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jueves, 17 de octubre de 2013

TIEMPOS DE HÉROES





Es una sencilla cuestión, que sucede con frecuencia.
Más de lo que te imaginas.

Simplemente pasa.

...

Están ahí a tu lado. Sin levantar la más mínima de las sospechas.
Su camuflaje es simplemente perfecto.
Ni siquiera ellos saben que lo son, hasta que no se presenta la ocasión

...

Esta mañana dejé a mis hijas en el colegio.
Arranco el coche y me dirijo hacia la circunvalación.

Un par de avenidas más hacia el norte, un cruce enorme.
Los humanos, pequeñas hormiguitas negras, caminando de forma frágil.

Los vehículos, chapa de acero y entresijos de pesado metal, avanzan rápido.

Un semáforo en rojo. Freno.
El de atrás se pasa de frenada.
Giro brusco para no endiñarsela conmigo.

Un niño cruzando en ámbar, en el campo de tiro de la frenada.
...

Un señor anónimo, de cara desconocida y semblante lejano se da la vuelta en el cruce.
Corre hacia donde a nadie se le ocurriría correr.
Agarra al chico, lo desplaza bruscamente, protegiéndolo.
Y espera el zarpazo.

...

Un gran zopetazo le desplaza.
Y cae.

...

El crío está a salvo.

El vehículo por fin se detiene.
Paro y voy.

Y allí está en el suelo.
...

Un señor anónimo, de cara desconocida y semblante lejano.

...

- "¿Se encuentra bien?"

-"Nunca me he encontrado mejor, chico".

...


jueves, 3 de octubre de 2013

VELOCIDAD PURA





Eres realmente rápido.
Cuando llego por primera vez, tú hace tiempo que has pasado por la curva.

No hay quien te siga, chico.
Corres que te las pelas.

Y encima te diviertes.
Algo que cuesta tanto esfuerzo, tú lo conviertes en divertido.

¿Divertido?

Pues te digo que a mí me duelen todos los huesos.
Que nada más salir ya me encuentro cansado.
Y que me cuesta concentrarme para no salirme de mi calle.

Por no hablar del tartán.
Sí, los clavos de las botas se agarran bien a él.
Pero como se te ocurra caerte, ¡ ahy, como se te ocurra caerte en el tartán !

Vas a ver las estrellas, las constelaciones y la Vía Láctea, todo a un tiempo.

...

No sólo me adelantas, sino que me dejas sumido en la más profunda de las humillaciones posibles.
Te sales, chico. Te sales.

...

Hay días que me doy por vencido y me siento en las gradas del estadio.
Te observo.

Sales sonriendo.
Calientas.
Das dos vueltas.
Y te vas sonriendo.

...

¿Te qué te ríes?
¿Qué es lo que tanta gracia te hace?

...

¿ No será que simplemente disfrutas Señor ?

Será eso.

Te pasas todo el tiempo disfrutando.

Adelantando primero al sonido, y después a la luz.

...

No me extraña que me cueste tanto hablar contigo, Señor.

Y mira que lo intento.

Como si la vida me fuera en ello.

Te lo juro.

...

Me esfuerzo en seguirte, en entender algo, en coger velocidad y dar al menos un par de vueltas decentes al estadio.

Dame al menos una satisfacción. ¿Es pedir mucho?

...

Si no te importa, me gustaría acompañarte un rato en tu entrenamiento diario.

Quiero sonreir como tú.

Un momento de gloria.
Sólo te pido un momento de gloria.

Un instante de velocidad pura.

...

Amén.