante para tu alma.

A veces cierro los ojos, veo una guitarrar ardiendo y oigo una canción fresca, cuya letra me recuerda que la vida es un regalo.

Y eso reconforta.
Reconforta tu alma, chico.

Vibrando en un aire puro y nítido.

...

Atentamente Driver, para Jose María Calero, en su cincuenta cumpleaños.

viernes, 14 de octubre de 2011

LA BELLEZA DESDE UNA CABINA DE CAMION



Mi amigo Jose María me conoce bastante bien.
Por eso es capaz de escribir cosas como éstas.
Tan ciertas como tu respiración.
....
LA BELLEZA

Hace ya tiempo que Driver me explicó la superioridad moral del camionero. La lluvia estropeó los planes de coger castañas en una casa de pueblo que nos habína dejado en la sierra de Aracena y mientras el resto del grupo jugaba a las cartas, acabamos media botella de cognac a medias, delante de la chimenea.


"El camionero tiene lo que todos los demás han perdido. Tiene tiempo. Ves amanecer y tienes por delante una autopista. Doce horas , a veces más, te separan de tu destino. Todo ese tiempo es para tí."

Driver te mira de frente. Necesita captar tus ojos y, si te distraes detiene su discurso. Siempre me gustó mirar el movimiento imprecedible de una lumbre, pero él no te deja.

"Y desde tu cabina puedes ver llover, por ejemplo. ¿ Cuánto tiempo hace que tu no puedes quedar mirando cómo cae la lluvia? Y vemos llegar el día y marcharse. Delante de tus ojos pasa el mundo, los campos, los cielos distintos. El camión apenas te pide una leve atención que ya tienes automatizada. El resto de tu mente es para tí. Puedes hacer lo que quieras."

Le hablo del riesgo de aburrimiento, del cansancio, de las prisas por llegar. No sé si me escucha.Sigue contándome lo que pasa en la cabina de un camión de transporte internacional.

"Y con la mujer, ni te imaginas. Cuando te enamoras, puedes pasar horas imaginando qué le dirás, cómo le acariciarás...Tienes horas y horas para desearla, para pensar, sin prisa, en su forma de andar, de mover el pelo, de sonreir. A veces piensas horas y horas en la mujer. No es una u otra. En la mujer. Hay mucha gente que se muere sin haberse dado cuenta de lo que significa una mujer. Una mujer hermosa. No sé si me entiendes. Lo que supone. La dimensión del fenómeno. La capacidad de modificarlo todo. La fuerza descomunal de una mujer."

Por primera vez dejó de mirarme y su mirada se perdió en el fuego de la chimenea.

"Las chicas del calendario Pirelli, por ejemplo. Es que los italianos son otra cosa. Eso es otro tema. Mucha gente se muere sin saber lo que significa Italia y sobre todo los italianos. La belleza y cómo se relacionan con la belleza los italianos. He llorado mirando alguna de las chicas del calendario Pirelli. No me digas por qué. Tu no tienes tiempo para entenderlo. Si se lo cuentas a otro camionero lo entenderá. Era una imagen demoledora. Se sujetaba el pelo con una mano y levantaba la cabeza en un gesto de orgullo, o de...no sé cómo explicarte. Llegó el mes de julio y al pasar la página de mi calendario Pirelli apareció ella. Estuve desde Cáceres a Bruselas contemplando aquella mujer. El viaje se me hizo muy corto.
 Y en un momento, no se cuándo exactamente, recuerdo que se me saltaron las lágrimas".


PD: este texto es de mi compadre Jose María, y fue escrito en Sevilla, donde la luz le acompaña.

Gracias, compadre.

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jueves, 13 de octubre de 2011

YO SOY LA PROFESORA



Lo siento chicos, pero no aguanto más.

Simplemente no aguanto más las clases.

Ni el estado de sitio de mis hijos.

Ni el ataque de los alumnos.

Ni la desvergüenza del sistema educativo.

Ni el control descontrolado.

Ni la rutina.

Ni los comentarios de los demás profesores.

Ni la tristeza que todo esto me produce.

...

Me toca tutoría y no vendrá nadie.

Como siempre.

Va a ser que me voy.

Ya.

...

Aquella profesora había llegado al límite.

Así que se encontró caminando hacia el nuevo espigón del puerto.

No habían tenido tiempo de inaugurarlo. Las prisas.

...

Un grupo de adolescentes fumaban apoyados en sus motos.

Escondidos del poder en los recobecos de los dados de hormigón.

Sesteando en la hora de la tutoría.

A ninguno le interesaban las dudas, porque todo era una duda.

...

La profesora avanzaba a pasos agigantados.

No se paró ni a mirarlos ni a saludarlos.

Tum, tum, tum, un paso tras otro, directa al final del puerto..

...

Escaló hasta la cima del espigón.

Doce metros sobre el nivel medio del Mediterráneo en Alicante.

...

Abajo azul.

Arriba azul.

...

Inspiró profundamente, se ató el pelo con coquetería.

Miró de soslayo al grupo de adolescentes, y entonces lo hizo.

Primero les saludó con cortesana parsimonia.

Luego elevó ambos brazos, hasta que las puntas de los dedos de la mano se dieron las buenas tardes.

...

Luego dió el salto en picado más espectacular del mundo mundial.

El de una mujer a punto de liberarse.

...

Bajo la superficie del azul hay peces de colores, que te recuerdan que tu trabajo brilla.

Y la luz brilla bajo el mar.

...

Treinta y uno, treinta y dos, treinte y tres. Aire, fuera.

Olor a salitre. Emerger.

...

Salió por el pantanal,donde los veleros tintineaban.

...

Vaqueros mojados, camisa empapada, alma limpia.



Al cruzarse con el grupo de adolescentes embrujados, lo volvió a hacer.

Les saludó como si estuvieran en Versalles.

Una leve inclinación y una parábola descrita con la mano derecha.

...

Y luego se fue a casa, a empezar un diario nuevo, con ideas frescas, sin miedo.

...

Los adolescentes no daban crédito a lo visto.

Alguien acababa de hacer magia.

Y uno de ellos, un pecoso con el cerebro lleno de posibilidades, dijo la primera frase del resto de su vida.



"Miradla, es mi madre.

La profesora".



Mientra tanto, una señora empezaba a rellenar un diario.
Con nuevas ideas.



En la primera página escribió con el rotulador rojo:

YO SOY LA PROFESORA.


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martes, 11 de octubre de 2011

LEYES ACUÁTICAS



Estoy subiendo el puerto de los Leones, camino del Norte.


Llueve con violencia. Fuerte y vertical. A plomo.



A la derecha el terraplén de roca. A la izquierda el guardarrail y el vacío.

Te la juegas. Quitas la música, el móvil y el GPS.

Silencio.

Sólo el rasgar de los neumáticos sobre el asfalto, el bramido del agua y el acompasado rugir del motor.



Si lo piensas es peor.



Así que usas el hipotálamo para la función diseñada desde el Génesis.
Volar.



Te vas a Río de Janeiro y la ves. Lluvia fina y tropical. Libera calor. La tierra se abre. Generosa.



Un salto y aterrizas en el Polo Norte. Allí no llueve, pero los glaciares al desgajarse salpican trozos de diamantes azules.



La estepa siberiana. Cuando llueve, el barro se extiende tan generoso que detiene hasta a los ejércitos de Napoleón.



París. Si estás en la Torre Eiffel, observas a los barcos fluviales arrumbarse en los muelles, y al fondo la cúpula del Sagrado Corazón se empapa. Brillante.



En el Circo Máximo, en Roma, los gladiadores corren a las tribunas y dejan la gloria para un día seco.



Y en el banco ballenero de Tierra de Fuego, un capitán católico, en plena noche aprovecha para leerle a su segundo un pasaje sagrado, El Diluvio Universal.

Y el oyente escucha las escrituras rodeado de truenos y relámpagos.



Llueve en el Puerto de los Leones.



Y en la esfera regida por las leyes de la mecánica hidraúlica.



Y de las Leyes Divinas.



Leyes acuáticas.



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viernes, 7 de octubre de 2011

EL RAPTO DE VENUS

No sé dónde andará.
Ni tan siquiera la ciudad.
Pero me acuerdo del día que rapté a Venus.
...

Una de las ventajas de ser adolescente, es que cuando haces algo por primera vez convencido andas de que ha sido maravilloso.

Recuerdo un verano en un pueblo de Alicante.
Yo era un cuerpo alto y delgado detrás de un bigotillo incipiente.
Ella era una chica que dibujaba todas las imágenes del mundo.

Nada más conocerla, planeé su rapto.

Me presenté en estado de revista en casa de sus tíos, donde pasaba unos días.
Se planteó un café de los más formal, con inquisitorias preguntas de la familia y con respetuosas respuestas por parte del intruso.
Yo.

Como el que no quería, ataqué de frente, como los valientes, comentando que esa tarde iba a ir a un pueblo cercano en coche, a buscar unos apuntes de un compañero de universidad.
Y como Venus era nueva en la zona, me ofrecí para mostrarle el pueblo, aunque en el fondo lo que quería era mostrarle el Océano Atlántico.

No sólo conseguí la preceptiva autorización de las más altas esferas familiares, sino que fui halagado en público por mi cortesía.
La jugada perfecta.
El ladrón robaba la joya de la Corona, y encima le aplaudían.

Rapté a Venus, y nos escapamos en el 127 de mi padre al pueblo de al lado.
Bañado por un feroz azul mediterráneo.

Aquellos dos adolescentes latinos, sin saberlo, a punto estaban de descubrir los secretos de las Pirámides, las verdades de los viejos libros, la inconmensurabilidad de la más pura luz.

Paseamos por un camino que bordeaba el litoral.
Buscamos una sombra.
Y entonces pasó lo que tenía que pasar.
Salió toda la verdad de nuestras almas inocentes.
...

Cuando el azul ejercía de fondo en un cuadro impresionista, donde la imagen más próxima era toda la belleza del rostro de Venus; cuando los violines empezaron a tocar, y la línea del horizonte se curvó para elevándose observarnos...

Ella rompió a llorar.
La inmensidad del paisaje y la cercanía en el tiempo de la muerte de su padre, le hicieron llorar.
Con un gemido rotundo, que atravesó la piedra, las nubes y el azul de una tarde de verano.
...

Yo, raptor de jóvenes bellezas, pirata de los grandes océanos, seductor adolescente de bellezas veraneantes...; podía haberla escuchado con inusitada atención y paciencia; tal vez tendría que haber soltado unas frases de consuelo; o simplemente haberla invitado a merendar.

Pero no.

Cuando eres un adolescente y se te presentan nuevos retos, situaciones diferentes, reacciones humanas a las que nunca te has enfrentado, normalmente te mueves por intuición, dejando que el destino encamine tus atolondrados pasos.

Y si Venus llora la muerte de un ser querido, sentada en una roca y frente al mar...

A tí sólo se te ocurre abrazarla tiernamente, besarla, y quedarte callado.
...

Acabas de raptar a Venus, la Bella Diosa que Dios te ha permitido conocer hoy.
Y sólo se te ocurre, tratarla como a una Reina.

Y luego, devolverla a su castillo.

Donde te despides con un gesto respetuoso.
Y ella te regala una sonrisa del más puro agradecimiento.

...
Acuérdate de esa sonrisa, chico.

Es lo más cerca que vas a poder estar de la eternidad.


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miércoles, 5 de octubre de 2011

330 KILOMETROS POR HORA.

Me gustaría...




Escaparme de Madrid por la mañana e irme en el Ave a Lleida, a ver a mi hermano Tomae.(Cosa que hice en enero pasado).

Desayunar con él en una cafetería que hay frente a la Renfe de Lleida, donde dos simpáticas rumanas te sirven un café bien cargado y hay bollos y cruasanes, y las chicas te sonríen, y tu hablas y hablas.(Cosa que pasó en enero pasado).


Luego nos cruzamos con un señor mayor que se enrrolló con mi hermano y contamos chistes en catalán y en español, y nos reímos los tres.

Luego fuimos a casa de mi hermano y me contaron una historia fantástica sobre cauces de agua que pasan por debajo del edificio y afectan el sueño de las personas (alucino todavía).


Luego fuimos a una misa rociera y cantamos en familia.

Cantamos un montón.

Me gusta ver a mi hermano catalán cantar en la misa rociera.



Luego nos escapamos los dos a un monasterio donde rodamos un video para una amiga y se lo regalamos por su cumpleaños.

Y rodamos el video con el hermano de la amiga, que trabajaba en el monasterio.



Y subimos a un campanario desde donde se veía el Pirineo.

Las montañas estaban nevadas y eran altas como los sueños de los niños.



Y le compré un libro a mi cuñada, y se lo regalé, y me lo pasé estupendo porque era un catecismo lleno de preguntas, y me puse a preguntarle cosas a ver si la pillaba.

Y mi cuñada se rió mucho.



Y luego jugué un rato con mis sobrinas, que son rubias y muy guapas.



Y luego me llevó mi hermano al Ave y me volví para Madrid.

Cuando llegué a casa me preguntaron que de dónde diablos venía.

Y empecé a contar que...

Me gustaría...



Escaparme de Madrid por la mañana e irme en el Ave a Lleida, a ver a mi hermano Tomae.



...

No hay mejor sueño que el que se hace realidad.

Algunos son altos como las montañas.
Y corren muy rápidos.
...

A 330 kilómetros por hora.


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martes, 4 de octubre de 2011

NO SOMOS GALACTICOS



¿Alguna vez te has emocionado a ciento veinte?
¿Has visto alguna vez una imagen durante medio segundo, y te ha atravesado el cerebro como una bala?
¿Puede una simple imagen quedarse grabada en tu mente para toda una vida?
...
Respuesta: SI.
...


Nacional V, Madrid-Badajoz.
Punto kilométrico 22, a la altura de Móstoles.
120.
Margen derecho.
Se ven varios campos de fútbol municipales. Verdes.
Niños jugando, deportistas y soñadores.
Hasta ahí normal.
¿Por qué miras, si vas conduciendo?
...
Un gran cartel, enorme, del estilo "monoposte".
Una foto de Casillas, patrocinador de los campos para los chicos.
Y una frase.
Siempre hay una frase para robarte el alma.
Pone:
"YO NO SOY GALÁCTICO.
SOY DE MOSTOLES".
...
Y cada vez que pasas, buscas inconscientemente el cartel para leer la frase.
...
Y tú, sediento de héroes y de puntos de referencia, sigues conduciendo.
Sonando música de Laura Pausini en tu viejo utilitario.
Viejo, con la chapa raspada por los golpes de la vida, mal carburado, peor conservado, recalentado, con la dirección desequilibrada, sucio y feo.


Y piensas.
"YO NO SOY GALACTICO.
SOY DE MADRID".


Y te das cuenta de que la mayoría de la población está en tu caso.


"YO NO SOY GALACTICO.
SOY DE TARRACO".




"YO NO SOY GALACTICO.
SOY DE BARNA".


Y sonríes.
En absoluta soledad, pero sonríes.
Sabedor de que has paladeado una verdad.
Sin políticos ni intermediarios.
Te acuerdas de la imagen de Casillas, besando a su novia, y aceleras.
Hoy necesitas volver antes a casa.

Rápido, siempre rápido.




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sábado, 1 de octubre de 2011

PARA ESTAR GUAPA, NO HAY QUE SUFRIR.





Mi prima María se fue hace tres años, justo cuando me quedé embarazada.
A ella no le gustaba este pueblo.

Fue María quien me enseñó el oficio de peluquera.
Cortar, marcar, la permanente, los tintes, el volumen.

Me entraba una Tiranosauria Res, y yo devolvía al mundo una Diosa del Olimpo.
...

Cuando Jose vino al mundo, el pueblo entero se puso contra mí.
Algunas venían a la peluquería sólo para ponerme contra las cuerdas.
Menudas eran.

Víboras venenosas, serpientes de cascabel, escarabajos peloteros, cuervas acicaladas con laca Sunsil.
...

Me concentré en alimentarle y en darle amor.
Eso me ocupó completamente durante dos años; los recordaré como los mejores de mi vida.
...

La abuela me ayudó con Jose, hizo lo que pudo. Una mujer fuerte.

Pero mi madre se quebró.
Tanto veneno pueblerino le afectó.
Ser el centro de las críticas, estar en boca del ejército de fariseos, acabó por romperla.
...

Mi jefa estaba con la mosca tras la oreja.
Más atenta a la reputación que a la recaudación.
...

Así que lo que pasó fue que en una misma semana perdí el trabajo y perdí a mi madre.
Un baño de realidad pasado por el tinte de Loreal.

Plás, plás, una tras otra.
...

Y allí me quedé.
Haciéndole papillas a Jose con los restos de mi alma.
...

Lunes, martes..., y domingo.
Lunes, martes..., y domingo.
...


El jueves pasado vino una carta de María.
La abrí.
No había nada escrito.
Tan sólo dos billetes de avión.
TO ALICANTE.
FROM RIO.

...

Pagué mi último alquiler.
Saqué los ochocientos euros que me quedaban.
Y compré dos maletas.
La mía azul.
La de Jose azul, también.
...
....
.....

María vino a recogerme al aeropuerto de Río.
Me contó que aquel pais era joven y alegre.
La gente buscaba la felicidad entre las estrofas del Bossa Nova.

Y luego añadió:

"¿Quién te ha dicho que para estar guapa haya que sufrir?".
...


Atardece en Río.
Jose juega con unos niños en la playa.
María agarra mi mano y me cuenta historias de músicos.
Al fondo se oye una guitarra.

...