Buscar este blog

domingo, 14 de junio de 2015

LA APERTURA SEVILLANA ( II )





Las cosas no siempre son tan simples como parecen a primera vista.
El ajedrez es como la vida; el factor humano todo lo determina.
...
Puedes rodearte del mejor equipo, comprarle el alma al campeón del mundo, tener una conexión con la mejor base de datos rusa, e incluso ser bueno.
Como el que tengas delante sea capaz de divertirse; vas de cráneo.
...
Lux se tomó el juego en serio y arrancó la partida de la forma más coherente que pudo.
En plan clásico.
...
La chiquilla tenía una cosa muy clara, transparente, blanco y en botella.
La mejor forma de sorprender al oponente es ser capaz de sorprenderse primero a uno mismo.
...
Desde el origen de los tiempos la inteligencia se ha movido por esos derroteros.
Hubo alguien que encendió el fuego por primera vez, que hizo rodar una rueda; que pensó sobre el movimiento de las estrellas o que sintió la conveniencia de desarrollar un principio de indeterminación genérico.

Todos esas mentes tenían en común un rasgo.
La total y absoluta falta de miedo, la capacidad de improvisar y el don de hacer jugar al cerebro con nuevos conceptos.
La belleza de la juventud, en cinco palabras.
...

La chica arrancó la partida con una extraña combinación de jugadas no catalogadas.
Lo nunca visto.
De hecho, el grupo de rusos que nos asesoraban se quedaron de piedra, mandaron traer un cajón de botellas de vodka y empezaron a hablar muy alto entre ellos.
Trescientos rusos discutiendo y bebiendo en  un hotel de Sevilla, es un espectáculo de luz y sonido que todos deberíamos observar alguna vez en la vida.
Es como si acabaran de abrir en canal a un sistema, y de sus entrañas apareciera una luz roja intermitente que indica peligro.
...
Nadie estaba preparado para pensar que todavía había aperturas por descubrir.
Así que nadie sabía qué hacer en ese momento.
...
La chica, sí.
Ella sonreía divertida; mientras que su progenitor y oponente se rascaba el cráneo en la zona del lóbulo occipital.
Justo donde el factor sorpresa empieza a producir una especie de desazón.
...
Lux tuvo que tirar el pinganillo que le habíamos puestos.
Trescientos rusos confusos provocan un ruido descomunal.

El sonido del miedo, en estado puro.

La antesala del pánico.

... (continuará)....

sábado, 13 de junio de 2015

VUELVE ELLA ( I )




A veces ocurre.
Le enseñas a tu propio hijo a jugar al ajedrez; y al final es él quien te enseña a ti.
...
Lux había sido derrotado por su hija, y tenía un buen cabreo.
¿Pero quién es esta chica para atreverse a ganar a su propio padre ?
¿ No se ha enterado de que hay cosas que no están permitidas ?
...
Como padre que soy, me sentí totalmente identificado con ese padre destronado, con el progenitor vapuleado; con esa sensación de derrota universal que flotaba en el ambiente.
Así que me presté a ayudarle, de la mejor de las maneras.
En el amor y en la guerra...
Todo vale.
...
Le pusimos a Lux un pinganillo en el oído; nos ubicamos en un hotel cercano, que hizo las veces de cuartel general; y allí reuní a un buen número de expertos rusos.
¿ Objetivo ? Entre todos íbamos a machacar a esa chiquilla.
No, no se trataba de ganar simplemente, queríamos darle la paliza de su vida.
...
La venganza, ese vértigo veloz que te lleva donde tú te has imaginado previamente.
La satisfacción de derrotar al enemigo; sentirse fuerte, poderoso, asesino, victorioso.

Todos hemos sentido alguna vez ese deseo incontrolable de derrotar al otro, esa necesidad de volver a oler la sangre fresca de tu oponente; esa irracionalidad extrema que nos recuerda que somos carnívoros.

Con los ojos encendidos por la venganza; con ese brillo característico del asesino en serie; con esa vitalidad renovada que te da imaginar al oponente tendido en el barro..., Lux, el que hasta entonces se había comportado como un padre ejemplar, movió el primero.

Peón cuatro rey.
...

Ya no había vuelta atrás.
Había empezado la partida del siglo.

... (continuará )...